Calidad del Aire en Santiago ¿cuánto más esperamos?

Columna de opinión de Paola Vasconi Coordinadora Programa Medio Ambiente de Fundación Terram, publicada en el portal web Sustentable.cl.

Columna de opinión de Paola Vasconi Coordinadora Programa Medio Ambiente de Fundación Terram, publicada en el portal web Sustentable.cl.


A días de que finalice el período ‘crítico’ en la calidad del aire de la capital, que se produce entre abril y agosto todos los años y, por ende, disminuye considerablemente la presión mediática y pública, para que se tomen las medidas necesarias tendientes a mejorar el aire que respiramos los santiaguinos, nos preocupa la falta de diligencia de las autoridades ambientales y regionales en la actualización del Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA).

Si bien, desde que se conocieron los lapidarios resultados de la Segunda Auditoria realizada por expertos nacionales e internacionales al PPDA, el Intendente y Presidente de la Corema de la Región Metropolitana, Víctor Barrueto, a realizado una serie de anuncios y acciones evidenciando su voluntad de avanzar en el tema, creemos que las decisiones se están dilatando más de lo necesario, impidiendo así que las nuevas medidas que se tomen en el marco de la actualización del Plan se puedan implementar diligentemente en el 2007.

Recordemos que la primera actualización al PPDA se inicio en el 2000 y no fue hasta el 2004 que entró en acción y que pese a ello, aún hay medidas del mismo que no se implementan. Recordemos, además, que durante ese período se produjo un estancamiento en la disminución del material particulado fino y grueso y, que en el caso del ozono incluso se registra un aumento en sus niveles, todo ello producto de las nulas políticas de descontaminación aplicadas durante el gobierno anterior, lo que junto a la falta de prioridad política para implementar el Transantiago y a las malas condiciones meteorológicas del presente año, ha expuesto a los capitalinos a una serie de contingencias ambientales poniendo en riesgo su salud.

Recién la semana pasada en un diario vespertino el Sr. Barrueto anuncio los tres ejes en los que se encuentra trabajando para mejorar el aire de Santiago: actualización del plan de descontaminación; cómo manejar mejor los episodios críticos de contaminación y la aplicación de Santiago Verde. Sin duda, todas iniciativas importantes, pero sin embargo, la real voluntad política de las autoridades ambientales y regionales de avanzar en la descontaminación del aire capitalino sólo se verá reflejada cuando se tomen las medidas necesarias tendientes a gestionar de manera integral la cuenca atmosférica de Santiago disminuyendo los niveles de saturación de la misma.

Es decir, para lograr una buena calidad del aire Santiago requiere congelar sus emisiones, disminuir su población y sus actuales niveles de actividad económica, así como reducir su creciente expansión horizontal y el consecuente distanciamiento entre los hogares y el trabajo. Se requiere, además de un sistema de transporte público eficiente y una disminución del parque automotriz. Se debe avanzar, además, hacia una reforma institucional de manera que una sola entidad sea la que administre y gestione el Plan de Descontaminación. De lo contrario cualquier iniciativa que se tome sin considerar los aspectos mencionados y una gestión integral de la cuenca será un fracaso, y los santiaguinos viviremos condenados a una pésima calidad del aire y a una disminución en la calidad de vida.

Por eso me pregunto, ¿cuánto más tendremos que esperar los capitalinos para que Santiago mejore la calidad de su aire? O será mejor que asumamos de una vez por todas que esta es la realidad y la calidad del aire que nos tocó vivir. Por el bien de todos espero que no y que las autoridades por fin enfrenten este tema con la seriedad y urgencia que requiere.

Comments are closed.