Eficiencia y energías renovables pueden aportar un 40% al SIC en 2025

Según estudio de Universidad de Chile y Universidad Federico Santa María. El ahorro equivale a toda la energía que Chile consumirá durante 2008. ¿En plata? Considerando el precio de la energía: unos 4 mil millones de dólares al año. No sólo eso: equivale a dos proyectos de HidroAysén. De hecho, el estudio es la carta técnica de la oposición a las represas en la Patagonia. La Nación, 08 de agosto de 2008.


Aumento de la competitividad y productividad de las empresas, reducción de los impactos ambientales asociados a la producción y uso de la energía, reducción de la inequidad social, incremento del empleo, reducción de la dependencia energética e incremento de la calidad del abastecimiento. Esos son sólo algunos de los beneficios que podría tener el país si decide poner el acelerador en las ahora tibias políticas de eficiencia energética y fomento de energías renovables no convencionales.

Así lo revela el estudio "Aporte potencial de energías renovables no convencionales y eficiencia energética a la matriz eléctrica 2008-2025" desarrollado por las universidades Federico Santa María y de Chile, que se lanzará hoy en el Centro Cultural Palacio de La Moneda, a las 8:30 horas.

Según las estimaciones del estudio, las energías renovables no convencionales (ERNC) y el uso eficiente de la energía eléctrica (UEEE) podrían aportar al abastecimiento eléctrico del Sistema Interconectado Central (SIC), respectivamente, alrededor de 40.000 gw/h y 7.100 mw de potencia media el año 2025, en un escenario dinámico y altamente probable, lo que supone una contribución importantísima a la sustentabilidad del sistema eléctrico nacional.

Menos Co2

Lo anterior porque los 40.000 gw/h que podrían aportar las ERNC al SIC -más de dos proyectos de HidroAysén en la Patagonia- son similares a la demanda proyectada por la Comisión Nacional de Energía para todo 2008 (41.464 gw/h), mientras que en 2025 cubriría el 40% de esa demanda.

No sólo eso. Dado el efecto amigable de este tipo de energías con el medio ambiente, su implementación también aportaría a reducir los gases de efecto invernadero (suponiendo una emisión de 400 toneladas de CO2 por gw/h) del orden de 16 millones de toneladas de CO2 por año.

Orientar inversiones

Para estimar la demanda hasta el 2025, los investigadores asumieron la curva pronosticada por la Comisión Nacional de Energía -que llega hasta 2017- y le hicieron una continuidad aproximada al 5.5%, para llegar al año 2025. Eso arrojó que si en 2007 la demanda energética fue 40 mil gigawatt/hora, en 2025 ésta saltará a unos 106 mil gigawatt/hora.

Luego de eso y para hacer las proyecciones, los investigadores establecieron tres escenarios posibles: uno conservador, otro dinámico -el más factible- y uno económicamente viable. De los tres escenarios analizados, el más probable indica que un 40% de este aumento de la demanda podría ser provisto por las ERNC y por la eficiencia energética, lo que establece un interesante cuadro para orientar inversiones y establecer cuáles factores y recomendaciones debieran aplicarse en la política energética, que considere objetivos a largo plazo.

Costo del atraso

Para que Chile logre tales metas debe superar los obstáculos que impiden que el mercado opere plenamente en la asignación de los recursos destinados a la eficiencia energética (ver recuadro), barreras que los países desarrollados ya levantaron hace más de 30 años. "Chile está bastante atrasado en relación a la innovación tecnológica de impacto y desarrollo de nuevas tecnologías, que normalmente en países desarrollados son apoyadas por el Estado", explica el profesor de la UFSM y uno de los autores del estudio, Jorge Pontt. "Siempre ha prevalecido la política de esperar a que los extranjeros desarrollen la investigación y luego nosotros la copiamos, pero ahora vemos los resultados de dicha acción. Si se hubiera tomado las medidas oportunas para ingresar las energías renovables hace unos años atrás, hoy no estaríamos pagando un costo energético tan alto". Ese costo es el 1% del PIB: 1.400 millones de dólares.

