Dakar pasará por desierto florido pese a negativa de la Conama

La ruta actual del rally cruza por una zona de riesgo ecológico. ASO presiona al Gobierno para que omita advertencias sobre el desierto florido. La Conama enumeró catorce objeciones respecto del recorrido original de la carrera. Entre ellas, el mar de dunas cercano al norte de Copiapó, etapa reina de la carrera, que aún figura en el trazado tentativo. El Mercurio, 22 de julio de 2008.


En alerta están distintas agrupaciones ecologistas de las regiones de Coquimbo y Atacama pues, hasta el momento, la ruta del rally Dakar 2008 cruzará por las mismas zonas en que ocurre el fenómeno del "desierto florido".

Detalles de la negociación entre Chiledeportes y ASO, la empresa que organiza la prueba. Esta última dio a entender que podría llevarse toda la carrera a Argentina si es que las consideraciones ecológicas impiden realizar las etapas del norte, catalogadas como "vitales" desde el punto de vista deportivo. 

 "Quisiera contar con su apoyo total para poder convencer a los responsables del medio ambiente de que nuestra carrera podrá transitar por las zonas de sensibilidad", le escribió Etienne Lavigne, director del Dakar, al subsecretario Jaime Pizarro.

El 4 de enero de este año, el Dakar en África se suspendió indefinidamente ante la sorpresa de todo el mundo deportivo. Apenas diez días después Jaime Pizarro ya estaba en París, enviado por la Presidenta Michelle Bachelet para negociar el paso de la carrera más dura del mundo por Chile.

A nivel de gobierno, el Dakar es un proyecto emblemático tanto a nivel de turismo como deportivo. Y Pizarro, el encargado de coordinar a todos los estamentos -tres ministerios y las Fuerzas Armadas para comenzar- ha vivido semanas durísimas a causa del tema que se anunciaba más complejo en el traslado de la carrera a Sudamérica: el medio ambiente.

El Dakar en Chile constará de tres etapas, con paradas en Valparaíso, Coquimbo y Copiapó. El detalle del trazado ya está definido casi en su totalidad -David Castera y Tiziano Siviero, los encargados de ruta, se pasaron largas semanas en el norte del país-, pero será publicado recién en noviembre, como parte de la tradición de la carrera, y los detalles de la hoja de ruta se darán a conocer un día antes de cada etapa, para proteger la equiparidad deportiva.

De todas formas, "El Mercurio" tuvo acceso a buena parte del trazado, incluidos algunos puntos problemáticos. Este recorrido, que es el que se está entregando hasta hoy a las autoridades regionales, repite muchos de los caminos que se utilizaron en los Patagonia-Atacama del 2005 al 2008. Y fue sobre esa base que la Conama identificó 14 zonas de "incompatibilidad ambiental" en donde la ruta coincidía "con áreas protegidas y zonas de alto valor ecosistémico", lo que hacía recomendable modificar el camino.

Las dos primeras eran "zonas de conflicto" de sólo un par de kilómetros de longitud, y ASO, empresa francesa que organiza la carrera, accedió a cambiarlas sin mayor reclamo. El problema vino en las otras doce "zonas de sensibilidad", definidas por la misma Conama como "sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad o zonas de alto valor ecosistémico según la comunidad científica".

En esas 12 chocaron con ASO, que envió de vuelta una notificación en que básicamente se explicaba que al menos seis de esos lugares eran ineludibles si es que se quería hacer la carrera en Chile. El punto más crítico es la zona donde se da el fenómeno del desierto florido entre Vallenar y Copiapó (ver mapa). Para ASO, ese sector, que está "protegido" por la Conama, no puede ser evitado por el Dakar, ya que "se ubica en la zona de mayor importancia para el rally".

El cortocircuito fue mayúsculo: ASO entiende que el gran plus de la carrera en Chile son los alrededores de Copiapó, precisamente el sector más impugnado por el tema ambiental. Los franceses estuvieron en Chile la semana pasada, y dieron luces del problema. "El desierto florido ya tiene marcas de carreras que se organizan sin control alguno, como el raid de Atacama", explicaron.

