La población de ballenas jorobadas empieza a recuperarse según la UICN

Baja su riesgo de extinción. Por el contrario, la organización recuerda que un 40% de las especies de cetáceos están amenazadas, de las cuales más del 10% están clasificadas en "peligro crítico". Elmundo.es, 12 de agosto de 2008.


La ballena jorobada (‘Megaptera novaeangliae’) ya no está en peligro de extinción, según la actualización de la Lista Roja de Cetáceos realizada por el Grupo de Especialistas de Cetáceos de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).

Así, el informe detalla que esta especie ha pasado de la categoría ‘vulnerable’ a la de ‘preocupación menor’, lo que significa que el riesgo de extinción es bajo, a pesar de que dos de sus subpoblaciones están en peligro.

"Las ballenas jorobadas y las ballenas francas australes (‘Eubalaena australis’) están volviendo a buena parte de su área de repartición, principalmente porque están protegidas contra la caza comercial", señala en un comunicado el presidente del Grupo de Especialistas de Cetáceos de la UICN, Randall Reeves.

Por el contrario, la organización recuerda que un 40% de las especies de cetáceos están amenazadas, de las cuales más del 10% están clasificadas en "peligro crítico". "Una gran cantidad de pequeños cetáceos costeros, como el delfín de Irrawaddy (‘Orcaella brevirostris’), la marsopa negra (‘Phocoena spinipinnis’) y el delfín de plata (‘Pontoporia blainvillei’), son víctimas de capturas accidentales durante la pesca, considerada la peor amenaza para estas especies", subrayó Reeves.

La Lista Roja también refleja que un 15% de la población declinante de la ‘vaquita’, una marsopa del Golfo de California (México), muere cada año en redes de trasmallo, por lo que la organización estima que será el próximo cetáceo en extinguirse.

Además, la evaluación realizada por la UICN subraya que la muerte accidental en artes de pesca se ha convertido en la principal amenaza para los cetáceos. En este sentido, el organismo alerta de que la ballena franca del Norte y la ballena gris figuran entre las especies más amenazadas a causa de estas prácticas.

"Las zonas de hábitats de importancia crítica deben ser cerradas a determinados tipos de pesca, por lo menos de forma estacional, para garantizar la supervivencia de algunas especies", indicó el presidente de la Autoridad de la UICN, Bill Perrin.

Por último, la organización explicó que "el cambio climático está cambiando la distribución de muchas especies, lo que puede causar una cascada de efectos, como riesgo de nuevas enfermedades, competencia entre especies y cambios en las poblaciones presas".

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