Profesor de Universidad Técnica Federico Santa María destaca importancia de la energía de la biomasa

El mundo atraviesa hoy en día por una delicada situación energética, que hace cada vez más necesaria la utilización de nuevas fuentes de energía que reemplacen al petróleo u otros combustibles. En este sentido, el académico del Departamento de Arquitectura de la Universidad Técnica Federico Santa María, Pedro Serrano, cree que la energía proveniente de la biomasa es una de las mejores posibilidades para nuestro país. Universia 10 de abril de 2007.


Serrano explica que "la biomasa corresponde a la energía que desarrolla o contienen toda la masa orgánica biológica del planeta. Básicamente son reacciones de captura y emisión de carbono y oxidación de hidrógeno. Existe mucha biomasa en los animales y plantas continentales y en los vegetales y animales de las profundidades marinas. El concepto biomasa energética es en sí amplio y tiene muchas variantes. Desde la tracción animal hasta los hoy llamados biocombustibles. Sin embargo, más allá de buscar nuevos combustibles, tenemos un caso pendiente, ya que cerca del 20% (16,7 % el 2005) de la energía primaria que se usa en Chile en un año normal, es leña, que es la forma de energía de biomasa más conocida y utilizada".

El académico añade que "este 20% de leña en la energía total de Chile no es menor, considerando que todo el aporte hidroeléctrico chileno es sólo el 7,9%. Es más, de acuerdo a los últimos balances, el 52% de la energía del sector comercial público residencial corresponde a leña y derivados. En términos físicos, a cada chileno independiente de si consume o no, le corresponde un promedio de 700 kilogramos anuales per cápita de leña".

"Tal vez lo negativo de estas cifras sea que, por la tecnología y precariedad de sus usos, el rendimiento general de la leña en el ámbito doméstico escasamente es inferior al 10%. Lo preocupante de este dato es que se trata entonces de un combustible muy mal usado, es decir, de cada 10 árboles que se leñan, sólo uno hace trabajo útil. Chile tiene una gran deuda política, tecnológica, social y ambiental con este energético, que la estadística indica como el más importante del sector residencial chileno".

No obstante, añade que "si bien la leña tiene un muy interesante futuro, resulta brutal del modo en que hoy se quema en Chile, más aun en zonas urbanas densas como Santiago o Temuco, aparte del material particulado emitido hasta con la mejor de las estufas actuales: son los hidrocarburos volátiles y los hidrocarburos volátiles policíclicos los peores enemigos de la salud humana. La tecnificación de la leña es un paso que no hemos dado y podría llegar a ser más importante que el petróleo, incluso convertirse en un combustible con emisiones globales nulas. Por ahora, al 2007, es un problema socio político económico difícil e intrincado que involucra pobreza, brechas en el acceso a la energía, impactos a la salud y ambientales negativos", advierte.

Ante esta situación, el ingeniero sostiene que "la leña del futuro debiera plantarse planificadamente, usando terrenos ya colapsados y especies de crecimiento rápido. Si la biomasa se quema tecnificadamente, emitiendo sólo CO2 a la atmósfera, y se complementa esto con un crecimiento técnicamente controlado de masa leñable semejante, entonces todo el carbono emitido se captura en tiempo real y resultaría un combustible de emisión cero. No sólo eso. Equivaldría a petróleo nacional sustentable".

Otras alternativas

Pedro Serrano considera que andar en bicicleta es también echar mano a la energía de nuestra propia biomasa, más conocida como tracción humana y animal, de la cual su punto más tecnificado es el conocido como "pedal power", o las maravillas que se pueden hacer con un pedal altamente tecnificado. También son conocidos en todo el mundo los desarrollos que Brasil presenta en la obtención de alcohol combustible de la biomasa de caña o también la obtención de biodiesel que no es otra cosa que el uso combustible en motores petroleros de aceites vegetales filtrados.

Añade que "la técnicamente más conocida alternativa de biomasa es la obtención de gas metano, producido con la fermentación anaerobia de nuestros propios desechos orgánicos, ya sean domésticos, agrícolas o industriales. Los biodigestores simulan técnicamente el sistema digestivo de un mamífero. La materia orgánica se muele debidamente, se mezcla con agua y las bacterias anaerobias de los intestinos, a temperaturas controladas, la "digieren" produciendo interesantes cantidades de metano combustible (el mismo gas natural) y por otro lado entregan materia fermentada, lodos, lista para actuar como fertilizante. China y la India son los países con más biodigestores funcionando en el mundo, sobre todo en sus grandes extensiones agrícolas".

El experto afirma que "nos falta probar con la producción de bioalcohol y biodiesel, cosa que incentivaría enormemente nuestra agricultura. Toda la tecnología de los biocombustibles existe y ahora sólo es cosa de poner en marcha los mecanismos políticos y económicos para incentivar el desarrollo de estas tecnologías en Chile. Entre otras cosas los 15 millones de kilogramos de basura doméstica que cada día se botan en Chile tienen al menos 7 millones de kilogramos orgánicos susceptibles de aportar gas natural para alimentar sus propias ciudades".

"Si incentivamos el uso del pedal, manejamos la leña con sofisticada tecnología de consumo y producción, biodigestamos nuestros orgánicos domésticos, agrícolas e industriales y acertamos con la producción de bioalcohol y biodiesel, dispondríamos en Chile de una fuente sustentable de energía, propia y regenerable en tiempo real, fuente que podría hacer innecesaria la importación de petróleo o gas argentino. El potencial está allí. De nuevo su desarrollo es cuestión de actitud política del país, tenemos los laboratorios, las universidades, la necesidad y el territorio", finaliza el académico.

Fuente: Universidad Técnica Federico Santa María / COT / FOM

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