Decisión del Gobierno de eliminar las coremas ya cuenta con férreos defensores y detractores

Vía proyecto de ley de nueva institucionalidad ambiental. Algunos favorecen despolitizar, pero otros reclaman que la Comisión de seremis es tan política como las demás. El Mercurio, 24 de junio de 2008.


Tras conocerse la propuesta del Gobierno de hacer desaparecer las comisiones regionales del medio ambiente (coremas), la reacción no se hizo esperar, a tal punto que claramente ya hay una corriente a favor, mientras que otros la rechazan de plano.

La idea la promueve La Moneda, a través de la ministra del Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, para erradicar el factor político-partidista al calificar ambientalmente proyectos productivos del sector público y privado.

Y para ello la propuesta legal -ingresada el jueves pasado a la Cámara de Diputados- apunta a crear una Comisión de seremis (10 en total) presidida por el de Medio Ambiente y con sus colegas de Salud, Economía, Energía, Obras Públicas, Agricultura, Vivienda, Transportes, Minería y Planificación.

El tema saca roncha, ya que la iniciativa deja fuera de la Comisión a intendentes, gobernadores y consejeros regionales.

Para el investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Ricardo Katz, la premisa del Gobierno es errada al intentar sacar el componente político.

"Pensamos que el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), por definición, tiene un componente político importante, ya que no todos los aspectos están normados. No es un sistema 100% técnico".

Por lo tanto, a la hora de tomar decisiones, a su juicio, el órgano debe estar facultado para adoptar determinaciones en el plano político para el beneficio de esa región "en el buen sentido de la palabra", acota Katz.

Y agrega que los seremis son designados centralizadamente por el Gobierno. "Pensamos que no van a ser fieles representantes de las decisiones políticas de la región". Por lo tanto, dijo no compartir la idea del Ejecutivo en relación a eliminar las coremas.

Para la intendenta de la Región del Biobío, María Angélica Fuentes, el cambio es importante y un avance, porque se incorpora el tema medioambiental al rango más alto de la estructura del Estado, con la creación de un ministerio, lo que implicará que habrá un Seremi de Medio Ambiente en cada región.

La intendenta de Magallanes, Eugenia Mancilla (DC), también respaldó la iniciativa de modificar la actual composición de las coremas por una instancia más técnica porque, en su opinión, recoge los anhelos de un país que quiere ser más transparente y adoptar decisiones fundadas en los méritos técnicos de cada proyecto.

Para el consejero de la Región de Arica, Hernán Lagos (DC), se trata de una "pésima" noticia, ya que los consejeros representan la soberanía popular en decisiones sobre el desarrollo regional y más aún cuando sean elegidos popularmente.

La gobernadora de la provincia de Magallanes, Ana María Díaz (PS), opina que le parece adecuada la modificación, porque otorga más transparencia a los proyectos.

Silvia Moreno, intendenta de la Región de Aisén, señala que "estamos atentos y en la línea de transparentar y desburocratizar más la revisión ambiental."

A quiénes integrar

Para el senador Antonio Horvath (RN), la Comisión de seremis es "más de lo mismo", por lo tanto hace falta incorporar a los representantes para el manejo de cuencas y ordenamiento territorial. "Eso tiene que estar en la toma de decisiones", dijo. La investigadora de Libertad y Desarrollo, Ana Luisa Covarrubias, coincide en que la instancia con puros seremis es política y sectorial, faltando alguien con una visión global de la región. "Esa persona debiera ser el intendente regional". El consejero regional de Concepción, Claudio Arteaga (UDI), aboga por incorporar a alcaldes cuando se analicen iniciativas comunales.

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