Los países ricos deben compensar a los pobres para ayudarles a adaptarse al cambio climático

Oxfam Internacional considera que las compensaciones actuales son un “insulto” para los países en desarrollo. Prensa Oxfam, 3 de diciembre de 2007.


Los países ricos han aportado sólo 67 millones de dólares al fondo de la ONU para ayudar a los países más pobres del mundo a adaptarse al cambio climático, cantidad que es inferior a lo que gastan los norteamericanos en crema solar cada mes, según el nuevo informe Financiar la adaptación: Por qué la cumbre del clima en Bali debe exigir la búsqueda de nuevos fondos, publicado hoy por Oxfam Internacional.

“Esta cifra representa un insulto, para ser sincera, teniendo en cuenta que los países menos desarrollados necesitarán como mínimo entre 1 y 2 billones de dólares para hacer frente a sus necesidades más urgentes de adaptación al cambio climático”, declaró la autora del informe, Charlotte Sterett.

Oxfam Internacional hace un llamado a los países ricos reunidos en Bali para la 13 conferencia de la ONU sobre cambio climático, para que mantengan sus promesas e incrementen sus compromisos de asumir los costos de la adaptación.

“Bali necesita abordar por igual la causa y el efecto. Incluso si el mundo parara de contaminar hoy, los impactos que van empeorando el cambio climático nos acompañarían en los próximos 30 años o incluso más. Por eso es tan crucial que los países ricos ayuden a los países en desarrollo a afrontar la situación ahora. Esto también demostraría que tienen de verdad intención de afrontar el problema”, comentó Sterett.

“Oxfam quiere ver que los negociadores en Bali establezcan un plan para identificar nuevos mecanismos para levantar fondos, de manera que las comunidades vulnerables en los países en desarrollo tengan los recursos y la ayuda necesaria para planificar y protegerse de los peores impactos del cambio climático. No se trata de ayuda, sino de que los países más contaminantes y más ricos cubran los costos obligados por los países más vulnerables”, dijo Charlotte Sterett.

Oxfam calcula que la adaptación al cambio climático en los países en desarrollo probablemente va a costar al menos 50 mil millones de dólares al año, y mucho más si no se reducen suficientemente las emisiones globales de efecto invernadero. Además, calcula que se necesitarán al menos entre 1.000 y 2.000 millones de dólares para hacer frente a las necesidades de adaptación más urgentes e inmediatas de los países menos avanzados (PMA). Sin embargo, los compromisos actuales del Fondo para los PMA, creado específicamente con este objetivo, suman sólo 163 millones de dólares, menos de la mitad de lo que Gran Bretaña está invirtiendo en la climatización del metro de Londres, y lo que es aún peor, del total sólo se han entregado 67 millones de dólares.

Además de pedir la identificación de nuevas fuentes de recursos para el Fondo de Adaptación (la mayor fuente potencial de fondos para la adaptación al cambio climático en los países pobres), Oxfam pide una decisión sobre la gestión del Fondo que ponga en primer lugar a los países pobres, así como una negociación post – 2012 que sitúe la adaptación en pie de igualdad con la agenda urgente de mitigación.

El informe subraya la injusticia de que los países pobres están ya pagando el precio del crecimiento industrial en los países ricos; crecimiento que ha provocado el calentamiento global. Las comunidades vulnerables están sufriendo la escasez de alimentos y de agua, y el empeoramiento de los niveles de pobreza porque el clima se ha vuelto impredecible.

En Níger, los cambios pluviométricos están contribuyendo al crecimiento del desierto, lo que para los pueblos indígenas como los tuaregs y los wodaabe significa la pérdida masiva de ganado y la inseguridad alimentaria. En Tuvalu, una pequeña isla independiente en el Pacífico, los fuertes vientos y las mareas altas erosionan con regularidad los rompeolas que están dañados, por lo que las olas y los escombros llegan hasta la costa, inundan las casas y echan a perder los suministros de agua fresca. En Bolivia, el aumento de las temperaturas está provocando más incendios forestales y de mayores dimensiones, lo que destruye los cultivos.

“La mayoría de la gente en los países pobres dependen de los recursos naturales de la tierra y del mar para su supervivencia. Por eso la gente que vive en sociedades agrarias como Camboya por ejemplo, que son los menos responsables del calentamiento global, son los que están sufriendo las peores consecuencias”, sentenció Sterret.

El gobierno de Camboya fue uno de los primeros en presentar un Programa de Acción para la Adaptación Nacional (NAPA, por sus siglas en inglés) y espera la aprobación final del Fondo de los PMA, creado por la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (UNFCC) en 2002. El autor del programa NAPA de Camboya y project manager de la Oficina de Cambio Climático en Phnom Phen, Tin Ponlok, afirma:

“Por desgracia, las negociaciones de la ONU en el pasado se han centrado más en la mitigación, y la adaptación recibía mucha menos atención. Debe invertirse la tendencia. Necesitamos ayuda tangible, no sólo palabras, no sólo negociaciones”

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