Santiaguinos deben esperar unos años para respirar aire limpio

Los 6,2 millones de residentes de Santiago respiran toneladas de contaminantes durante el invierno, pero un plan que contempla severas restricciones a vehículos, chimeneas e industrias debería empezar a despejar el aire… dentro de varios años. Elnuevoherald.co, 13 de agosto de 2008.


Según el último inventario de Emisiones de Santiago divulgado por la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama), las industrias, chimeneas y vehículos motorizados arrojan anualmente 4.687 toneladas de partículas contaminantes gruesas o PM10 y 3.778 toneladas de material más fino o PM2.5, que van directo al aparato respiratorio, que se agregan a otras 467.000 toneladas de gases varios.

Los últimos años se han incrementado a más de 70.000 las chimeneas domiciliarias, que arrojan unas 690 toneladas de contaminantes al año, y la drástica disminución del gas natural importado desde Argentina obligó a las industrias a usar petróleo, más caro y más sucio.

Sin embargo, las chimeneas podrán seguir funcionando hasta el 2010 inclusive, cuando recién se empezará a fiscalizar la leña.

Las autoridades afirman que desde 1990 el PM10 se ha reducido en un 30% y el PM2.5 en un 68%.

Santiago se levanta en un valle rodeado por un alto cordón montañoso, tiene mala ventilación en otoño e invierno y la inversión térmica mantiene los contaminantes a ras de suelo.

Según la Organización Mundial de la Salud Santiago está entre las ciudades más contaminadas de la región, junto con Ciudad de México, Sao Paulo, Bogotá y Caracas.

La nube gris que cubre la ciudad durante muchos días de otoño e invierno (de marzo a septiembre) también se alimenta con los gases y partículas arrojadas por miles de vehículos particulares adicionales que circulan desde la puesta en marcha, en febrero del 2007, de un deficiente sistema de transporte público que dejó a decenas de miles de trabajadores y estudiantes sin locomoción.

Santiago es recorrido por unos 6.500 autobuses, de los cuales 2.090 deberán incorporar filtros descontaminantes y utilizar combustibles más limpios gradualmente, entre el 2009 y 2011.

"Al 2010 vamos a tener un parque de autobuses del Transantiago (sistema que combina autobuses con el tren subterráneo) muy renovado y con una muy baja emisión de contaminantes", aseguró el gobernador de Santiago, Alvaro Erazo, quien con el director de la Conama, Alejandro Smythe, difundieron en julio el proyecto del nuevo proyecto descontaminador.

En el 2010 se prohibirán las quemas agrícolas; en el 2011 se ampliarán en 1.800 hectáreas las áreas verdes y entre el 2010 y 2012 se implementarán nuevas normas para vehículos nuevos.

Desde octubre de 2009 se intensificará el control de los mayores contaminantes industriales y en el 2010 se paralizarán las industrias que incumplan sus metas de óxido de nitrógeno y dióxido de azufre, según las medidas del proyecto oficial que contempla 60 días para recibir opiniones de la ciudadanía y que debería regir desde abril del próximo año.

Paola Vasconi, de la fundación ambientalista Terram, dijo a la AP que es demasiado optimista pensar que el proyecto entrará en vigor en abril, porque "hay intereses económicos, sectoriales, por parte de los Ministerios y de los privados. Cada quien juega sus cartas viendo la manera de cambiar o no determinadas medidas".

El "lobby" también funciona, añadió Vasconi, quien ejemplificó con el caso de las chimeneas residenciales: "Llevamos tres años discutiendo la norma y tres gobernadores de Santiago diciendo que van a prohibir la leña, porque (los comercializadores) hacen el ‘lobby’ donde lo tienen que hacer, en la Conama… en La Moneda (la sede de gobierno)".

El problema es que estas normas de emisión y filtros "se comienzan a aplicar entre los años 2010 y 2013. No sabemos el motivo de esta lentitud, porque la aplicación de esta medida está pendiente desde el 2005", criticó Manuel Merino, jefe de laboratorio del Centro Nacional del Medio Ambiente, dependiente de la Universidad de Chile.

Consultada por AP, la Conama dijo respecto a las chimeneas que "el plazo se relaciona con la gradualidad necesaria para que los usuarios reemplacen estos sistemas de calefacción por otros menos contaminantes".

"La gradualidad en el caso de los combustibles se asocia a la necesidad de implementar sistemas de refinación adicionales en refinerías", dijo por escrito a AP Marcelo Fernández, jefe del Area de Descontaminación Atmosférica del organismo estatal.

Precisó que "se espera disponer de gas natural (licuado) el año 2009. Con gas disponible, el sector industrial deberá optar entre dos alternativas; usar combustibles limpios (diesel, gas natural licuado) o usar combustibles más sucios (petróleos pesados), pero con sistemas de control de emisiones".

La Organización Mundial de la Salud establece que cuando el PM10 sobrepasa los 50 microgramos por metro cúbico ya no es saludable para las personas.

En Santiago se aplica diariamente una restricción vehicular a 96.000 automóviles sin convertidor catalítico, sistema que reduce los contaminantes de la combustión, y cuando la contaminación supera el índice 301, se aplica una preemergencia que paraliza 847 industrias y unos 360.000 vehículos de un total de 1,2 millones.

Muchas personas, incluido el gobernador Erazo, son partidarias de elevar el porcentaje de restricción vehicular en el 2009, idea rechazada por el subsecretario de Transportes, Pablo Rodríguez.

El problema que complica al gobierno es que una restricción más severa presionará hasta el colapso al Transantiago, especialmente al subterráneo, algo muy impopular a pocos meses de las elecciones municipales de octubre y de las parlamentarias y presidenciales del 2009.

Controlar el respeto a las medidas descontaminantes se vislumbra como una tarea complicada.

"La fiscalización del plan es francamente débil. Treinta fiscalizadores en Salud y 400 en Transportes es insuficiente para controlar todo lo que se dice que se va a controlar… camiones, autos, buses, maquinarias, chimeneas", dijo el doctor Juan Luis Castro, presidente de la Comisión Medio Ambiente del Colegio Médico.

"Hoy día, casi todos los 6.400 buses del Transantiago no tienen filtros y contaminan, especialmente los enchulados (autobuses viejos repintados). Si no fiscalizan ahora, menos van a fiscalizar mañana", dijo el coordinador de Acción Ecológica, Luis Mariano Rendón.

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