Esmog mata 526 santiaguinos al año: en 2010 serán 720

Resultados del último informe sobre mortalidad asociada a la contaminación del aire. Pese a los esfuerzos por mejorar la calidad del aire en la última década, el Informe Cakmak -publicado por la Conama-, revela una leve baja de muertes prematuras empujadas por el humo negro. Si Santiago hubiese tenido en 2004 las concentraciones de esmog que pretende reducir a 2010, se habrían evitado 526 decesos, diez menos que en 1997. En 2010, dice el experto canadiense, el luto subirá a 720. La Nación, 03 de julio de 2008.


Si Santiago hubiese tenido en 2004 las concentraciones de material particulado respirable (PM10) que proyecta alcanzar en 2010, un total de 526 muertes prematuras por enfermedades respiratorias y cardíovasculares asociadas al esmog se habrían evitado, sostiene el último informe sobre la materia encargado por la Comisión Nacional de Medio Ambiente (Conama) de la Región Metropolitana.

La conclusión se desprende del estudio "Generación de Indicadores de Salud en Contaminación para el Seguimiento de los Impactos del Plan de Descontaminación del Aire en la Región Metropolitana", dirigido por Francisco Cereceda, director del laboratorio de química ambiental de la U. Federico Santa María, en conjunto con Sabit Cakmak, doctor en bioestadística de la Universidad de Toronto e investigador principal del departamento de bioestadística y epidemiología del Ministerio de Salud de Canadá, y Adriana Koch, médica argentina experta en epidemiología.

En entrevista con el autor, Cakmak proyecta una cifra mayor para los próximos años: "Asumiendo que las concentraciones de PM10 alcanzarán el nivel estándar (50 microgramos por metro cúbico) el año 2010, 720 muertes estarán relacionadas a la contaminación del aire", concluye.

Se trata del más reciente informe científico (con investigaciones realizadas a 2006), que da cuenta de los severos efectos que causa el negro aire que se respira en la capital en la población -particularmente en adultos mayores de 65 años-, pero además revela el lento avance en la reducción de la mortalidad pese a la baja de episodios críticos de contaminación cuyo mayor logro, hasta ahora, radica en que la última vez que la autoridad decreto "Emergencia Ambiental" fue en 1999, o la disminución de "preemergencias" y "alertas" que se venía registrando hasta 2005-2006. Un dato: de las 38 alertas, 37 preemergencias y 4 emergencias constatadas en 1997, en 2005 habían disminuido a cuatro, dos y cero, respectivamente.

Principales resultados

En el capítulo "Determinación del número de personas que mueren prematuramente por exposición a la contaminación atmosférica urbana", el informe señala, por tanto, "que una evolución positiva en las concentraciones de contaminantes no se traducirá necesariamente en una reducción de los efectos en salud evaluados".

Respecto a la razón de las muertes diarias, éstas varían entre 1.03 por cada cien mil habitantes para el área de Las Condes, a 1.97 en el área de Independencia. La concetración de PM10 varia entre 65,02 microgramos por metro cúbico en Las Condes, a 91,38 microgramos en Pudahuel.

La concentración de ozono, en tanto, varió entre 84.94 en el área de Pudahuel a 135.52 en el área de Las Condes, lo que ratifica que este tóxico afecta sobre todo al sector oriente de la capital y en meses calurosos.

La concentración de dióxido de azufre (SO2) varió entre 9.12 en Las Condes a 34.06 en Independencia. Por último el monóxido de carbono (CO) subió de 0.92 en Las Condes a 1.48 en el área de Parque O Higgins.

Las muertes totales diarias no accidentales fueron en promedio 69.69, de las cuales 19.21 fueron debidas a patologías tipo cardíacas y 8.38 a las del tipo respiratorias.

Con todo, los científicos realizan otro alcance no menor: "La contaminación del aire monitoreado estaría encubriendo al verdadero agente tóxico".

Nuevo indicador

Si bien se concluye que "ha habido algún progreso en el mejoramiento de la salud de la población debido a mejoramientos de las concentraciones ambientales de material particulado" y que "el riesgo de muerte atribuido al PM10 declinó a medida que disminuían las concentraciones de dicho contaminantes", los análisis recientes indican que los niveles de contaminación "continúan siendo altos para los estándares de América del norte y estarían las patologías respiratorias más fuertemente asociadas con la mortalidad que las cardíacas".

Con todo, los expertos recomiendan que, junto con ejecutar medidas para reducir las emisiones de fuentes fías y móviles, se genere la figura del Indicador de Calidad del Aire en Salud (AHÍ), herramienta que medirá periódicamente como ocurre en otros países-, la efectividad de los programas de la calidad del aire y su impacto en la salud de la población.

Para hoy la Intendencia Metropolitana mantiene la alerta ambiental en la capital debido a las malas condiciones de ventilación. No podrán circular los autos sin sello verde con patentes terminadas en 3 ,4, 5 y 6. También está prohibido encender artefactos a leña en toda la región.

COMUNA POR COMUNA
 
El estudio es tan específico que analizó la situación comuna por comuna, agrupadas éstas en siete zonas urbanas: Independencia (Conchalí, Huechuraba, Recoleta e Independencia), Las Condes (Vitacura, Lo Barnechea, Las Condes y La Reina), Cerillos (Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, Estación Central, Cerrillos y Maipú), Pudahuel (Quinta Normal, Lo Prado, Pudahuel, Cero Navia, Renco y Quilicura), El Bosque (La Granja, La Pintana, San Ramón, La Cisterna, El Bosque, San Bernardo), Parque O’Higgins (Santiago, Providencia, San Joaquín, y San Miguel).

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