Soluciones Solares Para el Norte Chileno

Columna de opinión de Pedro Serrano, Presidente de Fundación Terram, publicada en Sustentable.cl el 17 de agosto de 2006.

Columna de opinión de Pedro Serrano, Presidente de Fundación Terram, publicada en Sustentable.cl el 17 de agosto de 2006.


Mientras Chile se debate en constantes crisis energéticas provocadas por su ortodoxo modelo de mercado, su falta de políticas integrales a largo plazo y su enorme y peligrosa dependencia de energéticos foráneos, existen instituciones y personas que desde hace años integran energéticos no convencionales, limpios y nacionales, a los proyectos de desarrollo de pequeñas comunidades, muchas veces olvidadas por el crecimiento económico del país.

Es cierto que en los macro números, estas iniciativas no logran tocar un ápice al contexto nacional cuyas cifras en petróleo, carbón y gas están en los gigawatts hora. Sin embargo, se debiera reconocer que estas experiencias exitosas a pequeña escala demuestran que la oferta energética solar nacional está allí y que representa, entre otras igualmente nacionales y limpias, un potencial inestimable de energía limpia y propia del país. Un claro ejemplo es el uso de cocinas solares en territorios áridos, donde la oferta solar es amplia y donde curiosamente es la leña el energético tradicional.

La leña, siendo un energético nacional que podría ser incluso sustentable, en la medida que se use de modo eficiente, se cultive racionalmente y se tecnifique en forma adecuada, tiene hoy en día una incidencia nacional cercana a la mitad de los aportes del petróleo como energético primario de una muy baja eficiencia. La leña es la causante de la peligrosa contaminación intrafamiliar en muchas ciudades, pueblos y casas del país y resulta, escasa, difícil y de gran impacto ambiental en nuestros territorios del norte, zonas que tienen la fortuna energética de incalculable valor, ya que presentan una de las radiaciones solares más intensas y constantes del planeta.

Las cocinas y hornos solares llevan más de 20 años de desarrollo y diseño en Chile, de acuerdo a lo presentado en el último congreso mundial en Granada, España, realizado en julio de este año, Chile tiene uno de los principales avances del continente en esta tecnología. Siempre desarrollándose en el campo del interés social la Corporación El Canelo de Nos ha realizado varios proyectos con cocinas y hornos solares con financiamientos, entre otros de los pequeños subsidios GEF del PNUD.

No hay que olvidar que una cocina solar sustituye combustibles y que esto significa disminución en las tasas de emisión de CO2 en el planeta. De paso, esta tecnología tiene un notable impacto ambiental en la masa verde local y su biodiversidad, a la vez que elimina la contaminación intrafamiliar en las viviendas. La gratuidad al cocinar viene además acompañada de la liberación en tiempos de proceso y una mejor calidad organoléptica de los alimentos, al no contaminarse estos con las emisiones de los combustibles.

Cada cocina solar puede en ese clima y altitud realizar la cocción de alimentos durante poco más de 300 día la año, con un enorme impacto económico y ambiental para las familias. Pequeña escala y grandes resultados, el ejemplo chileno que debe replicarse.

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