Aprueban un marco regulatorio para los vegetales y alimentos transgénicos

Por mayoría, la Sala del Senado aprobó en general la iniciativa pero acordó que además de ser estudiada por la Comisión de Agricultura, sea analizada por las comisiones de Medio Ambiente y de Salud. Senado.cl, 08 de enero de 2008.


En un intenso debate sobre las ventajas y desventajas que pueden tener para la salud humana, la agricultura y la economía, la existencia y producción de alimentos y vegetales genéticamente modificados, derivó la discusión del proyecto que busca establecer un marco regulatorio para ese tipo de transgénicos.

La idea de legislar sobre esta iniciativa, que cumple su primer trámite, fue aprobada por la Sala del Senado con 25 votos a favor; 4 en contra de los senadores Nelson Ávila, Guido Girardi, Antonio Horvath y Alejando Navarro; además de las abstenciones de los senadores José Antonio Gómez, Carlos Ominami, Baldo Prokurica y Guillermo Vásquez.  

Ahora corresponde que sea derivada nuevamente a la Comisión de Agricultura, donde podrá recibir indicaciones hasta el 10 de marzo. También deberá ser estudiada por las Comisiones de Medio Ambiente y de Salud, luego que varios senadores así lo solicitaran durante el debate.  

Intervinieron en la Sala los senadores Juan Antonio Coloma, Antonio Horvath, Jaime Gazmuri, Alberto Espina, Hernán Larraín, Alejandro Navarro, Nelson Ávila, Hosaín Sabag, Guido Girardi, Juan Pablo Letelier, Andrés Allamand y Fernando Flores.  

Cabe recordar que la iniciativa fue originada en una moción de los senadores Alberto Espina, Andrés Allamand, Juan Antonio Coloma, Fernando Flores y Eduardo Frei y plantea establecer normas sobre generación, manipulación y utilización de vegetales genéticamente modificados y de sus productos derivados.

Ello, en lo relativo a la investigación, uso confinado, cultivo, producción, integración al medio ambiente, comercio, importación, almacenamiento y transporte; así como también incluir normas de participación ciudadana que permitan un conocimiento general sobre las actividades que se están desarrollando relativas a vegetales genéticamente modificados.  

NECESIDAD DE REGULAR

Durante el debate, los senadores Allamand, Coloma, Espina y Larraín manifestaron la necesidad de contar con un marco legal para los alimentos y vegetales genéticamente modificados, pues advirtieron que en Chile no existe regulación sobre la materia lo que permite que se da la paradoja de que se pueden producir semillas modificadas, pero no los productos derivados de ellas. 

Explicaron que tales semillas se pueden exportar y luego vuelven a Chile a través de productos elaborados, los que claramente cuestan más caros. En tal sentido, plantearon que la imposibilidad de que los agricultores puedan dedicarse a la producción de vegetales genéticamente modificados los pone en una situación de competencia desmejorada en relación a sus pares de otros países.

Asimismo, señalaron que existen una serie de ventajas que pueden contribuir a mejorar la calidad de vida, especialmente de los habitantes del sur del país, y para el desarrollo de los biocombustibles, pues los vegetales modificados tienen una serie de ventajas como ser resistentes a plagas y enfermedades, además de tener mejor contenido nutricional.

Agregaron que la Comisión Nacional para el Desarrollo de la Biotecnología, creada bajo el mandato del entonces Presidente Ricardo Lagos, hizo una serie de sugerencias que van en la misma línea de este proyecto. 

EFECTOS ADVERSOS

Una opinión distinta tienen los senadores Horvath, Navarro, Ávila y Girardi, quienes se manifestaron en contra de la iniciativa pues consideran que ésta debe ser considerada en un contexto en el que existan disposiciones que le permitan a las personas conocer a ciencia cierta cuando estén frente a un producto genéticamente modificado.

Junto con señalar que no está comprobado científicamente que los transgénicos sean inocuos para la salud humana, advirtieron que, por lo mismo, es necesario contar con la mayor cantidad de información posible antes de legislar sobre el tema.

En tal sentido, solicitaron que el proyecto también sea conocido por las Comisiones de Medio Ambiente y de Salud, respectivamente, pues estiman que la envergadura de la propuesta amerita que no sólo sea estudiada por la Comisión de Agricultura.

Asimismo, señalaron que la iniciativa está “hecha a la medida” del sector alimentario y de biocombustibles, razón por la que es imprescindible conocer la opinión de todos los espectros del mundo científico, para conocer los grados de bioseguridad que puede tener, pues la contaminación por polen tiene efectos irreversibles y la transgenia altera cuatro mil millones de años de vida, con consecuencias indeterminadas.

Por su parte, los senadores Gazmuri, Letelier, Sabag y Flores, advirtieron que es necesario generar un debate profundo sobre la materia a partir de este proyecto, pues también se debe contar con normas que apunten a la rotulación de alimentos modificados.

En tal sentido, manifestaron que es evidente que ya existen vegetales y alimentos genéticamente modificados en nuestro país, por lo que se debe abordar el proyecto y no evitar su discusión.

 

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