Presencia de boro: Crítica por estudio sobre calidad del agua en Arica

La investigación ya partió y contempla la participación de embarazadas. La inquietud de Verónica Grünewald.a calidad del agua potable de Arica es un tema de preocupación para Verónica Grünewald Condori, quien piensa que los altos contenidos de boro, de 4,5 milígramos por litro (mg/lt) a 17mg/lt, no son aptos para el consumo humano. Ello, porque los índices recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son de 0,3 a 0,5 mg/lt. El Mercurio 29 de marzo de 2007.


Su crítica la expuso en una carta a Línea Directa en la que, además, señala que hay estudios científicos que avalan tal sugerencia. Asimismo, cuenta que la ex diputada Rosa González -en diciembre de 2004- presentó una solicitud para que la comisión de salud de la época revisara esta situación. Pero, no hubo resultados concluyentes acerca del daño que produciría el boro en las personas.

En noviembre de 2006, el Ministerio de Salud anunció que desarrollaría un estudio para medir este compuesto. ¿En que quedó el proyecto?

La seremi de Salud de Tarapacá nos informó que el boro no es exigible en la norma chilena de agua potable ni en su reglamentación y que no existen suficientes estudios desarrollados en humanos para determinar el riesgo que podría causarles su consumo prolongado.

Entregan cifras comparativas de otros países que tienen valores guía por sobre la recomendación de la OMS, como por ejemplo Canadá, donde la concentración es de 5 mg/lt. Esta orientación se establece cuando, tras realizar trabajos científicos, se concluye cuál es la medida que produce riesgo para la salud y le corresponde a la autoridad sanitaria fiscalizar su cumplimiento.

La seremi precisó que, ante la preocupación de la comunidad por la presencia de boro, el Ministerio de Salud está financiando un estudio por más de $54 millones, licitado por la Universidad Católica, para establecer un diagnóstico de la situación ambiental del boro en el agua de Arica. Con ello se busca, además, aportar información científica sobre sus posibles efectos en la salud.

Este análisis permitirá disponer de información confiable para determinar los niveles máximos aceptables de boro, que se introducirán a la norma chilena de calidad del agua potable. Partió en noviembre de 2005 y tiene un plazo de dos años. Se incluyen, asimismo, otras investigaciones como espermiograma en 100 hombres jóvenes, muestreo de una canasta de alimentos, análisis de 1.500 partos, índice de masculinidad y un estudio de 3.000 embarazadas, su evolución y resultados.

EN EMOL

En internet: http:///www.seremisalud2.cl/ds-735-69.pdf

SIN NORMA

CHILE NO TIENE valor guía respecto del boro en sus aguas potables. Por ello, no se les exige a las sanitarias.

 

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