Ministra de Medio Ambiente rechaza afanes no científicos en la Antártica

"En este siglo XXI será necesario no mirar la Antártica con afanes que no sean los de investigación y los de formar parte de una trama planetaria eco-sistémica que le da sustento a la vida tal y como hoy día la conocemos", manifestó Ana Lya Uriarte en España, donde asiste a un encuentro de la ONU sobre cambio climático. El Mostrador, 13 de noviembre de 2007.


La ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, expresó este martes su rechazo a los intereses que se aproximan a la Antártica desde una perspectiva de interés económico y recordó que el Tratado Antártico, firmado en 1959, sigue plenamente vigente.

En vísperas de participar en Valencia, en el este de España, en el plenario del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU, la secretaria de Estado declaró a la agencia EFE que la preservación del "continente blanco" es algo más que un símbolo medioambiental.

"En este siglo XXI será necesario no mirar la Antártica con afanes que no sean los de investigación y los de formar parte de una trama planetaria eco-sistémica que le da sustento a la vida tal y como hoy día la conocemos", manifestó.

Agregó que la Antártica es "un territorio orientado a la investigación científica", subrayó Ana Lya Uriarte, quien instó a la comunidad mundial a "aprovechar todo lo que está allí depositado como conocimiento de la Humanidad respecto de lo que ha sido su propia historia".

"Ese es el sentido que tiene para nosotros la Antártica y entendemos que la correcta interpretación del Tratado de 1959 y del posterior Protocolo de Madrid (1991) no da lugar sino a esta interpretación", añadió la responsable chilena de Medio Ambiente.

Las declaraciones de la ministra guardan relación con la pretensión del Reino Unido de reclamar derechos soberanos para la extracción de reservas de gas, minerales y petróleo en un radio de hasta 350 millas náuticas frente al territorio antártico chileno.

El Gobierno de Michelle Bachelet, que considera que esta pretensión viola el Tratado de 1959, anunció en respuesta la reapertura de la base antártica Arturo Prat, que fue cerrada hace cinco años por falta de presupuesto.

Uriarte desvinculó de este conflicto la visita que realizó la semana pasada a la Antártica junto al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien previamente declaró que el Tratado congelaba las reclamaciones de soberanía "sin aceptarlas, ni rechazarlas".

"Creo que esta área debe ser preservada en nombre del interés común de la comunidad internacional", dijo Ban, cuya visita, destacó Uriarte, fue "fundamentalmente, prioritariamente y exclusivamente" para conocer el trabajo científico que allí se desarrolla.

La ministra recordó que Michelle Bachelet había invitado al secretario general de la ONU a visitar la Antártica en septiembre en Nueva York, durante la cumbre sobre cambio climático y que, por lo tanto, "la invitación fue previa al reclamo británico".

"No es conveniente, porque no corresponde a la realidad, mezclar un hecho con otro", aclaró.

Cambio climático

Sobre la reunión del IPCC en Valencia, expresó su convicción de que el documento de síntesis que saldrá de este foro de expertos y que se elevará a la cumbre política de Bali del mes que viene reflejará "lo insoslayable de la urgencia que afrontamos" ante el cambio climático y la "necesidad ética" de buscar soluciones.

"Chile es un país esencialmente optimista y tenemos altas expectativas de lo que pueda suceder en Bali, particularmente considerando que el escenario ha tenido algunos cambios en 2007", dijo la ministra, quien consideró significativo que hasta el gobierno estadounidense no se muestre ya tan escéptico.

La ministra argumentó que el problema del calentamiento global "tiene que ver no sólo con números y cifras (de reducción de emisiones de gases contaminantes), sino con intencionalidades y voluntades".

"Esto es lo que debe quedar de manifiesto en Bali. Aquellos líderes que no tengan esta visión política de futuro pagarán un alto costo y afrontarán un juicio histórico", afirmó.

 

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