El asunto subió de tono a fines de junio: Etienne Lavigne, director del Dakar, ya impaciente, le escribió a Jaime Pizarro una especie de ultimátum para zanjar el tema. "Quisiera llamar su atención sobre el hecho de que si no podemos utilizar los espacios del desierto florido será muy difícil, casi imposible, mantener un interés deportivo sobre los dos días de carrera, y esto podría llevarnos a reconsiderar una de las dos etapas previstas en esta zona", escribe el francés, quien remata sobre el final: "En conclusión, quisiera que pudiéramos contar con su apoyo total para poder convencer a los responsables del medio ambiente de que nuestra carrera podrá transitar por las zonas de sensibilidad, ya que honrará los compromisos tomados". En la carta, además, Lavigne habla de "restricciones inusuales" para el Dakar, enumera una serie de medidas ambientales que tomaban en África, y se compromete a financiar una evaluación para explicar el impacto en los dos meses subsiguientes a la carrera.

Este punto ha generado controversia en los sectores ambientalistas. La labor de la Conama, hasta el momento, se ha limitado a especificar los lugares que la caravana pretende evitar. No se hará -esto ya está definido- un estudio especial del impacto del paso de los 600 vehículos por los tramos autorizados. Para esos efectos se tomaron los datos que el mismo ASO proveyó gracias a su experiencia anterior en África.

POLÍTICA AMBIENTAL

El gobierno de la Presidenta Bachelet ha liderado la región en temas ambientales como la caza de ballenas.

FECHA El rally parte el 3 de enero en Buenos Aires. Termina el 18 en la misma ciudad.

Ambientalistas advierten que el daño será incalculable

Daniel Green es ingeniero forestal, consultor ambiental y activista ecológico. Es, además, uno de los más férreos detractores del Dakar en Chile y, de hecho, de todas las carreras off road. El año pasado se contactó personalmente con la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) para enumerarle el Sinfín de contratiempos que el Patagonia Atacama había ocasionado en su paso por la Tercera Región. "Pero no recibí ninguna respuesta satisfactoria, sólo salidas diplomáticas que no pesan al largo tiempo. Acá hay una verdad de fondo y es que estas actividades no van de la mano con el medio ambiente", comenta.

Según Green, la caravana del Dakar dejará huellas imborrables en el norte del país. "Por el tamaño de los vehículos y la cantidad de los mismos hay un impacto ambiental de orden paisajístico innegable. El daño será incalculable: hay una perturbación a la fauna, que tiene que soportar año a año este tipo de carreras y eso tampoco se tiene en cuenta. También está el tema de las dunas: ahí hay comunidades de organismos que se han descubierto en los últimos años, en estudios que ha financiado la propia Conama, con universidades de la región. La gente se preocupa mucho del desierto florido, pero es sólo una arista más. Cuando se habla de los beneficios para el turismo no lo entiendo. No sé qué imagen de país vende una carrera así".

Los representantes de Greenpeace en Chile también están alerta. La afamada organización ambientalista está recabando antecedentes, pues, dicen, el tema para ellos "es preocupante".

Las reuniones de los relojes

Entre los documentos de la negociación destacan una serie de resúmenes de reuniones entre la gente de ASO en Chile y las distintas autoridades regionales que le dan soporte a la carrera.

En una minuta de la reunión sostenida en la intendencia de Copiapó, un personero de ASO pide permiso para ensanchar una serie de caminos mineros y explica, además, la necesidad imperiosa de pasar por el desierto florido para llevar a cabo la carrera.

En otra reunión, en Coquimbo, el propio Lavigne toma la palabra para explicar la importancia de que la carrera se lleve a cabo en el país. Y tras su intervención, dice el documento, "regala al intendente y al alcalde de La Serena relojes de Dakar y compromete otro para el alcalde de Coquimbo".

En Copiapó, lo mismo. "Lavigne contesta que a través de la agencia MM ya hay reservas de camas en los hoteles de Las Pircas y La Casona. Luego insiste en la importancia del secreto para el trazado, que nunca será público. Luego agradece la preocupación y le regala su reloj a la intendenta". 
  

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