Gobierno extrema medidas para mejorar situación sanitaria de salmoneras

Autoridad busca evitar el ingreso de nuevas enfermedades y la propagación del virus Isa. El Diario Financiero, 22 de julio de 2008.


La compleja situación sanitaria que enfrenta la industria salmonera local desde la aparición del virus ISA en 2007 encendió las alarmas de la autoridad que desde hace algún tiempo viene trabajando en distintas medidas para combatir esta enfermedad junto con la industria. Bajo este escenario es que hoy, el ministro de Economía, Hugo Lavados, dará a conocer un paquete de medidas sanitarias, como resultado del trabajo de la “mesa del salmón”, que se constituyó en abril pasado.

En esa misma línea, el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca)
publicó ayer una resolución con medidas restrictivas para el ingreso al país de ovas -huevos de salmones-, que es una de las principales vías de contagio de enfermedades.

Así, la autoridad resolvió que las productoras de ovas -principalmente noruegas y escocesas-, deberán realizar un chequeo completo de sus reproductores y certificar que los huevos no hayan sido infectados.

“Las ovas originadas en reproductores en los cuales se detecte positividad al virus ISA no podrán ser destinadas a Chile, así como tampoco aquellas que hayan compartido incubador con las que desciendan de un reproductor positivo”, publicó Sernapesca en el Diario Oficial.

A ello se suma la fiscalización de la enfermedad del Páncreas, virus que aún no está presente en Chile, pero que produce una mortalidad de hasta un 90% de los peces en los sectores en que está presente.

En Chile las salmoneras exportan ovas, principalmente en el lapso septiembre -enero, período en que los salmones cultivados en nuestro país no se encuentran en período de reproducción.

Según cifras del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal) el año pasado en Chile se produjeron 1.600 millones de ovas, mientras que se importaron otros 220 millones. Un 50% de ellas provino de Noruega.

Impacto fiscalizador

El gerente general de Intesal, Roberto Tapia, valoró la medida, ya que indicó que “era necesaria para evitar la propagación de nuevas enfermedades”.

Sin embargo, advirtió que las mayores fiscalizaciones que deberán realizar las productoras de ovas podrían significar un aumento en los precios, lo que “podría implicar un aumento de costos para la industria local”.

Tapia informó que, paralelamente a las regulaciones impuestas por el gobierno, SalmonChile, a través de Intesal, fiscalizará en terreno las principales productoras de ovas a nivel mundial. “Vamos a ir a hacer inspecciones in-situ, para ver que de verdad se ejecuten los protocolos que se están fijando”, dijo y agregó que podrían elaborar una lista con los centros autorizados y los rechazados.

En la industria también valoraron la medida. El gerente general de Pesquera Itata, Gerardo Balbontín, señaló que “antes uno partía de la confianza, ahora con esta normativa vamos a saber que las ovas vienen de centros y de padres libres de enfermedades”.

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