Expertos piden duplicar presupuesto anti esmog

Critican “insuficientes” recursos para invertir en tecnología y monitoreo. Santiago maneja cerca de US$ 1,1 millones al año en monitoreo de la calidad del aire, cifra que científicos que integran el comité que asesora a la Intendencia sugieren al menos subir al doble. Lo ideal, por cierto, es multiplicar por diez el hoy escaso dinero. La Nación, 06 de junio de 2008.


El presupuesto 2007 para que las autoridades ambientales y los centros científicos universitarios monitoreen el esmog en Santiago apenas bordea el millón 150 mil dólares -unos 560 millones de pesos-, destinados a diagnosticar, gestionar y pronosticar adecuadamente una alerta o una preemergencia: un millón es destinado a la red de seguimiento de la calidad del aire (MACAM), cien mil dólares a la operación de la red meteorológica en el Centro Nacional de Medio Ambiente de la U. de Chile, Cenma, y cincuenta mil para la operación del modelo.

Tan bajo presupuesto puede dejar sin aire a cualquiera cuando se calcula cuánto dinero invierte el Estado por cada uno de los seis millones de personas que respiran en Santiago: los cerca de 560 millones de pesos anuales se reducen a un millón y medio de pesos al día, lo que equivale a mínimos 25 centavos diarios por persona. Nada comparado con los US$130 millones que invierte el estado de California.

Por lo mismo, expertos como Héctor Jonquera de la UC, Manuel Merino del Cenma, Rainer Schmitz, del departamento de Geofísica de la U. de Chile, Patricio Pérez de la Usach y Marcelo Mena de la U. Andrés Bello, entre otros, todos integrantes del recién constituido panel que en 30 días entregará recomendaciones a la Intendencia para evitar nuevos errores en los pronósticos, sugirieron ya en diciembre de 2007 aumentar al menos al doble el dinero invertido en monitoreo del aire, llegando a cifras que van entre los mil cien y los mil 400 millones de pesos de presupuesto anual.

"Actualmente los recursos son insuficientes, indirectos y asociados a proyectos esporádicos", se lee en una de las conclusiones del documento de 38 páginas que recoge los debates técnicos realizados en conjunto con la Conama metropolitana entre octubre y diciembre de 2007, como parte del proceso de redefinición del programa de seguimiento y fiscalización del Plan de Prevención y Descontaminación de Santiago. Una instancia en la que también participó la Dirección Meteorológica y la autoridad sanitaria.

En el anexo "Análisis Presupuestario para la implementación de Herramientas Técnicas" 2008-2012, los expertos plantean, por ejemplo, que para la red de seguimiento meteorológico se deben destinar 100 millones de pesos en compra de nuevos equipos y 90 millones para la reparación de la tecnología de precisión instalada en el aeropuerto. A ello, agregan alrededor de 700 millones para la mantención y operación de la red de monitoreo de la calidad del aire Macam. (ver infografía).

En total, sólo para la red meteorológica y el monitoreo del aire se requieren 1.100 millones de pesos, cifra que crece aún más si se incluyen otros aspectos como inventario oficial de emisiones, indicadores de salud y desarrollo de modelos más específicos, llegando hasta los 1.455 millones de pesos.

Es más, para el período 2008-2012, el Estado debiera invertir un total de 6.370 millones de pesos. Los expertos, en todo caso, precisan que si bien es imperioso invertir en mejor tecnología, la tarea no queda completa si no se inyecta dinero para fiscalizar "de verdad" el cumplimiento de restricciones a autos, industrias, chimeneas a leña, buses y camiones.

Nuevos equipos
 
Los expertos proponen un presupuesto de US$100 mil al año para mantención de la red y validación de la información meteorológica. También solicitan la adquisición de sensores meteorológicos de mayor precisión (anemómetro sónico), una segunda torre micrometeorológica en el sector poniente y la reparación de un sofisticado equipo para medir viento y temperatura ubicado en el aeropuerto de Pudahuel. Esto último cuesta entre US$ 300 mil a US$400 mil.

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