Seis ciudades requieren de urgentes medidas contra la contaminación

Balance de los últimos 18 meses en la zona centro sur del país, sin que aún existan planes de emergencia. Regiones superan en más de cien oportunidades niveles máximos permitidos de contaminación. El Mercurio, 09 de junio de 2008.


En Temuco, vecinos presentaron en la justicia un recurso de protección contra la Corema por no actuar. Rancagua, Talca, Chillán y Valdivia están a la espera de que la autoridad las declare zonas saturadas. En Coihaique, sólo en mayo se sobrepasaron en once ocasiones los estándares de polución permitidos. En la capital, directora de Conama anuncia para el próximo año las normas para partículas más finas.

En Temuco, las consultas por enfermedades respiratorias aumentan en hasta 37,6% tras cada episodio crítico. El humo de la madera es más alto en PM2.5, material particulado fino que tiene repercusiones graves en la salud.

Pese a que las emisiones de PM10 producidas por la combustión de leña han superado en más de cien oportunidades la norma de 150 mg por metro cúbico en las ciudades del centro y sur del país durante los últimos 18 meses, ninguna de ellas cuenta con planes de emergencia para enfrentar el problema.

El caso más crítico es Temuco, donde sólo este año se han registrado 14 episodios de superación de la norma, con eventos peak que han sobrepasado hasta en cuatro veces el índice establecido como dañino para la salud humana.

La situación es calificada como "muy compleja" por el director ejecutivo del Centro Nacional del Medio Ambiente, Eugenio Figueroa.

"Están subiendo los índices porque las poblaciones aumentan, hay mayor concentración urbana y los combustibles limpios se han hecho más caros. Hay más presión sobre la oferta de leña, y eso lleva al ofrecimiento de leña de mala calidad".

Figueroa agrega que el principal problema es que el humo de la madera es "particularmente alto" en la concentración de PM 2,5. "Hay que preocuparse, porque la contaminación por este tipo tiene repercusiones graves en la salud. Más que en Santiago, porque las concentraciones de este material particulado son más altas", explica.

Reconoce que en algunas ciudades habrá que aplicar planes de descontaminación. "Desde el punto de vista del cuidado de la salud, hay suficiente número de episodios de superación de normas que ameritan estudios serios y tomar decisiones", asegura Figueroa.

La mayoría de las urbes afectadas avanzan hacia la declaración de zonas saturadas para poder fijar planes de emergencia. Sin embargo, ello no garantiza nada.

En Temuco ese plan espera desde hace un año ser aprobado, entrampado en la burocracia y a la espera de una definición respecto a la calidad de combustible o no de la leña.

En Valdivia aún faltan estudios

En abril, mayo y junio de este año la presencia de material particulado en Valdivia ha excedido la norma de PM10 en ocho ocasiones. El peor evento se registró el día 29 de mayo, que sobrepasó los 330 mg por metro cúbico, lo que según los parámetros aplicados en Santiago correspondería a estado de "emergencia". Aunque ese día pudieron haber incidido las cenizas del volcán Chaitén, este mes se han registrado transgresiones que implicarían "alerta".

Si bien en la zona no existen estudios de evaluación de fuentes emisoras que permitan determinar el origen de la polución con claridad, los 330 mil metros cúbicos de leña que se consumen cada año en la ciudad son un elemento que es considerado.

Temuco: vecinos presentan recurso contra Corema

El Centro de Estudios Ciudadanos, que preside el ex intendente Ricardo Celis, interpuso un recurso de protección contra la Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) por omisión en la aplicación de medidas para combatir la creciente contaminación del aire en la conurbación Temuco-Padre Las Casas.

La inédita acción judicial busca la protección de la salud de la población, con efectivas medidas preventivas, ante los reiterados niveles críticos registrados por la alta concentración de material particulado respirable en suspensión, originado por el humo emanado de la combustión de leña usado en 65 mil hogares de ambas ciudades, declaradas zona saturadas de contaminación en 2005.

En lo que va del año, la norma máxima permitida ha sido superada en 14 ocasiones, con episodios o peak que incluso han sobrepasado hasta cuatro veces el índice.

El año pasado dicha norma fue superada 27 veces. Un estudio efectuado por la U. de la Frontera concluyó que las consultas por enfermedades respiratorias aumentan hasta en 37,6% tras cada superación de índices.

La Corema elaboró el año pasado un Plan de Descontaminación, tal como lo exige la ley, una vez que una ciudad es declarada zona saturada, que incluye la aplicación de 36 medidas en el transcurso de diez años para reducir a un tercio la polución ambiental.

Pero el plan espera hace un año la aprobación de la Conama para su aplicación y su principal obstáculo es la indefinición acerca si la leña es o no un combustible, para definir quién fiscaliza su uso.

La inexistencia de un plan de emergencia o preemergencia impide también que se decrete la suspensión de clases de educación física en días críticos. Las autoridades sólo pueden recomendar esa restricción, así como el uso de mascarillas en horas críticas.

Coihaique ha superado la norma 11 veces sólo en mayo de este año

Coihaique es una de las ciudades con más problemas de contaminación del aire por material particulado, donde el principal agente contaminante es el alto consumo de leña de mala calidad, calentadores no adecuados y una baja inversión térmica por parte de los habitantes.

