EE.UU. persiste en rechazo a Kioto y busca un nuevo acuerdo global

Comenzó ayer en Bali la conferencia internacional que diseñará la agenda que seguirá al Protocolo de Kioto. Se diseñará una hoja de ruta. EE.UU. persiste en rechazo a Kioto y busca un nuevo acuerdo global. El Mercurio, 4 de diciembre de 2007.


EE.UU. dijo ayer que buscaría un nuevo acuerdo global para combatir el cambio climático, luego que la decisión de Australia de ratificar el Protocolo de Kioto lo aisló como la única nación desarrollada fuera del actual pacto de la Organización de Naciones Unidas.

"No estamos aquí para ser un obstáculo en el camino", precisó el líder de la delegación estadounidense, Harlan Watson, en el primer día de una reunión de casi 190 naciones que se extenderá hasta el 14 de diciembre, en Bali.

Intentan acordar una hoja de ruta para reeplazar el Protocolo de Kioto, que vence en 2012.

"EE.UU. tiene la intención de ser flexible y trabajar constructivamente por una hoja de ruta en Bali", dijo Watson. "Respetamos la decisión que otros países han tomado y nosotros les pedimos que respeten la decisión que tomamos".

Aplausos para la gran isla

Antes, los delegados dieron un aplauso de casi un minuto cuando se anunció que el nuevo Primer Ministro laborista de Australia, Kevin Rudd, estaba firmando los documentos para ratificar Kioto.

EE.UU. es ahora la única nación desarrollada que se opone. El Presidente Bush rechazó el pacto en 2001, diciendo que costaría empleos estadounidenses.

Watson señaló que Washington está deseoso de discutir un nuevo acuerdo.

Se han invertido miles de millones de dólares en nuevas tecnologías, desde hidrógeno hasta "carbón limpio", con el fin de conseguir una mejor solución a los objetivos de Kioto.

Kioto obliga a 36 naciones industriales a reducir, para el período 2008-2012, las emisiones de gases de efecto invernadero en un promedio de al menos 5% por debajo de los niveles de 1990 . Australia es el país número 37 que adhiere al acuerdo.

Por su parte, el Gobierno británico pidió que el acuerdo que sustituya a Kioto en 2012 incluya las emisiones de CO{-2} originadas por los transportes aéreos y marítimos, informó ayer "The Guardian".

El actual tratado de Kioto no incluye ese tipo de emisiones, que tampoco son tenidas en cuenta en el propio Reino Unido, que quiere reducir las emisiones en 60% de aquí a 2050.

Los países europeos están preocupados por el peligro de que los incrementos de las emisiones de la aviación y los transportes marítimos anulen los recortes que se obtengan en otros sectores.Gran Bretaña también presionará para que el futuro acuerdo fije un objetivo a largo plazo que estabilice las emisiones de carbono y exija recortes mayores que los requeridos hasta ahora.

También pretende que los países en desarrollo, como China, hagan reducciones "justas y eficaces" para combatir el cambio climático.

El problema lo señaló ayer en Bali el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, Yvo de Boer: "los combustibles fósiles seguirán siendo el motor impulsor del crecimiento". Tan sólo hablando de carbón, China extrae 2.400 millones de toneladas al año; le sigue EE.UU. con 990 millones. Se calcula que la demanda mundial crecerá 50% hasta el 2030.

Países como China, EE.UU. e India temen que la reducción de los gases de efecto invernadero frene su crecimiento económico; y Chile, que multen el transporte marítimo de sus mercaderías.

La delegación chilena

Estarán allá Ricardo Lagos Escobar, asesor del secretario general de la ONU, Ana Lya Uriarte, ministra de Medio Ambiente, Marcela Main, de Conama; Cristián Maqueira, director de Medio Ambiente de RR.EE., y Fernando Danús, subdirector. Myrna Araneda, directora de la Dirección Meteorológica, y el especialista Jorge Carrasco. Van el experto Eduardo Sanhueza, y representantes de la Fundación para la Innovación Agraria y del Centro de Estudios Científicos de Valdivia.

CLAVE

La reunión sobre el cambio climático que comenzó ayer en Bali es la más importante desde la de Kioto en 1997.

Comments are closed.