Desigualdad: reformar la estrategia

Por Sebastián Ainzúa, coordinador del Programa de Economía y Globalización, publicada en La Nación, 11 de noviembre.

Por Sebastián Ainzúa, coordinador del Programa de Economía y Globalización, publicada en La Nación, 11 de noviembre.


Durante las últimas semanas se ha hablado mucho respecto de la necesidad de corregir el modelo económico, discusión surgida a raíz de la escandalosa desigualdad -no sólo de ingreso- que hay en nuestro país, tema que se ha instalado fuertemente en la agenda pública nacional y que se ha convertido en la base de la discusión presidencial chilena. Sin embargo, es pertinente hacer un alcance respecto de lo que significa el "modelo" y su diferencia respecto de la "estrategia". Para eso, tenemos que referirnos a los cambios que hay que hacer para lograr una sociedad más justa. Es decir, más que corregir el modelo hay que cambiar la estrategia.

El modelo corresponde a los grandes lineamientos de la estructura productiva y económica de las naciones. En la actualidad, gran parte de los países, salvo tres o cuatro excepciones, tienen un modelo de economía mercado. Es difícil, en el contexto actual, pensar siquiera en la implementación de modelos distintos a éste. Es más, incluso naciones como China han sido reconocidas como parte de este modelo. Ahora bien, la "estrategia" corresponde a la forma como se aplica la economía de mercado, es decir, las posiciones que los países adoptan respecto de la relación Estado-ciudadanos-empresas. Es así como dentro de los modelos de economías de mercado, podemos encontrar naciones con estrategias tan distintas como Chile, Argentina, los países escandinavos, China o Rusia.

Entonces, la pregunta es: ¿qé? hace que estos países sean diferentes, a pesar de implementar el mismo modelo de desarrollo? La respuesta se encuentra en la estrategia, que a su vez se separa en dos aspectos: el primero es la orientación deé?sta. Por ejemplo, es muy distinta una estrategia de desarrollo exportadora de una centrada en la economía interna. La intensidad de las relaciones económicas, los énfasis productivos y las políticas públicas tienen alineaciones opuestas para cada una de las distintas orientaciones de la estrategia.

En segundo lugar, está la posición que toma el Estado dentro del modelo, es decir, la estrategia de países con un Estado más activo en la sociedad tiene matices muy distintos a la de aquellos donde ?ste es menos influyente. Mientras que naciones como Chile tienden a tener un Estado pequeño, que ha traspasado a los privados todas las actividades productivas y de servicios y cuyo rol primordial es regulatorio, hay otros como Italia o Nueva Zelandía que tienen estados que participan más activamente de la economía, proveyendo incentivos productivos, entregando educación o salud de calidad a gran parte de la población o incluso haciéndose cargo, casi por entero, de los sistemas previsionales.

En definitiva, la estrategia corresponde a la "filosof?a" del modelo económico y social imperante. Una filosofía exportadora y no intervencionista como la chilena, con énfasis en economías rentistas, es muy distinta a otra donde las acciones privadas están enmarcadas en estrategias de cogestión entre privados y Estado, donde este último configura un real aporte a la orientación del modelo de desarrollo.

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