Alertan sobre uso de antibióticos en salmoneras durante foro en Parlamento

Según Oceana, en Chile se arrojan más de 200 toneladas de antibióticos al año a los salmones de cultivo, mientras que en Noruega, primer productor del mundo, se usa menos de una tonelada. El Mostrador, 21 de agosto de 2008.


Gran interés concitó el Foro “Desafíos Sanitarios y Ambientales de la Salmonicultura”, organizado por el diputado del PPD Enrique Accorsi y la organización internacional de conservación marina OCEANA, en el Congreso Nacional.

Dicho evento reunió a los representantes de distintos sectores para discutir sobre la salmonicultura en Chile y sus implicancias para el medioambiente y la salud de las personas.

El parlamentario valoró la instancia de encuentro y debate que se generó en el foro, al que asistieron diputados, ONGs, estudiantes e instituciones públicas.

“Es importante que en el Congreso discutamos sobre las distintas implicancias de la industria del salmón ya que es un tema de interés público que tiene altos impactos en la población”, señaló el diputado miembro de la Comisión de Recursos Naturales, Bienes Nacionales y Medioambiente.

Entre los temas abordados, el uso de antibióticos en la salmonicultura chilena centró gran parte de las presentaciones.

Según Oceana, Chile necesita una nueva regulación que limite fuertemente el uso de estos químicos y prohíba la utilización de quinolonas, tal como ocurre en los mercados de destino del salmón chileno.

“En Chile se usan al menos 170 veces más antibióticos que en Noruega, primer productor del mundo. El uso excesivo de estas sustancias debe ser limitado por una nueva normativa que fije los tipos y cantidades que se pueden usar para evitar los efectos nocivos que causan actualmente. Las buenas prácticas pueden ser complementarias a las regulaciones, pero en ningún caso reemplazan a una necesaria y nueva normativa”, agregó Muñoz al respecto.

El Doctor Luis Bavestrello, por su parte, confirmó la urgencia de implementar medidas que restrinjan y controlen el uso de antibióticos tanto en humanos como en animales, señalando que “Actualmente hay suficiente evidencia científica que muestra aumento de resistencia a los antibióticos en las bacterias lo que, en consecuencia, disminuye su eficacia antibacteriana".

En su exposición Félix Inostroza reconoció la importancia de mejorar la normativa respecto al uso de antibióticos en acuicultura, pero enfatizó que tal normativa debe ir acompañada del fortalecimiento de los entes fiscalizadores para que dichas normas no sean “letra muerta”.

Rodrigo Infante, en tanto, justificó el alto uso de antibióticos por la presencia de enfermedades bacterianas que en países como Noruega no existen, y señaló que, aún cuando tales enfermedades ya están instaladas en nuestro ambiente, es deseable que con el tiempo seamos capaces de desarrollar vacunas que garanticen el uso sólo terapéutico de los antibióticos.

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