Endesa se enfrenta con el Fisco por la administración de sus embalses

Demandó al Estado para evitar que juntas de vigilancia distribuyan sus reservas. La acción legal busca evitar que sus recursos hídricos sean controlados por estas entidades, que según la eléctrica pueden priorizar el riego agrícola por sobre la generación. El Diario Financiero, 10 de marzo de 2008.


Con una demanda contra el fisco, Endesa Chile busca adelantarse a la posibilidad de que el control de los embalses de sus centrales hidroeléctricas cambie de manos, a causa de lo que consideran una “interpretación errónea” del Código de Aguas por parte de la Dirección General de Aguas (DGA).

La acción legal busca que el Estado reconozca que dada su condición de empresa eléctrica, para ella debe prevalecer la Ley del sector y las instrucciones del Centro de Despacho Económico de Carga (CDEC), por sobre las normas del Código de Aguas.

En la presentación que la filial del holding Enersis ingresó al Tercer Juzgado Civil en noviembre, la firma manifiesta que el organismo; dependiente del Ministerio de Obras Públicas (MOP), trataría de obligar a las empresas eléctricas a participar en las juntas de vigilancia de los ríos donde están sus embalses hidroeléctricos y al mismo tiempo, que sean estas entidades las que asuman su administración.

“Las juntas de vigilancia no pueden legalmente dictar directrices o resoluciones que afecten las operaciones de las centrales hidroeléctricas, ni pueden alcanzar a los embalses artificiales destinados total o parcialmente a generación hidroeléctrica, toda vez que estas operaciones y embalses se rigen por el estatuto jurídico especial de la Ley General de Servicios Eléctricos y otras normas del sistema eléctrico, como el CDEC”, alegó la firma.

En la DGA, en tanto, rechazan la posición de Endesa y preparan los argumentos que llevarán ante la justicia a través del Consejo de Defensa del Estado (CDE). En el texto, que excede las cien carillas, Endesa entrega ejemplos que demostrarían la intención de la DGA, así como de particulares y algunas juntas de vigilancia, para integrar a Endesa en estas últimas instancias que tienen a su cargo la distribución de los recursos hídricos de un determinado río.

A juicio de Endesa, traspasar el control de los embalses hidroeléctricos a las juntas de vigilancia supone una colisión de intereses entre la producción de energía y el riego, lo que en medio de la actual coyuntura energética que afecta al SIC (Sistema Interconectado Central) sólo podría ser visto como un “error de política pública”.

“Una decisión de este tipo podría afectar el proceso de generación energética, porque las juntas de vigilancia no estarían conformes con normas de prudencia y eficacia al someter el destino de aguas para generación a las decisiones de entidades que optarán indiscutiblemente por el riego”, reza uno de los párrafos de la presentación.

Además, la generadora insitió en que el carácter artificial de sus embalses alejaría a las juntas de vigilancia, ya que éstas sólo tendrían jurisdicción sobre cuencas y hoyas hidrográficas naturales.

Precedente

Endesa dijo que la invitación que la DGA le cursó en abril de 2007, para participar en una mesa de diálogo tendiente a crear una junta de vigilancia en el río Laja (VIII Región), es una prueba de las intenciones del organismo, pues en esa ocasión se les pidió “fijar una posición respecto a una eventual jurisdicción de la junta de vigilancia sobre el embalse Laja”. Hasta ahora, la única generadora que pertenece a una junta de vigilancia es AES Gener y Endesa teme que se use como precedente para su ingreso.

Regantes del río Maule preparan ofensiva judicial 
 
Para corregir supuestas irregularidades en la administración del caudal. Cuestionan que las generadoras no participen en las juntas de vigilancia, así como el rol de la Dirección de Obras Hidráulicas.

La escasez de agua, derivada de una de las peores sequías que afecta a la zona central en los últimos cien años, mantiene enfrentados a dos de los usuarios más intensivos de este recurso: regantes y generadores eléctricos.

El escenario de la disputa está en la Séptima Región, donde la junta de vigilancia del río Maule prepara una ofensiva legal que busca corregir “supuestas irregularidades” en la administración del cauce, donde productores frutícolas y vitivinícolas comparten el agua con las eléctricas Endesa y Colbún.

No sólo las discrepancias respecto de la administración del agua en virtud del acuerdo de flexibilización del uso de aguas de la Laguna del Maule, inquietan a la organización que preside el empresario Gustavo Rivera, sino que hay otros tres elementos que están siendo analizados y respecto de los cuales la instancia pretende actuar en el corto y mediano plazo.

Un conocedor del proceso que llevan a cabo los usuarios del Maule, señaló que en primer término las dudas apuntan al rol que en ese embalse tiene la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del MOP, que hace más de seis décadas no traspasa a los regantes los derechos de agua que constituyó para ayudarlos y que hoy le permiten manejar -junto a Endesa- la Laguna del Maule y recibir las compensaciones económicas que la eléctrica entrega en el marco de la flexibilización.

Otro punto es la participación de las eléctricas en las juntas de vigilancia. El tercer punto es el “supuesto comportamiento irregular” de Pehuenche en la entrega de aguas a los regantes del canal Maule Norte

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