Desde Quilamapu van a monitorear la calidad del aire de Chillán

Después de una espera de casi 3 años, finalmente este año la población local tendrá la posibilidad de conocer de manera regular la calidad del aire en forma diaria, especialmente en los meses fríos. La Discusión de Chillán, 10 de marzo de 2008.


El esperado monitor para medir la contaminación que debería haber estado a mediados del año 2006 en la zona, llegó finalmente y se encuentra operativo en dependencias de INIA Quilamapu.

Hasta ahora, el registro de las partículas PM10, ha estado a cargo de un equipo de tecnología antigua que no arroja datos de manera diaria sino que sus datos han sido conocidos al menos una vez al año.

El nuevo equipo -que será inaugurado oficialmente por autoridades regionales este mes- debiera dar una referencia de lo que ocurre respecto del material particulado suspendido por cada metro cúbico de manera regular, en períodos de una hora y media.

Médicos, autoridades y organismos ambientales coinciden en que para la ciudad es un elemento importantísimo pues permitirá caracterizar la contaminación y reafirmar si se genera por el uso de estufas a leña, que es la presunción más directa sobre este fenómeno.

Pero por sobre todo, el monitor permitirá acceder a mediciones más seguras y en el momento en que se requiera, será la base para adoptar medidas dentro de un plan de descontaminación o prevención.

La polución que afecta a Chillán y la falta de un equipo capaz de registrar la magnitud del problema, ha sido ampliamente analizada durante las reuniones de la mesa provincial del medioambiente que encabeza la Gobernación y donde participan además, INIA, CONAF, Aguas y SAG.

Giancarlo Garbarino, jefe provincial de la autoridad sanitaria, manifestó que el monitor entregará datos en línea mediante un software que actualmente maneja el Ministerio, pero que en el futuro se podrá consultar desde el nivel local.

Con el equipo, es posible comenzar un muestreo que debe durar tres años consecutivos luego de lo cual se podrá calcular las medias que definirán si efectivamente Chillán es caracterizada como una zona saturada, latente, o simplemente no hay riesgos de contaminación.

Se espera poder establecer cuantas veces al año se supera el límite permitido de calidad del aire de 150 microgramos por metro cúbico. Si se llegara a siete eventos de este tipo en el año, directamente clasificaríamos como zona saturada, aunque esta decisión le corresponderá decretarla a Corema una vez que analice los antecedentes reunidos por la autoridad sanitaria.

La polución ambiental que afecta a Chillán genera un problema de salud pública, asociado a problemas respiratorios que requieren atención en centros de salud.

Para los expertos, la ubicación del monitor, distante 2 kilómetros del centro de la ciudad, es adecuada, ya que está fuera del alcance de fuentes contaminantes que pueden alterar los datos.

En opinión de Jorge Rodríguez, ingeniero forestal de la Asociación Gremial por el Bosque Nativo de Ñuble, la presencia de un solo equipo tampoco sería problema, ya que tiene capacidad para entregar una visión correcta de la situación que afecta a la ciudad.

“En Santiago, con más de veinte estaciones de monitoreo, son tres los que en general entregan una visión objetiva de la polución que afecta a la capital”, explicó..

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