Un salvavidas para los océanos

El 40% de los mares del mundo ha sido afectado por el hombre. La pesca, el cambio climático y la contaminación han dejado una huella indeleble en todos los océanos del mundo, según un estudio que trazó el impacto humano sobre los mares. La Nación, 24 de junio de 2008.


El estudio es elocuente: científicos encontraron que casi ningún área ha quedado prístina y más del 40% de los océanos del mundo han sido afectados.

"Este trabajo nos permite ver el cuadro general de cómo los humanos están afectando los océanos", dice Ben Halpern, investigador de la Universidad de California, en Santa Bárbara, quien condujo la investigación.

Donde más severo es el impacto humano es en el Mar del Norte, los mares al sur y al este de China, el Caribe, el Mediterráneo, el Mar Rojo, el Golfo Arábigo-Pérsico, el Mar de Bering, y gran parte del Pacífico occidental.

El estudio descubrió que casi la mitad de los arrecifes coralinos del mundo han sido fuertemente dañados. Otras preocupaciones quedan con los fondos de hierbas marinas, los manglares, los montes submarinos, arrecifes rocosos y plataformas continentales.

Para el estudio, los científicos compilaron datos mundiales sobre el impacto de 17 actividades humanas que como la pesca, el desarrollo costero, y la contaminación del tráfico naviero.

Dividieron el océano en celdas de un kilómetro cuadrado cada una y determinaron qué actividades humanas podrían haber afectado cada celda. Para cada una, los científicos asignaron una puntuación según el impacto de las actividades humanas.

Alrededor del 41% tenía puntuaciones de impacto de medianamente altas a muy altas. Una pequeña fracción, 0,5%, pero que representa 2,2 millones de kilómetros cuadrados, fue clasificada como muy afectada.

Andrew Rosenberg, profesor de recursos naturales de la Universidad de New Hampshire, dice que "evidentemente no podemos seguir centrándonos solamente en la pesca o la contaminación como si fueran efectos separados. Estos impactos humanos se superponen, y en demasiados casos la magnitud es alarmantemente alta".

Al subrayar ejemplos de acción, los investigadores dijeron que, por ejemplo, a las zonas de pesca se les ha mostrado cómo ayudar a los ecosistemas a sobrevivir mejor, y las rutas de navegación a través de los mares han sido modificadas con el objetivo de proteger áreas oceánicas sensibles.

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