Evasión se transforma en el principal escollo para viabilidad del Transantiago

En horas valle llega al 9% y en horas peak sobrepasa el 30%. A dos meses que partió el sistema, aún no existen medidas de control efectivas que permitan evaluar y evitar el no pago de pasajes. El Diario 23 de abril de 2007.


Una fuerte preocupación existe entre los operadores y el Administrador Financiero del Transantiago (AFT), porque hasta ahora no se está atacando una de las principales fallas del sistema, la evasión. Explican que hasta el momento el ministerio ha puesto el énfasis en el número de buses, en los GPS y en los paraderos, dejando de lado cómo mejorar el control de la evasión, uno de los pilares para que el Transantiago pueda cumplir con sus objetivos.

El problema se vuelve más complejo, porque no existe un sistema eficiente de control y la medida contemplada en los contratos para paliar la evasión es por ahora políticamente inviable: el aumento de la tarifa. ¿A cuánto llega la evasión? De acuerdo a los monitoreos del AFT, en las horas valle el número de pasajeros que elude el pago es de 9%, cifra que es prácticamente imposible de medir en horas peak -debido a los atochamientos-, pero que según operadores supera el 30%.

Ante esto, los operadores reclaman que el ministro de Transporte y Telecomunicaciones, René Cortázar, no ha sido claro en los lineamientos que espera desarrollar. “Es un tema en el que no se ha dado ninguna solución, y no se ha visto preocupación del ministro para abordar la evasión”, explica un operador.

Agrega que la evasión se da sobre todo en los recorridos troncales, lo que se ha podido controlar en parte con las zonas pagas. Problemas de control Los involucrados en el sistema afirmaron que las dificultades radican en el diseño del sistema.

Este no contempla herramientas de control eficaces que permitan registrar o paliar el grado de evasión. Y la que ha sido sindicada como la medida para el control de la evasión, no lo es, ya que simplemente es un láser que permite contar las personas que suben a los buses, pero no los que pagan. El sistema, que tiene una tasa de error del 10%, funciona en horas valle, pero no en las horas punta. El otro sistema para controlar la evasión, el torniquete, tampoco ha resultado todo lo eficaz que esperarían los operadores.

El sistema, que fue implementado por Subus, funciona en las horas valle, pero no en las peak, cuando los usuarios entran por las puertas traseras. “Creo que cuando el sistema se estabilice, la gente por si sola pagará su pasaje a cambio de un buen servicio; el problema es que hoy las personas están justificando el no pago del sistema y eso puede ser muy peligroso”, agrega un operador. Ante esto, uno de los mecanismos que surgen como freno a la evasión, es que se incorporen en los contratos –tal como lo ha adelantado el propio Cortázar- algún incentivo por pasajero transportado.

Comments are closed.