Comunidades mapuches no quieren centrales en Panguipulli

El escenario es complejo. A petición de organizaciones mapuches, la Conadi está levantando información sobre qué territorios y comunidades podrían verse afectadas. La Nación, 09 de enero de 2008.


El gerente general de Trayenko, Mario Marchese, había asumido hace un par de meses el rol de llevar personalmente la información sobre los tres proyectos hidroeléctricos que la firma pretende instalar en Panguipulli. El atentado que sufrió ayer no va a cambiar ese escenario: Marchese seguirá con esa tarea.

Sin embargo, el incidente encendió las alarmas: Rodrigo Castillo, director ejecutivo de Empresas Eléctricas -que agrupa a 29 firmas-, declaró que el sector eléctrico quedó en "alerta máxima" y Trayenko abrió la posibilidad a dejar el proyecto por la inseguridad que dejó el atentado. Pese a que el hecho se produjo en Santiago, el epicentro del choque entre las comunidades mapuches y la filial de la noruega SN Power está en la Región de los Ríos.

En la empresa conocían las dificultades que tuvo Colbún para dar a conocer el proyecto de la central hidroeléctrica San Pedro. Tanta resistencia provocó ese proyecto que la eléctrica del grupo Matte esperó la conformación de la autoridad ambiental de la Región de los Ríos para volver a presentar el Estudio de Impacto Ambiental.

La mayoría de las veces no los escucharon y fueron expulsados por la comunidad. Lo mismo ocurrió con Trayenko, según cuenta Pedro Cardyn, miembro del Frente Ambientalista de Panguipulli-Mongen Mapu. "El tema es especialmente delicado por tratarse de terrenos ancestrales", dice.

Además, esos proyectos pondrían en jaque los emplazamientos turísticos y termas que dan sustento a las comunidades del sector. En la empresa lo saben. Por eso, los tres proyectos de centrales -Liquiñe, Reyehueico y Pellaifa- son evaluados además en un ámbito social y puede que el rechazo que provoca en los mapuches haga desistir a la eléctrica.

El escenario es complejo. A petición de organizaciones mapuches, la Conadi está levantando información sobre qué territorios y comunidades podrían verse afectadas. "Si hay alguna intervención que tenga que provoque menoscabo a los indígenas vamos a defender sus derechos.

La ley indígena nos mandata para eso", adelanta Wilson Reyes, director de la entidad. Si los tres proyectos pasan la etapa previa y entran al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental de CONAMA, Conadi prestará el apoyo legal para presentar informes con argumentos antropológicos y sociológicos y, de esta forma, hacerse parte en la causa.

El Frente Ambientalista de Panguipulli – Mongen Mapu, enemigo número uno de Colbún y su proyecto San Pedro, cree en la versión de un montaje en lo sucedido a Marchese.

"No se me ocurre otra posibilidad. Es una cosa descabellada y muy mal hecha. Al menos, gente de Panguipulli no tiene nada que ver con eso", señala Cardyn, "Nosotros tuvimos gente de esa empresa en la zona, nunca se les insultó, nunca se les dijo un garabato. Solo se les pidió que se retiren porque acá no los queremos".

Conadi rechaza contactos con Transelec

Wilson Reyes desestimó que desde el organismo que dirige se entregue información a Transelec, la empresa que realizaría la línea de transmisión del proyecto hidroeléctrico de HidroAysén. El director de Conadi explica que la ubicación de las comunidades o cantidad de comunidades es información publica.

"No estamos entregando información estratégica o algo por el estilo. Tampoco he hablado con gente de Transelec. Estos proyectos tienen años y no puedo hablar por lo que han hecho administraciones anteriores, pero no me consta que haya pasado antes de que llegara".

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