Cambio climático: Paisaje del Ártico cambia a pasos agigantados

Las temperaturas cada vez más elevadas causaron el colapso de varias enormes plataformas de hielo en el Ártico canadiense en las últimas semanas. IPS, 08 de septiembre de 2008.


Una plataforma congelada de 50 kilómetros cuadrados en la costa septentrional de la canadiense isla Ellesmere simplemente "se desvaneció" en tres días, dejando al descubierto una costa sumergida bajo hielo durante por al menos 4.000 años.

La pérdida del grueso manto de hielo que cubre el mar Ártico fue este año mucho mayor a la superficie sumada de los enormes estados estadounidenses de Alaska (noroccidente) y Texas (sur) sumados.

Pero "instintivamente siento que la disminución del hielo del mar no superará el registro del año pasado", dijo a IPS Walter Meier, del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de la Universidad de Colorado.

Se espera que este año la reducción de la cobertura de hielo del mar alcance su máximo en los próximos días. La de 2008 "ya es la segunda pérdida más grande de hielo estival de que se tenga registro" después de la de 2007, "aunque el clima no estuvo tan cálido como el año pasado", agregó Meier.

Pero lo que está sucediendo significa que se acelera la pérdida de hielos en la tendencia a largo plazo, señaló el experto. Ahora es "inevitable" un verano con un Ártico sin hielo, y está a menos de dos décadas de distancia, pronosticó.

Eso no significa que desaparezca todo el hielo. Por el contrario, el mar Ártico será como cristal hecho añicos sobre un suelo empizarrado, cubierto por incontables icebergs y pedazos de hielo flotante que esperan a barcos o plataformas petroleras con los que chocarse.

"Tras el colapso final del hielo permanente, la navegación será mucho más peligrosa, a causa de las enormes cantidades de pedazos de hielo que estarán flotando", dijo Meier.

Algunos de esos trozos de hielo serán islas heladas de 50 kilómetros cuadrados y una altura equivalente a 10 pisos, iguales a las que se desprendieron de las plataformas heladas de la isla Ellesmere este verano, dijo Luke Copland, experto de la Universidad de Ottawa.

La costa norte de la isla Ellesmere es el "congelador profundo" del Ártico, donde todo el año hay masas de grueso hielo permanente. En 2008, y probablemente por primera vez en milenios, hubo enormes áreas de agua a cielo abierto, dijo Copland a IPS.

"Quedamos realmente sorprendidos de la rapidez con que se desprendieron algunas de las plataformas heladas", expresó.

Fotografías satelitales del 7 de agosto mostraban con claridad la imagen habitual de la plataforma helada de Markham, de 50 kilómetros cuadrados de superficie y entre 30 y 50 metros de espesor, encerrada en un fiordo profundo en la costa de Ellesmere, como ocurrió durante miles de años.

Las nubes cubrieron la región, hasta que se despejó el 11 de agosto, y para entonces la plataforma de Markham se había desvanecido.

"¿Cómo pudo un fiordo entero congelado quedar sin hielo en cuestión de días? No podía creer que simplemente se hubiera ido", recordó Copland.

En total, cinco plataformas heladas de la isla Ellesmere perdieron este año 23 por ciento de su hielo –214 kilómetros cuadrados– durante el breve verano del Ártico.

"La reducción en la plataforma de hielo es mucho mayor que nuestras peores estimaciones", dijo.

El fenómeno ilustra claramente los enormes y acelerados cambios que se producen en el Ártico. "Me sorprendería que de aquí a 10 años queda alguna plataforma helada", dijo Copland.

Las temperaturas invernales más elevadas están guiando esa disminución. Ahora, la temperatura promedio en invierno es cinco grados más elevada que hace 40 años, señaló.

Ahora, incluso donde el hielo del Ártico luce en su mayor parte intacto, esta gruesa capa está deteriorada en su interior, y tiene muchas más probabilidades de agrietarse y romperse. "Puede parecer que está bien, pero no lo está", explicó Copland.

Hoy, 214 kilómetros cuadrados de plataformas heladas perdidas flotan libremente cual islas de hielo en el mar Ártico. Como éstas ya estaban en el agua antes de desprenderse, no contribuirán con el aumento del nivel del mar.

Estas plataformas constituyen un potencial peligro para las embarcaciones, pero lo que a Copland le preocupa mucho más es la pérdida de ecosistemas únicos.

Muchas de las plataformas heladas tenían lagos de agua dulce sobre ellas. Y en estas aguas muy frías, formas únicas de vida microbiana sobrevivieron tanto a temperaturas como a la radiación ultravioleta extremas, propia de un paisaje blanco 24 horas al día bajo un sol veraniego.

"Éstas son formas inusuales de vida que no pueden hallarse en otra parte", aseguró Copland.

Hasta este año, aparte del gran segmento desprendido de la plataforma helada de Ayles en 2005, no había ninguna evidencia de cambios en las capas de hielo del Ártico.

Este año parece haberse cruzado un umbral, porque las restantes plataformas heladas están cubiertas de grietas zigzagueantes, señaló Copland.

"Las cosas están cambiando realmente rápido en el Ártico", sintetizó.

 

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