Transantiago intenta superar crisis: Bitrán fue 24 horas a Brasil a buscar buses

La Moneda envió al ministro del MOP el martes a ver disponibilidad de máquinas.Alrededor de cinco meses demoran las empresas brasileñas fabricantes y ensambladoras de buses en tener listo un nuevo pedido, debido a que abastecen el mercado de América Latina.El Mercurio 29 de marzo de 2007.


Uziel Gómez

Notoria fue la ausencia del ministro de Obras Públicas, Eduardo Bitran, en el cambio de gabinete que oficializó el martes la Presidenta Bachelet.

El ministro tuvo que partir temprano esa mañana del aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez con destino a Sao Paulo, Brasil, por encargo especial de La Moneda.

La "misión" encomendada a Bitran fue averiguar la disponibilidad de buses nuevos para incorporarlos al Transantiago.La autoridad almorzó al mediodía con representantes de la Asociación de Carroceros, integrada por las empresas ensambladoras de buses Busscar, Marco Polo y Caio.

La chilena Metalpar quedó fuera del plan porque "desgraciadamente se llamó a una licitación internacional en la cual no se puso ninguna exigencia de origen para los buses; ni siquiera se exigió que un porcentaje fuera nacional", ha explicado su presidente, Jaime Paredes.

En la noche del martes el ministro estaba de vuelta en Santiago, y ayer a las 16:30 horas tuvo reuniones en La Moneda.

El viaje relámpago de Bitran generó "extrañeza" entre los operadores de buses del Transantiago, porque son ellos y no el Estado quienes tienen la facultad legal y contractual de adquirir y administrar las máquinas.

Los privados tampoco entienden por qué se envió al ministro del MOP y no al de Transportes.

También desconocen cuántos buses se pretenden incorporar a la flota, que pasó de 5.600 en febrero a 5.900 en marzo, buses existentes en "los papeles" pero no en las calles, porque los empresarios todavía no adquieren los 300 adicionales y otros 500 quedan en los terminales para mantención.

La demora promedio entre encargar los buses y tenerlos en Chile oscila entre los cuatro y cinco meses, porque las empresas brasileñas tienen pedidos de otros países de América Latina.

Los operadores, además, admitieron que la banca nacional les canceló todos los préstamos para comprar más buses.

"Los bancos están preocupados por el nivel de riesgo y por eso tienen parado cualquier financiamiento al Transantiago. Saben que las cifras de rentabilidad son rojas", señaló un operador de recorridos alimentadores.

Alcaldes piden más recorridos

El presidente de la comisión de Transportes de la Asociación Chilena de Municipalidades, Gustavo Hasbún, denunció que Transantiago aún no realiza 136 cambios de recorridos que son necesarios para dar una completa cobertura. También pidió terminar los 2.500 paraderos antes del 11 de mayo para evitar "emergencias sanitarias que harían colapsar los consultorios" con las lluvias.

Hasbún dijo que 23 comunas requieren buses de acercamiento, y que están dispuestos a administrarlos si les pasan los mil 500 millones de pesos que cuestan los arriendos de máquinas.

EN CIFRAS

Buses nuevos de millonario costo.

Los buses articulados Volvo que se compran nuevos en Brasil cuestan
US$260 mil.

Los buses tradicionales de tres puertas y 12 metros valen
US$160 mil.

Alsacia, Express y Subus compraron 1.779 buses por
US$700 millones.

La flota original de Transantiago fue de 4.600 buses, luego 4.800, después 5.100, 5.600 y por último
5.900 buses.

NO HAY CRÉDITO

OPERADORES admiten que se requieren más buses, pero la banca nacional niega préstamos a un plan "inviable".

 

 

 

 

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