Dos HidroAysén

Para llegar a esos niveles de eficiencia energética, se requieren cambios en la regulación y en los hábitos. ¿Hay voluntad para implementarlos si la eficiencia energética no es negocio para las generadoras? "Creo que sí. Obviamente con el racionamiento venden menos, pero como tienen que responder a sus contratos a un precio de venta y no tienen quién les provea energía barata, están obligados a salir al mercado a comprar energía cara".

Respecto al impacto en el SIC que pueden generar las energías renovables (39.767 gw/h al año), más del doble del aporte de las cinco represas que la sociedad HidroAysén pretende construir en al Patagonia (18.430 gw/h al año), Pontt dice que "es un proyecto interesante pero puede ser no tan necesario ahora. Si no estás apurado puedes hacer un proyecto con mayor rentabilidad, menor impacto ecológico y con menor antipatía de los vecinos. ¿Si me ahorraría el proyecto? Depende: como no me afecta, me lo ahorro, pero si soy el dueño, trataría de hacerlo".

Para Pontt, el punto es que el Gobierno deja muy abierto el panorama para que las empresas realicen sus inversiones sin una política energética clara que establezca una estabilidad en el suministro energético, imponiéndose así un criterio a corto plazo. "El Estado algo debe hacer para perfeccionar esa falencia. Eso no pasa en ningún país desarrollado".

El académico advierte que su estudio es, incluso, conservador en términos de energías renovables, pues no considera la mareomotriz, ni el uso del hidrógeno ni los hidratos de metano. Más aun, dice que como el estudio se realizó entre diciembre y abril de este año, los proyectos eólicos incorporados son bastante menores a los que ya están en carpeta. "Con el rápido avance de la tecnología y al alza de los precios de las energías convencionales, se hacen cada vez más atractivas las renovables", concluye el experto.

Estudio conjunto

La Universidad de Chile, a través del Programa de Estudios e Investigación en Energía, junto a la Universidad Técnica Federico Santa María, a través del Núcleo Milenio de Electrónica Industrial y Mecatrónica y el Centro de Innovación en Energía, decidieron emprender este estudio para establecer el potencial de las energías renovables y eficiencia energética en Chile.

Ambas instituciones contaron con el apoyo de entidades gubernamentales como Corfo, la Comisión Nacional de Energía (CNE) y el Programa País de Eficiencia Energética (PPEE); y entidades privadas como la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera) y Organizaciones no Gubernamentales, destacando la iniciativa y valioso aporte de la Natural Resources Defense Council (NRDC), entidad internacional que solicitó el proyecto en nuestro país.

Barreras que impiden un uso más eficiente de la energía:

En la Industria de la energía

• El paradigma de que a mayores ventas mayor utilidad, lo que supone ignorar que la venta de servicios energéticos puede constituir un negocio más rentable que la venta de energía.

• Pensar que la eficiencia energética constituye una caída en las ventas.

• Que no se incorporen al precio final las externalidades.

• El no reconocimiento de las inversiones en eficiencia energética que realizan las empresas de la industria de la energía.

• Que la elaboración del plan de obras no contemple un enfoque destinado a desacoplar las ventas de las utilidades.

En el Sector industrial y minero

• No existen medidas institucionales y/o legales que compensen los aparentemente limitados incentivos económicos y financieros para introducir las tecnologías.

• Se adoptan decisiones de inversión en base al menor costo de inversión, en vez de considerar el costo del ciclo de vida de los equipos.

• Reticencia por adoptar tecnologías poco difundidas a nivel nacional.

• La dirección financiera considera normalmente más útil negociar, bien las tarifas o contratos de suministro, que invertir en equipos que teóricamente cumplen el mismo rol.

En el Sector residencial

• Los sistemas tarifarios no reflejan completamente los costos que tiene para la sociedad la producción y uso de la energía.

