Aumenta la polución en los mares

En los ’60 y los ’70, la cantidad de partículas plásticas se mantuvo estática, pero creció en las muestras tomadas durante los ’80 y los ’90, una tendencia que refleja el aumento en la producción de plástico. La Nación, 11 de marzo de 2008.


Cuando la tripulación del barco de Greenpeace Esperanza recogió su red de un metro de la superficie del océano Atlántico, a 300 kilómetros al sureste de las islas Azores, su única sorpresa fue la cantidad de basura que habían encontrado.

En la red detectaron cerca de 700 fragmentos de plástico, minúsculos e inidentificables; 57 piezas de hilo sintético de pescar y restos de redes y cuerdas; algunos trozos de viejos maletines de plástico y una decena de pellets blancos, como granos de arroz, que son la materia prima de la industria empacadora.

Todo este microplástico había sido recogido en sólo cuatro millas náuticas (7,4 kilómetros) "No teníamos idea de que todo este plástico flotaba cerca del barco", dijo Adam Walters, un investigador del laboratorio de Greenpeace en Exeter, Inglaterra.

Pero no fue solamente en el océano Atlántico. Por doquiera anduvo el Esperanza el año pasado, como parte de la campaña Defendamos nuestros océanos de Greenpeace, sucedió lo mismo. Al recoger sus redes, se encontraron con el mismo microplástico. En la parte norte del océano Pacífico gira un gigantesco mar de basura, que podría contener hasta 100 millones de toneladas de desperdicios flotantes.

El Esperanza descubrió también una cantidad inesperadamente alta de partículas en las aguas del Atlántico, alrededor de las islas Canarias y las Azores. El basural continuaba por el Mediterráneo, el Mar Rojo, el océano Índico, la bahía de Bengala y frente a Malasia y las Islas Filipinas. Sólo estaba ausente en las costas más lejanas del sur del océano Pacífico.

David Santillo, científico jefe del laboratorio que se encuentra en Exeter dice: "Pienso que es la primera vez que alguien ha mirado realmente en el océano Índico, en partes del Pacífico y en el Atlántico… Nos está dando una primera visión de la naturaleza del problema en otras áreas. Nos muestra que el problema no se limita al Pacífico norte. Encontramos microplástico en casi todas las partes del mundo a las que hemos ido, incluso muy en alta mar".

El plástico conforma entre 60% y 80% de la basura marítima y se sabe que al menos 267 especies que habitan estas aguas, incluyendo 44% de las aves marinas y 43% de los mamíferos marinos han sido afectados por estos elementos. Según el programa medioambiental de las Naciones Unidas, hay alrededor de 13 mil piezas de desechos plásticos en cada kilómetro cuadrado de la superficie oceánica.

El microplástico, invisible hasta que se le mira muy de cerca, sumaría a la ecuación. Los siempre presentes pellets blancos, por ejemplo, son transportados del océano en grandes cantidades para ser refundidos y luego vueltos a moldear para hacer envases plásticos. Un animal puede confundirlos con huevos de pescado.

Richard Thompson, ecólogo marino de la Universidad de Plymouth pudo seguir la pista histórica de la acumulación de micropartículas de plástico mediante el uso de muestras de plancton recogidas en forma regular durante más de 40 años en algunas rutas marítimas.

En los ’60 y los ’70, la cantidad de partículas plásticas se mantuvo estática, pero creció en las muestras tomadas durante los ’80 y los ’90, una tendencia que refleja el aumento en la producción de plástico, de cerca de cinco millones de toneladas en los ’50 a 230 millones de toneladas en la actualidad.

Thompson dice que "la cantidad de pequeños fragmentos y de microplástico es probable que aumente y ese material sobrevivirá en el medio ambiente durante cientos y hasta miles de años. Ítemes diarios, como bolsas y botellas de plástico, se están fragmentando y es difícil hallar una playa sin plásticos. No parece haber nada que impida que se fragmenten en las partículas microscópicas de las que estoy informando".

Los análisis de las muestras tomadas durante el viaje del Esperanza se completarán en mayo, a tiempo para ser presentados ante una reunión del grupo científico de la Convención de Londres (que protege el ambiente marino de las actividades humanas), de modo de prevenir la polución causada por arrojar desechos al mar. Mientras, el microplástico de esas muestras permanece en Exeter, luciendo inofensivo en pequeños jarros, pero representando quizás una instantánea única de un serio problema.

Comments are closed.