El sucesor del Protocolo de Kioto

160 países iniciaron negociaciones para cambiar normativa global sobre emisiones. Las negociaciones, que finalizan en 2009, son apenas la antesala de lo que se espera sea un acuerdo planetario para frenar el calentamiento. Todas las miradas están puestas en EEUU, cuyos candidatos a la Casa Blanca han jurado que esta vez sí adherirán al nuevo protocolo. La Nación, 01 de abril de 2008.


Representantes de más de 160 países iniciaron ayer en Bangkok, Tailandia, negociaciones formales en torno de un tratado para mitigar el cambio climático. El secretario general de Naciones Unidas Ban Kimoon instó a los gobiernos a ayudar a "salvar al planeta".

Las conversaciones, programadas para concluir a fines de 2009, se producen tres meses después de una enconada reunión en Indonesia que dejó de manifiesto profundas fisuras en las formas en que los países planean combatir el calentamiento global. "Salvar a nuestro planeta exige de ustedes ser ambiciosos en vuestras metas e, igualmente, en lo fuerte que trabajen para lograrlas", dijo Ban a los delegados en un mensaje pregrabado en video. No se esperan mayores novedades en el encuentro de una semana de duración en Bangkok, donde se busca establecer una agenda para una serie de sesiones posteriores.

Uno de los principales desafíos para los negociadores durante los próximos 21 meses será el de reincorporar a Estados Unidos en un sistema global de reducción de emisiones. Estados Unidos firmaron pero nunca ratificaron el Protocolo de Kioto, el acuerdo de 1979 que compromete a los países ricos a disminuciones específicas de los gases invernadero.

Reemplazante

El nuevo tratado reemplazaría al Protocolo de Kioto, a pesar de que se mantendrían algunas de sus estipulaciones. Angela Anderson, directora del programa de calentamiento global del Pew Charitable Trusts, organización no partidaria estadounidense, dijo que los negociadores estaban observando de cerca la campaña presidencial de Estados Unidos en busca de señales de futuros cambios en la política estadounidense sobre cambio climático. "Tenemos tres candidatos presidenciales, todos los cuales han dicho que retomarán negociaciones sobre el clima", dijo Anderson. "Definitivamente habrá una nueva voz en Estados Unidos".

La elección presidencial estadounidense se producirá en plenas negociaciones y muchos creen aquí que ello diferirá las decisiones cruciales hasta que asuma un nuevo Mandatario. El público estadounidense parece también estar ahora más consciente del tema del calentamiento global que al comienzo de la administración Bush. Según informes de prensa, Al Gore, ex vicepresidente de Estados Unidos y Premio Nobel por su activismo ambientalista, iniciará una campaña de publicidad de 300 millones de dólares para alentar a sus conciudadanos a presionar por reducciones agresivas en las emisiones de gases invernadero.

Pero Estados Unidos en ningún caso es el único obstáculo potencial a un tratado climático global. Los países están en desacuerdo respecto del papel que deben jugar las naciones ricas y pobres en la reducción de las emisiones. E incluso entre los países ricos hay significativas discordancias. La semana pasada, el viceministro de Comercio de Japón, Takao Kitabata, dijo que el método empleado en el Protocolo de Kioto para medir los cortes en los gases invernadero fue "extremadamente injusto". Los Estados discrepan también en hasta dónde compensar a los países en desarrollo por sus esfuerzos en reducir el calentamiento global. El acuerdo alcanzado en la isla indonesia de Bali en diciembre llamó a los países ricos a ayudar a financiar tecnologías más limpias y alternativas de combustibles no fósiles en los países en desarrollo.

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