• Existe un sesgo de los compradores al adquirir los equipos según su menor costo inicial sin considerar los gastos de operación y mantención a lo largo de la vida útil del equipo.

• La eficiencia energética está equivocadamente asociada a la falta de confort o al racionamiento.

• Los reducidos ingresos de un porcentaje elevado de la población les impiden adquirir equipos más eficientes.

• No existe una oferta adecuada de equipos eficientes al nivel de la importación ni menos de la producción.

En el Sector comercial y público

• La lenta rotación de los edificios y equipos atenta contra la penetración de las tecnologías energéticamente eficientes.

• Las decisiones energéticas son adoptadas por personas que no utilizarán los edificios.

• La EE no se considera en las decisiones que afectan el uso de la energía.

• El período de recuperación del capital exigido en algunos casos no supera un año.

• En los edificios del sector público se suman limitaciones presupuestarias.

En la Cogeneración

• Un proyecto de cogeneración resultará viable en la medida que exista un adecuado equilibrio entre los productos térmicos (vapor y calor) y la energía eléctrica generada. Es necesario que exista un comprador para ambos productos.

• Es necesario disponer de energéticos limpios y de bajo costo: gas natural, biogás o residuos combustibles, como la biomasa, que no tengan uso alternativo.

• Poca disponibilidad y disposición de la industria a invertir.

• No existe tradición ni cultura para invertir en los estudios de factibilidad necesarios en estos casos.

• Resultaría también importante contar con garantías estatales para los créditos requeridos.

Propuesta para el fomento de las Energías Renovables No Convencionales:

•Reforzamiento de la institucionalidad: parece indispensable la existencia de una Agencia Nacional de Energías Renovables con suficiente autonomía y recursos humanos, técnicos y financieros.

•Desarrollo de catastros, mediciones y exploraciones de recursos naturales energéticos.

•Establecimiento de un sistema de administración geográfica computacional que gestione la información técnica de los recursos energéticos y ofrezca servicios a los potenciales inversionistas.

•Integración de los proyectos energéticos en regiones, con los planes de desarrollo estratégico regional (turismo, agro-industria, minería, pesca).

•Perfeccionamiento de mecanismos e instrumentos regulatorios para facilitar el aprovechamiento de las ERNC.

•Generación de infraestructura para incorporar las ERNC al Sistema Interconectado Central (SIC) y a sistemas de generación distribuida.

Propuestas para eficiencia energética

1. Marco institucional: una ley debe establecer una definición de las responsabilidades del Gobierno, de los usuarios y de los proveedores de energía, además de normativas e incentivos aplicables a los consumos y regulaciones específicas para las empresas.

2. Marco conceptual: el uso eficiente de la energía eléctrica podrían significar un aporte a la matriz energética de un 15% o más, de acuerdo a la demanda de energía prevista del SIC para 2025. Ello propone un conjunto de acciones que den cuerpo a una política energética destinada a materializar dicho potencial:

a) Incorporación de externalidades ambientales a proyectos de energía que permitan sincerar los costos y comparar distintas opciones de abastecimiento para priorizar una demanda sustentable.

b) Cuestionamiento del paradigma del abastecimiento de la demanda centrado en una expansión eficiente de la oferta. A partir de la reforma del sector eléctrico del ’82 el desarrollo del sistema eléctrico chileno comenzó a depender exclusivamente de las decisiones de inversión asumidas por el sector privado, lo que se tradujo en una evidente vulnerabilidad de la seguridad de abastecimiento.

c) Difusión y asimilación del concepto de uso eficiente de la energía en la sociedad.

3. Cambio en la exigencia de rentabilidad a los proyectos de uso eficiente de la energía eléctrica, énfasis en el costo inicial y acceso a tecnologías a precios competitivos.

4. Políticas sectoriales de eficiencia energética. La ley de EE debe incluir mecanismos, normativas e incentivos para todos los sectores de la actividad económica: residencial, gran industria y minería o empresas energo intensivas, industrias y minas varias, cogeneración e instrumentos para la promoción del uso de motores eficientes.

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