Grupo de pescadores rechaza acuerdo de sindicatos con Celco

Conflicto por eventual ducto de riles de celulosa en la costa.;"No vamos a dialogar con los violentistas", dijo el vocero de la compañía, Charles Kimber. Empresa ya ha desembolsado aproximadamente $200 millones para el 70% de los pescadores. El Mercurio, 19 de octubre de 2007.


Valdivia, Queule y Mehuín fueron los escenarios de las manifestaciones de un grupo de pescadores de esta última localidad, en rechazo al contrato firmado por algunos dirigentes para colaborar con Celulosa Arauco (Celco).

El acuerdo contempla la colaboración en un estudio de impacto ambiental que coteje las posibilidades de construir un ducto al mar para los desechos de la planta de celulosa de San José de la Mariquina.

Ayer por la mañana, representantes del Sindicato N° 1 quemaron en la plaza de Valdivia una copia del contrato ofrecido por Celco, y manifestaron su descontento contra el dirigente Carlos Salazar, quien negoció con la empresa. Más tarde, en una asamblea ampliada, pescadores y representantes de los sindicatos 1 y 2 oyeron la lectura del texto de la misiva, junto con los discursos de sus líderes, quienes llamaron a los socios a "no venderse".

Las acciones culminaron en la caleta de Queule (Región de la Araucanía), 10 km al norte de Mehuín.

Allí, los opositores al ducto quemaron una embarcación perteneciente a Carlos Salazar, y dejaron en plena calle las embarcaciones de quienes adhirieron al acuerdo.

Según trascendió, pescadores de dos de los tres sindicatos de pescadores de Mehuín aceptaron firmar un documento bajo el cual recibirían tres millones de pesos en principio, cantidad que se iría incrementando a medida que se fueran cumpliendo determinadas metas en el avance del estudio, además de aportes en dinero durante los próximos diez años, rotulados bajo el nombre de "Mejoramiento de calidad de vida".

"Los trabajadores del Sindicato N° 1 no nos estamos vendiendo a Celco. Por eso vinimos a retirar los contratos a la notaría, los que quemamos públicamente. Hubo personas que firmaron un negocio equivocado, personas que hace 5 años que no viven en Mehuín, que trabajan en empresas forestales y fuera del mar, como Carlos Salazar y Joaquín Vargas, quien formó un sindicato con gente que no son pescadores", dijo Jimmy Becerra, secretario del Sindicato N° 1 y líder de las movilizaciones de ayer.

Becerra, junto a otros dirigentes, llegó ayer hasta la notaria valdiviana donde había copias de los contratos para que fuesen firmados por los pescadores. Tomaron una de las copias a la fuerza, huyeron del lugar y quemaron el documento en la Plaza de la República.

Según Charles Kimber, gerente de asuntos corporativos de Celco, existe un acuerdo con 70 personas de los sindicatos N° 1 y Sitimar, de un total de 250 pescadores de Mehuín.

Kimber criticó con dureza las acciones de violencia, y afirmó que no dialogará con los "violentistas". A su juicio, el éxito de la propuesta se refleja en que "el 70% de los 99 pescadores ya ha firmado". Esto quiere decir que la empresa ha desembolsado cerca de $200 millones, y que está en contraposición con la versión de los trabajadores que protagonizaron las acciones violentas. Ello se debería a una sustracción de los documentos notariales que avalarían la firma del acuerdo de cada pescador.

Kimber agregó que este acuerdo no tiene relación con ampliar la capacidad de la planta Valdivia, que técnicamente puede producir 550 mil toneladas de pulpa de celulosa, pero que sin embargo tiene autorizadas 110 mil toneladas menos.

"Son temas independientes. Eso depende de que nosotros hagamos los ajustes para que cumplamos con lo que nos ha dicho la autoridad".

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