Técnicos advierten que débil fiscalización hace peligrar el plan para descontaminar Santiago

Programa de Prevención y Descontaminación Atmosférica para la Región Metropolitana (PPDA). Prevén que la iniciativa será "letra muerta" si el control se hace con 30 equipos de Salud y 400 inspectores de Transportes. "Hay que aumentar la dotación fiscalizadora en 50% al menos", dice el Colegio Médico. El Mercurio, 21 de julio de 2008.


Con escepticismo fue recibido el plan de descontaminación del aire de Santiago de las autoridades de Gobierno para los próximos años. La causa: la débil fiscalización para evitar el aumento de emisiones contaminantes.

La tarea no es fácil si se trata de 1.100.000 vehículos que circulan por el Gran Santiago, donde los buses aportan con el 8% de la contaminación, los camiones con el 14,5% y los vehículos livianos con el 18,2%.

Tampoco es fácil controlar las 70.000 chimeneas (y la leña que se usa) que se prenden habitualmente estos meses de otoño e invierno en la capital, aunque se dicten alertas y preemergencias ambientales. Éstas contribuyen con el 11% del esmog.

También es difícil para la autoridad fiscalizar industrias (que aportan 24,6%) y otras fuentes contaminantes fuera de ruta -por ejemplo, máquinas móviles y equipos industriales, como los que se emplean en el Aeropuerto de Pudahuel-, hoy no reguladas, con el restante 23,7% de la polución.

En materia de buses, el director de la Conama Metropolitana, Alejandro Smythe, destaca la introducción de tecnologías limpias para buses nuevos a partir de 2009, con filtros Euro III de partículas, y Euro IV, desde el año 2012.

El coordinador de Acción Ecológica, Luis Mariano Rendón, afirma que ello es un mero anuncio de la autoridad, pero que carece de sustento al no fiscalizarse. "Hoy día, casi todos los 6.400 buses del Transantiago no tienen filtros y contaminan, especialmente los enchulados. Si no fiscalizan ahora, menos van a fiscalizar mañana", dijo.

El ecologista acotó que es por ello que tramitan en el Senado una autorización, como lo exige la Constitución, para acusar al ministro de Transportes por tal negligencia. "Queremos llevar a (René) Cortázar a los tribunales para que responda por su irresponsabilidad. En filtros hay que pasar a la tecnología Euro IV y V, que es más avanzada y a prueba de manipulación".

Atento a las chimeneas

El intendente de Santiago, Álvaro Erazo, afirma que habrá mayores restricciones a las chimeneas, con nuevas tecnologías en calefactores que se vendan en Santiago desde enero próximo, tarea que quedará en manos de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, en cuanto a certificación y etiquetado.

Incluso las actuales 70 mil chimeneas que hay en Santiago no podrán funcionar a partir del año 2011, si mantienen su actual nivel de contaminantes, señaló.

El Colegio Médico afirma que esto último es imposible de asegurar y menos de fiscalizar no sólo en el ámbito de los calefactores y la leña, sino que en el control de todo el PPDA.

"La fiscalización del plan es francamente débil. 30 fiscalizadores en Salud y 400 en Transportes es insuficiente para controlar todo lo que se dice que se va a controlar… camiones, autos, buses, industrias, maquinarias, chimeneas", dice el presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Colegio, Juan Luis Castro. "A lo menos falta aumentar la dotación de fiscalización en Salud y Transportes en 50% para asegurar el logro de metas. De no ser así, el PPDA será letra muerta, un saludo a la bandera".

El médico adelanta que la debilidad fiscalizadora va a ser una de las principales observaciones que hará su gremio a la consulta ciudadana del PPDA en los 60 días hábiles de plazo.

Destacó como positivo del PPDA la revisión técnica más completa desde septiembre de 2008, que implicará un examen al convertidor catalítico, lo que significaría que unos 400 mil vehículos de la capital deberán cambiar tal dispositivo; la certificación a los calefactores y la leña; la nueva fiscalización continua a 100 fuentes fijas del ámbito industrial así como la restricción vehicular a 4 dígitos catalíticos en preemergencia desde el año 2009, según él y el intendente Erazo.

El coordinador del Centro Meteorológico Ambiental de la Universidad de Santiago, Patricio Pérez, valoró las propuestas acertadas del PPDA en cuanto a introducción de tecnologías limpias. "Falta fiscalizar y monitorear las fuentes locales de contaminación de Pudahuel y Cerro Navia, más allá del esmog que viene de otras comunas", acotó.

Cómo fiscaliza hoy la autoridad

Mientras los dardos contra el Plan de Descontaminación de Santiago apuntan a la falta de fiscalizadores, las autoridades responden que están en condiciones de afrontar el desafío presente y futuro de limpiar el aire capitalino.

El Seremi Metropolitano de Salud, Roberto Belmar, afirma que la Autoridad Sanitaria, encargada de llevar un control de las fuentes fijas -de la industria principalmente-, cuenta con 30 equipos de fiscalización en Santiago.

Agrega que su cartera tiene previsto desplegar una acción educativa en la comunidad para instruir la inconveniencia en el uso de calefactores y leña en los meses de alta contaminación del aire. "Por lo tanto, nosotros estamos preparados para enfrentar este tipo de situaciones todo el año", dice.

Salud también está elaborando la nueva norma nacional para el Material Particulado fino (PM2.5), el más peligroso para el ser humano, pese a que ese contaminane es medido hoy por la red de monitoreo del Gran Santiago.

El Seremi Metropolitano de Transportes, Pablo Rodríguez, explica que su cartera fiscaliza las fuentes móviles; esto es, las emisiones del transporte vehicular. "Sólo en materia de restricción vehicular, contamos con 400 fiscalizadores, especialmente para preemergencias ambientales", precisa. Agrega que también controlan el ingreso de tecnología apropiada para autos, camiones, buses y otro tipo de vehículos así, como el control de emisiones en las 25 plantas de revisión técnica.

EN OBSERVACIÓN

ACTUALMENTE operan en Santiago 70.000 chimeneas.

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