Acusaciones cruzadas entre Arauco y gobierno regional por reapertura de Licancel

Empresa culpa a las autoridades de una descoordinación, mientras el gobierno dice que la firma no ha entregado toda la información. Este jueves la corema del maule decidirá el futuro de la planta ubicada en la VII Región. Diario Financiero, 13 de noviembre de 2007.


Arauco se encuentra en una semana clave. Este jueves la Corema de la VII Región zanjará definitivamente si la planta de Licancel está en condiciones de reiniciar sus actividades.

A juicio de la empresa, las autoridades cuentan con todos los antecedentes del caso desde hace 45 días y el retraso del proceso se debe exclusivamente a un problema de descoordinación entre los servicios ligados al caso.

“Llevamos 5 meses trabajando con la voluntad de reabrir lo antes posible. En caso que nuevamente se postergara la decisión, pese a que las autoridades cuentan con la información correspondiente, la clausura definitiva es una de las opciones. Sería el peor escenario, porque Licancel es un negocio rentable. Esto se ha pospuesto por un problema de descoordinación de los servicios”, explicó Andrés Morán, subgerente de Asuntos Públicos Arauco Maule.

En el Gobierno Regional creen todo lo contrario. El miércoles pasado, en una exposición ante la comisión de medio ambiente de la cámara baja, el intendente Alexis Sepúlveda reiteró que la compañía forestal no ha puesto a disposición de las reparticiones toda la información requerida. “La empresa tiene la pelota”, indican en el entorno de la máxima autoridad regional.

Discusión

Cinco meses han transcurrido desde los dos derrames líquidos al río Mataquito.

El 23 de octubre, la Corema postergó la decisión para esta semana, aduciendo que la firma del grupo Angelini no había proporcionado los datos suficientes para concluir si el nuevo plan de evacuación era el adecuado ni tampoco para saber si el aumento de producción de la planta debía someterse al sistema de evaluación de impacto ambiental.

Observaciones

Estos dos puntos no son las únicas observaciones. De hecho, el día antes de la última reunión de la Corema, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) planteó que, dentro de los 13 parámetros de nuevos afluentes, el de “aceites y grasas” merecía dudas.

“Apenas nos enteramos de esto, tomamos nuevas muestras y las enviamos a cuatro laboratorios. La SISS ya tiene los resultados”, adelantó Morán.

De los cuatro laboratorios, uno registró niveles sobre la norma. Según Morán, “es el mismo laboratorio que generó la inquietud de la superintendencia, por lo que sería un problema de la muestra que tomó”.

Sobre el paquete de medidas que instruyó la seremi de Salud para dar luz verde a la reapertura -ligado principalmente a planes de emergencia, monitoreo y obras de planta-, Arauco aseguró que podría tener todo listo el 20 de noviembre.

Lo mismo ocurre con el ducto, cuyas obras tienen un 60% de avance.

“La construcción de las obras complementarias del ducto se iniciaron el 28 de octubre, apenas la Dirección General de Aguas dio el visto bueno. Necesitábamos esa aprobación para comenzarlas”, indicó Morán.

Planta de Valdivia también vive días “clave”

Licancel no es la única preocupación de Arauco. Este miércoles, vence el plazo para que la Corema de la Región de los Ríos se pronuncie sobre el recurso de reconsideración que la firma forestal presentó el 1º de octubre con el fin de elevar en 20% (110.000 toneladas) la producción de la planta de Valdivia.

El ánimo dentro de la compañía mezcla optimismo y cautela. El fracaso del recurso de “silencio administrativo” presentado en contra de Conama en septiembre todavía está fresco en la memoria de la empresa.

El 26 de enero de este año, Arauco presentó una solicitud a la Conama para recuperar el mismo 20%.

Han pasado más de 8 meses y la empresa no ha recibido respuesta y por ello recurrió a la mencionada figura legal. El silencio administrativo establece que, si alguien hace una consulta a un servicio público y no recibe contestación en 6 meses, puede dar por asumida la autorización.

El 24 de septiembre, la Corema, encargada de zanjar el asunto, desestimó el recurso de Arauco y mantuvo la restricción.

Fuentes de Arauco reconocen que “el traspié no fue menor”.

En caso que la Corema no tome una decisión este miércoles, la empresa ha estudiado la posibilidad de interponer un recurso de protección que obligue a la entidad a pronunciarse.

Según estimaciones de Arauco, las 110.000 toneladas de merma productiva de Valdivia equivalen a US$ 88 millones menos en sus ingresos anuales. Junto con Licancel representa un 22% de la producción total de celulosa de la compañía.

 
 

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