Ana Lya Uriarte La primera ministra de Medioambiente define su plan de acción

En los próximos días nombrará un equipo reducido de personas con el cual trabajará en la definición de la nueva institucionalidad medioambiental, se mudará a sus nuevas dependencias y convocará a un grupo representativo de diversos círculos para conocer su opinión sobre la materia. Todo ello bajo un estricto cronograma. El Diario 30 de marzo de 2007.


S. Burgos / A. de la Fuente
La conmoción era tal el lunes por la tarde en el Palacio de la Moneda –previo al anuncio de cambio de gabinete– que nadie se percató que entre el grupo de personas que ingresaron a la sede de gobierno, se encontraba la directora ejecutiva de la Conama, Ana Lya Uriarte.

Ese día recibió el llamado de la Presidenta Bachelet invitándola a acudir a su gabinete, “me convocó ella personalmente, y en ese momento me señaló su disposición a que yo la acompañara en este tremendo desafío de ser la primera ministra de Medioambiente del gobierno”, explica Uriarte. Y es que si bien varios personeros políticos, empresarios y medio ambientalistas había planteado su nombre como candidata a ocupar el cargo, señala que jamás se planteó la idea como tal.

Hoy a pocas horas de que firmara el decreto que la convierte en ministra, explica los desafíos que le ha encomendado la presidenta Bachelet para crear la institucionalidad medioambiental para Chile. Un desafío grande si se considera que es un tema que ha calado hondo no sólo en Chile, sino en el mundo entero producto del cambio climático, y que además trae aparejado una serie de intereses políticos y económicos que se mueven en torno al tema.

-¿Cuál fue la labor encomendada por la presidenta Bachelet? -La carta de navegación respecto de la tarea del ministro de Medioambiente tiene dos componentes fundamentales que están dados básicamente por lo que es el programa de la Presidenta de la República y por el mandato de la propia ley que crea la figura del ministro presidente del Consejo Directivo de CONAMA. El primero es un eje orientador que es el desarrollo sustentable, que debe conjugar tres elementos: el crecimiento económico, la protección ambiental y la equidad social. A partir de eso se abordan los desafíos de lo que significa para el Chile de hoy el enfrentar el reto de una política más exigente y moderna que nos permita situarnos en un muy buen pie en el nivel internacional, tanto en lo que dice relación con la competitividad en el extranjero, como también en el cumplimiento de compromisos internacionales en materias ambientales. Hoy día si nuestro país quiere competir en el extranjero con estos países con los que ha celebrado tratados, está conminado a cumplir determinados estándares que lo habiliten para tener presencia en otros mercados.

-¿Hay algún modelo a nivel mundial que ustedes quisieran tener como referente? -En enero de este año la entonces ministra secretaria general de la Presidencia celebró un protocolo de acuerdo con la comisión de medioambiente y recursos naturales de la Cámara de Diputados y se consignó en ese protocolo que se abordaría el diseño de un ministerio de Medioambiente en un plazo determinado, para el año 2008 presentarle al parlamento este diseño.

-Pero, ¿se seguirá algún modelo internacional de institucionalidad? -No necesariamente una institucionalidad ambiental contempla un modelo de ministerio de medioambiente, de hecho nosotros hasta este minuto no contamos con eso, y hemos tenido una gestión ambiental institucionalizada desde el año 94. Por tanto, que sea un ministerio es una primera definición. Queremos configurar un esquema de trabajo que permita que nos hagamos cargo en nuestro Chile de hoy de las visiones, percepciones y conocimientos que existen en los distintos sectores, respecto de los diversos modelos institucionales; porque tenemos diferentes modelos y entendemos que no son replicables matemáticamente o extrapolables a una realidad como la nuestra.

-¿Cómo se hará ese trabajo? -Lo primero que haremos será un diseño de convocatoria representativa de distintos sectores que nos permita conformar un espacio de recepción de miradas, conocimientos, inquietudes y experiencias, de modelos institucionales que ellos estimen que serían los convenientes y eficientes para el Chile de hoy. Además la nueva ley nos faculta para crear un equipo muy ágil y eficiente que tiene que ser muy técnico, y que nos permita abordar esta tarea en el breve plazo del que disponemos.

