Piden declarar a Andacollo zona saturada de contaminación

Por años han convivido la actividad minera y la contaminación, pero recién en 2008 el pueblo podría tener un plan de descontaminación si es declarado zona saturada. Un tema que inquieta a la autoridad sanitaria, ya que la norma de PM10 ha sido superada más de ocho veces. Seremi de Salud presenta este lunes petición formal a la Corema de la IV Región. La Nación, 11 de enero de 2008.


El reloj marca las 14 horas y en el sector más alto de Andacollo se escucha un estruendo. Desde la parte de arriba de la ciudad se puede ver que a la explosión le sigue una nube de polvo que parece invadir el azulino y soleado cielo que acompaña los últimos días del año. El aire se vuelve café durante varios minutos, pero los habitantes del pueblo están acostumbrados a esa escenografía desde que llegaron la Compañía Minera Dayton y la Compañía Minera Carmen de Andacollo (CDA).

"Cada tronadura de las mineras levanta una nube de polvo que genera una patología aguda tipo bronquitis", acusa Daniel Moraga, facultativo de la Universidad Católica del Norte que postula un estudio sobre cómo los procesos de extracción minera a gran y pequeña escala contaminan en forma variable el medio ambiente y pueden poner en riesgo la salud de la población. "El perfil de mortalidad por causa respiratoria en la comuna de Andacollo refleja en parte la historia de la situación de salud respiratoria de la población", explica.

La necesidad de este estudio tiene una base en el análisis de la mortalidad. De acuerdo a los análisis del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Ministerio de Salud del año 2004 -a los que accedió Moraga- la principal causa de muerte en Andacollo ese año correspondió a enfermedades del sistema circulatorio (30% del total), seguido de tumores y neoplasias (21%) y en tercer lugar enfermedades del sistema respiratorio (19%). Este último porcentaje no es un dato más: la mortalidad por causa respiratoria en la IV Región alcanza a un 11% y a nivel nacional a un 10%.

Los índices preocupan a la autoridad sanitaria. De hecho, la seremi de Salud, Anita Bonell, envió en diciembre una carta a la Conama donde informa que se sobrepasó por octava vez la norma de PM10 (material particulado respirable) de 150 microgramos (tras eso es alerta ambiental). No se quedó ahí. Con esos mismos datos solicitará este lunes que la Corema evalúe declarar zona saturada a Andacollo. Eso significa elaborar, al fin, un plan de descontaminación que incluye a todos los actores: mineras, tortas de relave, calefacción a leña, etc.

Quién da más

Andacollo tiene cuatro siglos en la misma disyuntiva: el trabajo minero o la salud de la población. Si antes era la exposición al mercurio de los pirquineros, desde que llegaron las mineras al pueblo se llevan el dedo acusador. "Las autoridades hacen vista gorda", dispara el concejal Hernán Martín y apunta a intendentes, alcaldes y al propio concejo municipal que él integra. "No hay una actitud seria ni una postura más enérgica", dice el creador de la Agrupación de Control del Medio Ambiente. Su colega, Mario Morata, alude a los aportes económicos que las mineras realizan en la comuna. "Ahí la autoridad queda atada de manos y pierde la independencia".

El alcalde Jorge Órdenes dice que esa repuesta la tienen que dar las administraciones anteriores, porque cuando se hizo cargo de la comuna ya regía la modificación al plano regulador para que las mineras quedaran prácticamente en el corazón de la comuna. Otra cosa es la plata: las patentes mineras suman $ 32 millones anuales, la declaración de capital agrega $ 300 millones y el Proyecto Hipógeno de la CDA, aprobado por la autoridad regional, implica una inversión de US$ 366 millones. "¿La contaminación? No tengo la receta, pero estamos haciendo esfuerzos por resolver un tema que nadie se atrevió a resolver. Si alguien quiere que se vayan las mineras, que lo diga abiertamente. Yo no estoy por esa opción".

Curiosidades en zona contaminada

Las mineras Dayton y Carmen se instalaron en 1995 mediante la aprobación de un Estudio de Impacto Ambiental que no establece límite en las emisiones. "Tenemos establecido cuánto mineral podemos procesar y con modelos estimamos cuánto contaminamos", reconoce Liliana Pastén, supervisora medioambiental de minera Dayton y ex directora de Conama, Región de Coquimbo.

La primera estación de monitoreo de la calidad del aire en Andacollo funciona desde 2001. Hoy suman cuatro y todas fueron instaladas por las mineras y manejadas por empresas especialistas que ellas contratan. En el Informe Adicional Declaración de Impacto Ambiental "Plan Minero 2007-2010" elaborado por Dayton, tanto la Compañía Minera Dayton como Minera Carmen de Andacollo reconocen que sobrepasan la norma de 50 ug/m3N . "Sin embargo, debido a que las estaciones no cuentan con el tiempo suficiente establecido en la normativa como estaciones de monitoreo con representatividad poblacional (EMRP) la zona no ha sido declarada ni saturada ni latente", dice el texto. Es decir, reconocen valores superiores a la norma y le pasan la pelota a la autoridad sanitaria. Además no no se sienten parte del problema.

Según Dayton, el aporte de la minera es de uno de los 50 microgramos por metro cúbico de PM10. Marcelo Gamboa, director regional de Conama, lo duda. "Un estudio de 1999 indica que aportaban más de la mitad de la contaminación y era plena crisis asiática: no había el nivel de explotación que hay hoy en día. Lo que dicen las mineras amerita que actualicemos el inventario de emisiones de material particulado". Gamboa celebra la presentación de este lunes, pero cree que pudo hacerse antes. "Si dependiera de mí, habría dado a conocer públicamente la información de los monitoreos de material particulado".

 

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