Influyente ONG de EEUU recibe informe sobre crisis ecológica en Licantén

Uno de los representantes del organismo en Chile viajó hasta el Maule para preparar reporte sobre desastre ambiental generado en río Mataquito donde la planta Licancel de Celco vierte sus riles. Documento ya fue enviado a las oficinas centrales de Forest Ethics, ONG que en 2003 logró que Arauco y la CMPC firmaran un acuerdo de protección del bosque nativo. El Mostrador 14 de junio de 2007.


Por  Carlos González Isla

Un informe sobre la crisis ambiental en el río Mataquito remitió a EEUU Bernardo Reyes, director en Chile de la influyente ONG Forest Ethics, la misma que logró un inédito acuerdo con los grupos Arauco y CMPC para evitar la sustitución del bosque nativo, y que el año pasado consiguió que el catálogo de ropa interior más famoso de Norteamérica, Victoria’s Secret, utilizara un 25% de papel reciclable en sus publicaciones.

El acuerdo al que llegó con los grupos económicos chilenos Matte y Angelini fue gestado por Aaron Sanger en 2003, y tiene plena validez legal en EEUU. Y pese a que dicho convenio sólo se limita al rubro maderero, Reyes comentó que lo que suceda con las plantas de celulosa es un tema que también causa preocupación en el organismo, porque en definitiva son parte de un mismo proceso productivo.

El directivo chileno es ecólogo y, además de trabajar en Forest Ethics, es investigador estable del Instituto de Ecología Política (IEP), que dirige el ambientalista Manuel Baquedano.

En su informe enviado a EEUU, Reyes incluyó informaciones recabadas en las comunidades aledañas a la planta Licancel de Celulosa Arauco y Constitución (Celco), que todo indica sería la principal responsable del desastre ambiental en el río Mataquito, donde cientos de peces han muerto y otras especies, como una colonia de flamencos, corre serio peligro.

Aunque probablemente la Conama dará a conocer la causa de muerte de las especies por estos días, hay absoluta claridad en que el daño comenzó y coincidió con la puesta en marcha de la planta, después de un período de mantención, el lunes 4 de junio, oportunidad en que se superaron alguno parámetros ambientales, hecho que ha sido reconocido por la firma, hecho que significó la expulsión de tres altos ejecutivos de la planta.

"Acá no hay un error de gerentes, sino de cultura corporativa y de no reinvertir a tiempo y adecuadamente para tener todas las condiciones para que una planta con estos niveles de inversión y rentabilidad no generen externalidades a las comunidades locales", dijo Reyes.

Reproche a compensaciones

-Ustedes están orientados fundamentalmente al bosque nativo y la industria forestal, pero ¿sin duda lo que sucede con las plantas de celulosa es un tema que les preocupa?
-Uno de los rubros que trabaja Forest Ethics es el papel, no directamente la celulosa. De hecho esta ONG es una de las principales organizaciones en EEUU que ha logrado modificar los patrones de consumo de papel de las grandes empresas producen millones de catálogos al año, como Victoria’s Secret, logrando que ellos coloquen en su producción papel reciclado, para disminuir la presión que hay para colocar más plantas (de celulosa)…Si la presión para colocar más planta proviene exactamente de la demanda del papel.

-¿Desde Estados Unidos le han pedido conocer sobre lo que está ocurriendo hoy en Chile?
-Exacto. Yo mandé un informe completo, por eso estuve en la zona afectada, alojando con la comunidad de La Pesca, estuve colaborando con ellos en conversaciones, tuvimos incluso un diálogo directo con el gerente ambiental de Arauco, no de la planta, sino de todo el conglomerado, Andrés Camaño. Pero no estuve sólo yo, también se sumó el Instituto de Ecología Política (IEPE) y estuvo la asociación local de turismo, y la Cámara de Comercio de Licantén.

-¿Qué análisis hacen de este incidente ambiental, donde se vuelve a repetir la presencia de una planta de celulosa de Arauco?
-Llevó trabajando diez años en el IEPE y en los últimos años le hemos hecho bastante seguimiento al tema de la celulosa, lo que está reflejando varias cosas. La primera es que la economía de la celulosa está generando un efecto perverso sobre la economía local, es decir, limita seriamente el potencial de cualquier iniciativa económica que coexista con la celulosa, pese a que las empresas dicen que es posible, que están certificados con ISO 14.000…¡Esta planta está certificada con ISO 14.000 y resulta que el gerente de Medio Ambiente nunca había visitado la planta y no la conocía!

Lo segundo, es que la empresa no tiene un protocolo de diálogo de emergencia y de comunicación con la autoridad. Tengo entendido que ni siquiera se informó a la gerencia de Arauco y que trató de taparse en la propia planta y eso no es un asunto que se le haya ocurrido al gerente general. Creo que este es un tema bastante serio que tiene que ver con la política de la empresa, que ya ha tenido un grave accidente y (causado) daños importantes al ecosistema del río Cruces, entonces, tú esperarías que haya existido una política de aprendizaje.

En tercer lugar, la empresa está ofreciendo las compensaciones monetarias a los pescadores por las pérdidas que van a tener. Esto se ve bastante bien de afuera, pero éticamente no corresponde que sea la empresa que tenga mesas de negociación con los pescadores, donde no está la Dirección de Territorio Marítimo, donde no está la Subsecretaría de Pesca, donde no está la autoridad y lo que está ocurriendo es que estas son conversaciones bilaterales, son mesas de “diálogo”, pero son realmente mesas de negociación entre la empresa y la comunidad sola. Tú te das cuenta que es muy peligroso, porque estás estableciendo una red de clientelismo, que permite que con poca plata tú puedes callarle la boca a toda la gente que puede estar reclamando o pidiendo cosas…

-Señalaba que el gerente de Medio Ambiente de Celco no conocía la planta, ¿las normas ISO lo exigen?
– No. Pero Forest Ethics le va a escribir a la empresa que certifica esta planta, preguntándole cuál es el sistema dentro de las normas ISO que establece los sistemas de prevención de riesgo, a la comunidad y a la autoridad, lo que obviamente no se hizo. Entonces, si esta planta está certificada la pregunta es ¿qué diablos certifica ISO?

-¿Qué efecto a nivel internacional puede tener este episodio para la industria?
-Enlodar una vez más de toda la industria de celulosa porque toman a Arauco como si fuera “la” industria, pero no es la única, esto también tiene impactos importantes en las industrias que maneja CMPC… La imagen internacional es muy mala para la industria chilena, porque hoy día no hay un sistema para certificar la calidad de la celulosa, son sistemas que se están desarrollando, ojalá en dos años exista ya el sistema que permita eso, pero mientras tanto las empresas siguen acá generando muchas externalidades con impactos enormes en la biodiversidad.

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