-¿Ya están buscando nuevas oficinas para esta nueva institucionalidad? -Esa es la primera tarea que tengo, hacer los ajustes de instalación propiamente tal porque desde el día martes he dejado de ser directoria ejecutiva de la Conama y esto implica en términos prácticos diversas tareas. Tengo que entregar el cargo a mi subrogante legal que es el fiscal de Conama, Rodrigo Guzmán. Luego vendrá la habilitación de dependencias físicas e infraestructura y conformación de equipos y diseño de un cronograma de trabajo y, abordar naturalmente la tarea que significa presidir el consejo directivo de Conama de los 13 ministros que son aquellos que van coordinando la política medioambiental, porque naturalmente la gestión ambiental se va a seguir desarrollando mientras estemos realizando esta tarea institucional.

-¿Y qué pasa con Conama? -Esta es la Conama de siempre, este es un servicio público descentralizado que tiene una dirección ejecutiva y que se vincula ahora directamente con el consejo directivo a través del ministro presidente del consejo directivo. Este servicio público debe seguir funcionando conforme a todas las tareas que la ley le ha asignado y que se mantienen estructuralmente sin cambios respecto de lo que sucedía hasta el día lunes. -Dado que la Conama sigue funcionando, entonces para formar este nuevo equipos e necesita gente de afuera… -En no más de un mes tengo que tener todo listo. Aquí hay un cierto margen de acción. La primera tarea es definir los perfiles que vamos a necesitar para ese pequeño equipo. Ese es el espacio que la ley otorga para el ministro presidente del Consejo Directivo.

-¿Qué características tendrá este equipo? -Será un equipo muy pequeño, muy ágil que tiene que trabajar muy coordinadamente entre sí y con otras áreas del aparato público que se vinculan al tema ambiental, de manera que es bueno que sea un equipo de esas características. En la definición de los perfiles hay nombres que van a surgir inmediatamente definido el tipo de necesidad. -¿Qué tipo de perfiles están buscando para este equipo? -Hay que conformar un equipo que aborde distintas aristas de lo que requiere una institucionalidad ambiental que, por un lado, tiene un componente jurídico muy fuerte y por otro la temática ambiental como tema. Otro componente tiene que ver con los temas económico-ambientales y hay que hacer un diseño más fino en el tema propiamente político para ver cómo conformamos estos diálogos que nos permitan generar algunos consensos, que son temas llevaré personalmente. Las nuevas facultades

-¿Cuáles serán las facultades que tendrá esta nueva institucionalidad? -El ministro de Medioambiente integra y preside el Consejo Directivo de la Conama, y cuenta con el voto dirimente en caso que exista empate, facultad que antes tenía el Ministro Segpres. -¿Qué otras facultades tiene este nuevo cargo? -Tiene a su cargo la tarea de la conducción de la política medioambiental que haya determinado la presidenta de la República, tiene la supervigilancia respecto de la aplicación de las políticas medioambientales de la dirección ejecutiva de Conama y tiene la facultad de delegar ciertas actividades de carácter más bien administrativas en la dirección ejecutiva de Conama. Tiene una responsabilidad respecto de los aspectos técnicos en materias internacionales relacionadas con materias medioambientales, sin perjuicio de las facultades que tiene el propio ministerio de Relaciones Exteriores en la conducción de la política exterior de Chile, pero en los aspectos técnicos hay una relación de coordinación frente a esas temáticas.

-¿Qué pasa con el Consejo Directivo? -Mantiene las atribuciones que la Ley de Bases del Medio Ambiente le entrega, coordinando, por tanto, la implementación de las políticas ambientales en las áreas de competencia de cada uno de los ministerios que lo conforman. Además, sigue siendo el que tiene la facultad de resolver los recursos de reclamación que se generen a propósito de estudios de impacto ambiental, presentados al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Las presiones políticas

