Gobierno convierte reserva Radal Siete Tazas en parque nacional

Ubicado en la cordillera de la comuna de Molina, uno de los atractivos centrales del lugar son las caídas de aguas secuenciales, conocidas como “Las Siete Tazas”, que origina otras tantas pozas en un entorno de rocas basálticas y abundante vegetación endémica, además de las imponentes cascadas “Velo de la Novia” y “La Leona”. El Mostrador, 07 de agosto de 2008.


A través del Decreto Supremo Nº 15 del Ministerio de Bienes Nacionales aparecido en el Diario Oficial, la actual reserva Radal-Siete Tazas se transformó en el primer Parque Nacional de la Séptima Región del Maule y en el número 33 existente en el país.

Ubicado en la cordillera de la comuna de Molina, uno de los atractivos centrales del lugar son las caídas de aguas secuenciales, conocidas como “Las Siete Tazas”, que origina otras tantas pozas en un entorno de rocas basálticas y abundante vegetación endémica, además de las imponentes cascadas “Velo de la Novia” y “La Leona”.

El intendente del Maule, Fernando Coloma dijo que al establecer como Parque Nacional al Radal-Siete Tazas se generará una serie de impactos positivos en la conservación natural y el desarrollo económico de la Región.

“Tenemos una zona de protección de especies casi únicas que están quedando en la Región del Maule. Con el atractivo que tiene Radal-Siete Tazas se permite un desarrollo turístico importante en la zona con un estándar distinto. El país necesita parques nacionales y nuestra región estaba bastante atrasada en relación con otras zonas del país”, destacó la autoridad regional.

Según la secretaria regional de Bienes Nacionales, Jenny Molina, el nuevo parque favorece el desarrollo sustentable del territorio maulino.

“Son más de 4 mil hectáreas que van a estar destinadas para el uso público, para la investigación de la flora y fauna, para la educación ambiental y, por cierto, para el desarrollo turístico sustentable”, señaló la seremi.

El valor ambiental que se protege con el Parque Nacional Radal-Siete Tazas es único en el mundo, destacó por su parte el seremi de Agricultura, Jorge Gándara.

“Son muchos los extranjeros que hoy día llegan a Radal-Siete Tazas. Como parque nacional se va a potenciar mucho más. Estamos haciendo una gran apuesta como región para que este polo de desarrollo signifique un impacto económico que va a impactar fuertemente a las comunidades locales”, indicó la autoridad sectorial.

Esta proyección en el incremento de las actuales 21 mil visitas anuales implicará el mejoramiento de la infraestructura pública, para lo cual el Ministerio de Obras Públicas iniciará prontamente la pavimentación del camino de acceso a la cordillera de la comuna de Molina.

“Son 5 mil 100 millones de pesos los que se van a invertir en 17,41 kilómetros en una primera etapa. Durante el año 2009 vamos a desarrollar un diseño de ingeniería para el resto de los 30 kilómetros que faltan para llegar al (sector del) Parque Inglés”, explicó Juan Espinoza, secretario regional de Obras Públicas.

Lo anterior, junto con la iluminación digital del territorio protegido, modificará radicalmente a este sector de la cordillera de Molina.

“Va a haber mucho más interés por parte de inversionistas para hacer centros turísticos en esa zona. En el corto plazo, esa zona va a cambiar radicalmente, puesto que van a haber muchos servicios turísticos que van a aumentar considerablemente la afluencia de visitantes nacionales e internacionales”, analizó el director regional de Sernatur, Jaime Rubio. Por ello, para el director regional de CONAF, Miguel Ángel Rojas, resulta imprescindible profundizar la capacitación de sus funcionarios y de los habitantes del sector.

“Nuestros guardaparques deben estar preparados para atender y mejorar nuestro servicio ambiental, por ejemplo en el manejo del inglés. También las comunidades deben ir preparándose para enfrentar esta mayor afluencia de visitas”, destacó el funcionario.

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