Celco despidió a ejecutivos por crisis en río Mataquito

Faltan dos días para conocer los resultados de la investigación que determinará las causas de la crisis ecológica en la zona. Pero los datos preliminares son concluyentes. Tanto, que Celco asumió públicamente “anomalías” en su planta Licancel. Además, entregará asistencia económica a los pescadores afectados. La Nación 12 de junio de 2007.


A. Carmona/L. Ramírez

La gerencia general de Celulosa Arauco despidió ayer a tres de los encargados de la planta Licancel, ubicada en la Región del Maule, la que se encuentra cerrada por 30 días luego que informes preliminares apuntaran a la empresa como responsable de la contaminación del curso de agua, que generó la muerte de miles de peces.

Así lo dio a conocer a través de un comunicado Matías Domeyko, gerente general de la empresa, quien detalló que se puso “término a los servicios del gerente de Planta Licancel, del subgerente de Producción y del subgerente de Medio Ambiente, ambos de la misma planta”.

Además, aseguró que “la empresa se hará cargo también de la asistencia económica a los pescadores del río Mataquito mientras subsista la prohibición de pesca decretada por la autoridad, y coordinará con ellos el restablecimiento de sus actividades”.

El presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara, Enrique Accorsi, señaló que la actitud de la empresa es la que “correspondía”, pero recalcó que no se pueden olvidar las eventuales responsabilidades. “Está bien lo que hacen, pero también deberían haber tomado más precauciones. Estamos acostumbrados a hacer la vista gorda. ¡Hacen lo que se les da la gana! Pero ahora la cosa se manejó bien y la brigada de delitos ecológicos está trabajando”, dijo el diputado. La comisión que preside Accorsi se sumará a la querella contra quienes resulten responsables interpuesta el sábado por el intendente del Maule, Alexis Sepúlveda.

Reunión decisiva

Hoy, la Corema de la VII Región realizará una reunión extraordinaria para seguir analizando la contaminación del río Mataquito y decidir el curso de un estudio que determine el impacto ecológico y económico que ha sufrido la zona, además del tiempo que tomará recuperar el ecosistema, cuyo desastre tóxico amenaza a diversas especies, algunas de ellas en vías de extinción (ver infografía).

Ayer, en una cita que duró dos horas, en la Conama regional se vivió un apronte de la reunión de hoy. A ella asistieron autoridades de la Superintendencia de Servicio Sanitarios, Consejo de Defensa del Estado, Servicio Regional de Salud, entre otras, que conforman el comité político que asesora a la Conama regional.

La seremi de Salud de la VII Región, Sofía Ruz, dijo que las autoridades regionales que encabezan el comité de expertos por el caso Mataquito, acordaron las medidas que deberá tomar la empresa en el marco del sumario sanitario y la prohibición de funcionar que pesa en su contra.

Ruz indicó que si bien sólo se tendrá claridad sobre lo ocurrido en el Mataquito en dos o tres días más, cuando estén listos los resultados de las muestras de agua, su impresión es que éstos tendrán una relación causa-efecto directo.

La autoridad sanitaria agregó que -hasta la fecha- no han sido detectadas en la red asistencial de la región personas hospitalizadas por intoxicación aguda, lo que indica que la población ha comprendido el peligro de consumir productos de la zona contaminados.

Pese a lo anterior se mantendrá vigente -por tiempo indefinido- la alerta epidemiológica en Curicó, la barrera sanitaria, así como un plan de fiscalización permanente.

Por su parte, Mónica Rivera, directora de la Corema del Maule, señaló que Celco se comunicó con ellos el viernes pasado para ofrecer su ayuda en las investigaciones que determinarán quién es el responsable por la contaminación del río: “Pusieron a nuestra disposición todos los recursos económicos que necesitemos para ello”, dijo.

Millones de pérdida

Juan Rivera, presidente del sindicato de pescadores de Licantén, está nervioso. Le cuesta expresar lo que siente. Para él no hay ninguna palabra en el diccionario que sirva para interpretar su desesperación y la ansiedad por esta semana de cesantía y el desastre ecológico que ha tenido que presenciar. “Ver a los salmones tirados, agonizando, ha sido muy fuerte para mí. Los problemas económicos son aparte. Sólo en cultivos de ostra y choros zapato nosotros, que somos cerca de mil redes paralizadas, vamos a perder 70 millones de pesos. Hoy día llegó una canasta familiar de la Intendencia, pero ¿qué vamos a hacer en las semanas siguientes?”, se pregunta.

Desde el miércoles pasado los trabajadores del mar se han reunido con ejecutivos de Celco para acordar el “monto asistencial” comprometido por la empresa ayer en el comunicado público. “Aún no tenemos una cifra, pero esto va a ser mucho, señorita, usted no se imagina… Vamos a esperar que estén listos los resultados y ahí, si es que son culpables, nos vamos con todo, también con indemnizaciones”, cuenta Rivera.

Por último, el fiscal José Alcaíno, que investiga el desastre ecológico en la zona, indicó ayer que quienes resulten responsables de la contaminación del río Mataquito arriesgan penas de cárcel de 3 a 5 años y multas de hasta 3 mil UTM.

 

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