“El mismo informe que Celco mandó a hacer, los condenó”

El autor del estudio encargado por Celco sobre Mataquito dice que fue un error poner en marcha la planta Licancel vertiendo esa gran cantidad de residuos líquidos al río. Por su parte, intendente entregó el informe al CDE y seremi de Salud aplicó $32 millones de sanción a la empresa. La Nación 14 de julio de 2007.


José Miguel Jaque

“Creo que ellos tenían la esperanza de que no fueran responsables. Pero el mismo informe que mandaron a hacer los condenó”, cuenta el doctor Dagoberto Arcos, al recordar el día que expuso al directorio de Arauco, en el 14 piso del edificio ubicado en calle El Golf, las conclusiones del estudio sobre la muerte de los peces en el río Mataquito.

No obstante, el director de Centro Regional de Estudios Ambientales (CREA) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción que realizó el estudio, dice que los directores reaccionaron bien. “Las conclusiones era indesmentibles y las aceptaron”, rememora.

Arcos y su equipo habían trabajado el 2006 con Celulosa Arauco en una Línea Base Ambiental de un proyecto para la planta Licancel. Por eso, apenas se constató la muerte de los peces ese martes 5 de junio lo llamaron. A las 15 horas del día siguiente estaba tomando muestras de agua, sedimentos, organismos, aves y mamíferos en el río Mataquito.

La planta había reiniciado su puesta en marcha el 30 de mayo. “Los días que siguieron estuvo vaciando al río efluentes con parámetros alterados”, corrobora Arcos. “Debieron tener un cuidado mucho más alto en un proceso de puesta en marcha de la planta”, subraya. A título personal, el experto dice que un ingeniero de planta debe saber cómo se echa a andar una planta y los cuidados que se debe tener. “Hubo una falta de prolijidad”, advierte.

¿Por qué murieron los peces? De acuerdo al informe de Arcos y su equipo dado a conocer el jueves por la Conama regional, la razón fue una disminución de oxígeno disuelto de las aguas debido a tres factores.

Uno, la dinámica física del estuario del río Mataquito que se encontraba en período de ganancia de agua del estuario. Dos, el bajo caudal del río. Tres, la presencia de una alta carga orgánica de la planta Licancel.

Arcos explica esta conjunción de factores físicos y químicos. Dice que la planta vertió residuos con alto contenido de materia orgánica en efluentes con parámetros bastantes más altos que los que acepta la norma, lo que se degradó rápidamente, captó el oxígeno y su disminución produjo la mortandad de los peces. A eso suma la situación del estuario y las fases de la marea, lo que hizo que el tiempo de residencia fuera mayor para que esto se pudiera producir.

¿En qué orden influyeron esos factores? “Pongo esos tres factores en línea porque fue una desgraciada conjunción de ellos”, responde Arcos. ¿Qué pasaba si no había esa carga orgánica? “La muerte de los peces podría haber ocurrido igual”, asevera.

La causa-efecto de la responsabilidad de la planta y la muerte de los peces quedó acreditada en el estudio. “Claro, porque la laguna de tratamiento estaba con valores altísimos. Se debió haber detenido el proceso y buscado una solución para no seguir con esos parámetros alterados”, dice Arcos.

El profesional agrega que la carga orgánica vertida –19 mil metros cúbicos durante 36 horas- fue exagerada. “Fue una falla que no debió haber nunca pasado. Es de sentido común. Si tengo una laguna de tratamiento y la planta estuvo parada, tengo que poner especial énfasis porque la laguna no estuvo recibiendo ril normal y hubo que empezar un proceso de resembrado de bacterias, y eso se demora alrededor de 15 o 20 días, y el ril estuvo sólo 4 ó 5 días”, concluye.

Intendente del Maule entregó el informe al CDE

“La responsabilidad es expresa de parte de la empresa y así lo señala en ese informe”. Ése fue el comentario del intendente del Maule, Alexis Sepúlveda, tras recibir el estudio que Celco encargó a la Universidad Católica de la Santísima Concepción sobre la muerte de los peces en el río Mataquito.

Sepúlveda entregó dicho informe al Consejo de Defensa del Estado. “Todos los antecedentes con los cuales contábamos señalaban como causa de la contaminación las descargas de riles fuertemente concentradas que había hecho la empresa Licancel. Este informe realizado por ellos viene a ratificar lo que las autoridades medioambientales, sanitarias y regionales habían de una u otra forma ya determinado con los análisis preliminares que se habían hecho”, comentó.

Según la autoridad, el reconocimiento de la responsabilidad de la planta en la contaminación permitirá avanzar tanto en la recuperación del río como en la determinación de responsabilidades legales y administrativas de la empresa. Sepúlveda reiteró su disposición a continuar trabajando junto a la empresa para reiniciar el proceso productivo “siempre y cuando se garantice que no va a existir otra contaminación al río Mataquito”.

Por su parte, el abogado de la Intendencia, Hugo Veloso, afirmó que con el informe entregado por Celco la presunción de que la muerte de los peces se debió al vertido de tóxicos por parte de su fábrica “se transforma en certeza jurídica”.

“Estamos derechamente ante una actitud dolosa. O sea, acá no se puede hablar que se rompió una cañería o a alguien se le quedó abierta una llave de paso, en donde no se dieron cuenta y vertieron material contaminante al río. Aquí hubo conductas que directamente autorizaron la descarga de material contaminante que mató a miles de peces en el río Mataquito”, dijo el abogado.

 

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