Día Internacional contra las bombas de racimo

La Conferencia de Viena es la próxima reunión internacional sobre bombas de racimo del proceso de Oslo y se celebrará del 5 al 7 de diciembre. Econoticias, 5 de noviembre de 2007.


Este 5 de noviembre se celebró el Día Mundial contra las bombas de racimo, iniciativa organizada por la Clusters Munition Coalition a nivel internacional, que busca llamar la atención de los ciudadanos sobre el terrible impacto de las bombas de racimo en la población civil, y animarlos a que se sumen a las acciones para conseguir un tratado que las prohíba.

La Conferencia de Viena es la próxima reunión internacional sobre bombas de racimo del proceso de Oslo y se celebrará del 5 al 7 de diciembre. Allá, los gobiernos discutirán el contenido del futuro tratado internacional y es importante que la sociedad civil les haga llegar sus demandas. Por otro lado, el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución de apoyo al proceso de Oslo y a un tratado internacional para prohibir las bombas de racimo. El texto reclama a todos los estados miembros de la UE que emprendan medidas para prohibir el uso, la producción, la exportación y el almacenaje de estas bombas.

El Instituto de Ecología Política hace un llamado al gobierno chileno a adoptar inmediatamente una moratoria nacional y para avanzar como nación en el Proceso de Oslo y esperamos que en la reunión de Viena el próximo mes nuestro país apoye la posición de una prohibición completa. “Chile ha sido productor de estas armas en el pasado, tiene un deber ético y moral en reparar los daños inaceptables que éstas causan a civiles y en su mayoría niños, que llevados por la curiosidad terminan afectados por el flagelo de estas municiones” declaró Manuel Baquedano, presidente Instituto de Ecología Política.

"El número de países que participan en el primer día de acción mundial para prohibir las bombas de racimo es un signo del compromiso público para lograr un nuevo tratado. Es el público, en particular en los países afectados por estas armas terribles, que está impulsando este proceso, no vamos a parar hasta que un tratado de prohibición se firme el próximo año ", dijo Thomas Nash, coordinador de la Coalition Cluster Munition (CMC).

Víctimas son civiles

Las bombas de racimo son como unos contenedores de municiones que, una vez lanzados, se abren y dejan caer centenares de cargas explosivas que quedan esparcidas por zonas muy amplias, en muchos casos, habitadas por población civil.

Teóricamente, las cargas deben explotar cuando llegan al suelo pero entre un 5 % y un 30 % de las veces, esto no sucede y quedan activas durante muchos años, como si fueran minas antipersonales.

El 98% de las víctimas que causan son civiles que topan con ellas y se produce la explosión. Esto hace que continúen provocando un gran nombre de muertos y de heridos mucho tiempo después de que un conflicto haya acabado e impiden que la población de la zona afectada pueda recuperar sus cultivos y su movilidad.

 

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