Pese a estas cifras, no existen planes de emergencia ni tampoco se ha avanzado en una declaratoria como zona saturada.

Sólo este año se implementó una estación de monitoreo de medición inmediata, de acuerdo con parámetros establecidos a nivel nacional.

Hasta el año pasado los instrumentos en funcionamiento sólo permitían tomar muestras y enviarlas a Santiago, con lo cual cualquier medida paliativa por la contaminación debía esperar semanas.

Este nuevo instrumento ha permitido detectar que sólo en el mes de mayo de 2008, y dadas las bajas temperatura, se ha sobrepasado 11 veces la norma permitida.

Ante este hecho, el esfuerzo se ha enfocado en fomentar el consumo de leña seca, que disminuye considerablemente los índices de contaminación frente a la combustión de madera húmeda.

Estudios de la Conama señalan que el 97% de los hogares de la Región de Aisén utiliza algún tipo de calefacción o cocinas alimentadas por leña, proveniente principalmente de los bosques de la zona.

El gasto anual de leña se aproxima a los 530 mil metros cúbicos, de los cuales 250 mil se consumen sólo en la ciudad de Coihaique.

Esta cultura, a juicio de la Conama, es una realidad que no se puede revertir. Por ello, las campañas se enfocan en el buen uso de la madera.

Desde el año 2000 se desarrolla en la región un plan de manejo de leña seca, que permitió avanzar en la educación de consumidores y empresarios del sector. Se creó un sistema de certificación de leña seca, que entrega un distintivo a quien desarrolle la venta de este producto según las normas universales en bien de la contaminación ambiental.

17 comunas serán "zona saturada"

Aunque en la Región de O’Higgins las estaciones de monitoreo vienen registrando índices por sobre lo normal desde el año 2004, aún no existen planes de descontaminación al estar en trámite la solicitud de la Corema de declarar zona saturada un área que involucra a 17 comunas.

La solicitud, presentada el pasado 27 de mayo, considera en toda su extensión a Graneros, Rancagua, Doñihue, El Olivar, Coltauco, Coínco, Quinta de Tilcoco, San Vicente de Tagua Tagua y Placilla, y parcialmente a San Francisco de Mostazal, Codegua, Machalí, Malloa, Rengo, Requínoa, San Fernando y Chimbarongo, todas ubicadas en el valle central.

En la comuna de Rancagua, sólo en 2007 los registros superaron 24 veces la norma permitida de PM10, llegando en los meses de junio incluso a 254 mg por metro cúbico, considerado crítico. Los principales contaminantes son las quemas de leña y agrícolas.

En menor grado, inciden el polvo en suspensión y las fuentes industriales como panaderías, calderas y termoeléctricas.

A pesar de registrar índices sobre lo normal, la Conama regional explicó que no se adoptan medidas de emergencia al no existir un plan de descontaminación como el que opera en Santiago, que está asociado a la declaración de zona saturada, para lo cual se trabaja actualmente en el decreto respectivo.

En la región existe una red de vigilancia con estaciones en Rancagua, San Francisco de Mostazal, Codegua, Rengo y San Fernando.

Talca y Chillán con niveles preocupantes

Los altos niveles de contaminación del aire en Talca (VII Región) mantienen preocupada a la autoridad sanitaria del Maule, quien ya solicitó declarar cuanto antes "zona saturada" a la comuna de más de 200 mil habitantes, lo que aún es tramitado por la Conama.

"Hay varios días que se supera la norma. Los niveles de contaminación son altos", dijo la seremi de Salud de esa ciudad, Sofía Ruz. El principal problema es la combustión de leña y las quemas agrícolas.

Durante 2004 y 2005 la norma fue superada 44 veces, llegando a los 327 microgramos por metro cúbico de material particulado PM10. Similar diagnóstico se registraría el presente año y en 2007, aunque la información aún no es procesada por expertos.

"Ya se demostró que hay contaminación que supera la norma de PM10 especialmente en el sector sur poniente. Estamos a la espera de un plan de declaración de zona saturada. Se está postulando a un proyecto para obtener estaciones de monitoreo continuo", agregó Ruz.

En las comunas de Chillán y Chillán Viejo -con 184.037 habitantes-, el 67% de las viviendas se calefacciona por leña, con un consumo promedio de 4,5 metros cúbicos por hogar.

En ese contexto, los niveles máximos permitidos se superan en promedio seis veces al año, registrándose incluso episodios con 230 mg de PM10 por metro cúbico.

En julio se solicitará a la Conama que se declare zona saturada a ambas comunas. "La contaminación de Chillán y Chillán Viejo es la más crítica que tenemos en la Octava Región, en cuanto a contaminación por material particulado en el aire proveniente del uso de leña como combustible", aseguró el director de la Corema, Bolívar Ruiz.

No son los únicos casos en la VIII Región. En Los Ángeles hay evidencias del mismo problema, aunque recién se está en fase de cuantificación, a través de la instalación de estaciones de monitoreo del aire. Ello permitirá definir si se está frente a una zona de latencia o saturada.

 

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