-Otro tema que como ministra de Medioambiente le tocará enfrentar son las presiones políticas y económicas por los intereses comprometidos ¿Está preparada para ello? -El tema medioambiental genera interés en el ámbito político y económico. -Tanto es que hoy día hay una ley que por primera vez crea el cargo del ministro de Medioambiente. – Esto genera opinión, debate, diálogo y la manera de abordar esa realidad es naturalmente generando los canales de comunicación que permitan establecer y conducir ese diálogo. De manera que lejos de visualizarlos como una presión, lo visualizamos como una consecuencia necesaria, insoslayable, respecto de lo que significa la incorporación de la temática ambiental como tema de debate nacional. Y lo vemos más como una oportunidad que como un problema de gestión, porque el peor escenario para una gestión ambiental sería que existiera falta de interés respecto del tema que a uno le corresponde gestionar.

-¿Pero de todas maneras habrá presiones? -Yo cambiaría la denominación, y no calificaría como presión el hecho de que exista algún sector o sectores interesados en que su opinión sea recogida por parte del aparato público. Hay un reconocimiento por parte nuestra de que es legítimo que se pretenda que determinadas visiones tomen un rol preponderante y sean consolidadas dentro de un diseño institucional, eso es legítimo. Lo que haremos es recoger todas esas visiones y sensibilidades y buscar cuáles son los fundamentos que inspiran aquellos distintos diseños que cada uno de los sectores con los que conversemos aspiran, de manera de buscar el mejor diseño posible, teniendo claro que, finalmente, la responsabilidad de generar un proyecto de ley que cree un Ministerio de Medio Ambiente para Chile y llevarlo al Congreso para su aprobación es del Ejecutivo.

-¿En los espacios de trabajo la idea es que exista un representante de cada estamento? -Una de las primeras definiciones que hay que abordar es una estructura de trabajo ágil, es decir que el poder de convocatoria sea gestionable rápidamente. Que sea representativa, esto significa que los distintos sectores ciudadanos deben entender que tienen una voz en esta temática y tiene que tener ciertos aspectos técnicos incorporados de lo que significa un diseño institucional. Y tiene que tener una dinámica de trabajo y de reunión que permita, en muy corto tiempo, abordar ciertos consensos y trabajar en un diseño.

-¿Cuándo se espera que estén definidos esos consensos? -Hay que definir cómo podemos, en este marco, buscar ciertos diálogos representativos, trabajar con plazos que nos permiten ir cerrando etapas de debates. Esto tiene que tener un cierre. -¿Cuándo comenzará este diálogo? -Muy prontamente esperamos definir una estructura de trabajo, pero en la consciencia clara de que necesitamos alcanzar niveles de ejecutividad muy grandes. -¿Quién y cómo se va a elegir a los representantes de cada sector? -Es parte del diseño en el que trabajaremos en cómo abordamos los distintos espacios de representación, de manera de tener un espectro amplio pero acotado de representatividad.

Visita de medio ambientalistas extranjeros

¿Qué opina de la irrupción de movimientos ecologistas que no necesariamente nacen en Chile, de la visita de figuras como Robert Kennedy que se oponen a las centrales de Aysén? -Me parece que forma parte de una de las consecuencias previsibles de lo que es la globalización y difusión de información respecto de temáticas que pueden ser del interés de muchos ciudadanos y que no tiene fronteras.

-¿Cómo pueden influir este tipo de movimientos en la concepción de ideas de cómo manejar la política medioambiental y que no necesariamente se ajustan a la realidad nacional? -En la participación ciudadana y la generación de opinión ciudadana hay una tarea que es responsabilidad del aparato público que es generar información que permita al ciudadano adoptar una posición, esa es nuestra tarea. Pero hay otro espacio que se genera a partir de cierta circulación transfronteriza de información, de movimiento y de opinión que naturalmente forma parte de aquello que es el escenario nacional. Pero debe quedar claro que lo que va a estar en el centro del debate es lo que le conviene al país.

Y esto lo digo porque estamos completamente convencidos que hemos logrado posicionarnos bien en un contexto internacional extremadamente competitivo, básicamente porque somos un país reconocido por ser serio, con reglas claras, con una legislación que se respeta, independientemente de las legítimas y variadas opiniones que recorran a los ciudadanos dentro del país.

 

 

 

 

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