“La reapertura de celulosa Valdivia demuestra otra vez nuestra débil institucionalidad ambiental”

Comunicado de Prensa Fundación Terram, 16 -02-2005
Calificándola como una actitud irresponsable, el economista de Fundación Terram, Cristóbal Zolezzi, señaló que la reciente decisión de la Corema de reabrir la planta de celulosa Valdivia demostraría el bajo compromiso del Gobierno con los temas ambientales, ya que aún no se reforma la débil institucionalidad ambiental, por lo que siguen primando los intereses económicos en perjuicio del medio ambiente y la salud de la población.

Comunicado de Prensa Fundación Terram, 16 -02-2005
Calificándola como una actitud irresponsable, el economista de Fundación Terram, Cristóbal Zolezzi, señaló que la reciente decisión de la Corema de reabrir la planta de celulosa Valdivia demostraría el bajo compromiso del Gobierno con los temas ambientales, ya que aún no se reforma la débil institucionalidad ambiental, por lo que siguen primando los intereses económicos en perjuicio del medio ambiente y la salud de la población.


Para el economista Cristóbal Zolezzi, la reapertura de la planta Valdivia de Celulosa Arauco "significa un grave retroceso para la protección del humedal del río Cruces, Carlos Anwandter, por cuanto a?n no se esclarecen en forma definitiva el origen de la contaminación que ha provocado la muerte y migración de miles de cisnes de cuello negro, además de la alarmante reducción de la biodiversidad del humedal".

"Esta medida demuestra la debilidad de la autoridad ambiental en el país, ya que la Corema, ajust?ndose a los limitados instrumentos de fiscalización, sólo le restaba autorizar la apertura de la planta de celulosa, debido a que no cuenta con el respaldo legislativo suficiente para favorecer los objetivos ambientales de protección de los ecosistemas- por sobre las presiones económicas que subyacen en la paralización de la planta". Agregó además que "ésto es un reflejo más de que la institucionalidad ambiental no es una prioridad para el presente Gobierno".

Refiriéndose al estudio de la Universidad Austral, Zolezzi recalcó que "los resultados parciales no son para nada concluyentes, ya que sólo determinan que la desaparición del luchecillo principal alimento de las aves- correspondería a la presencia de metales pesados en las aguas del río Cruces a partir del año 2004, fecha que coincide con la entrada en funcionamiento de la planta de celulosa y que corresponden a efluentes inherentes a la producción de celulosa y que están registrados en la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) de la planta".

Además, para el economista, "la resolución es apresurada por cuanto la Corema reconoció la necesidad de ampliar la investigación realizada por la Universidad Austral, para incluir más y nuevos análisis que complementan el estudio original".

Por último, Zolezzi destacó que "tres de las cuatro exigencias consideradas por la Corema para reabrir la planta implican la implementación de acciones por parte de la empresa en el mediano y largo plazo, situación ante la cual pueden quedar en evidencia los impactos ambientales en forma tardía, cuando estos resulten irreversibles".

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