Modificaciones al RAMA

Columna de opinión de Giuliana Furci, Coordinadora Programa de Salmonicultura de Fundación Terram, publicada en diario El Insular el 03 de septiembre de 2008.;


Las recientes medidas anunciadas por el Ministro de Economía Hugo Lavados, tendientes a modificar el Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA) son, indudablemente un paso en la dirección correcta en cuánto al mejoramiento del marco regulatorio que atañe a esta industria, tan exitosa económicamente. Sin embargo, debemos recordar algunos puntos claves en los cuales falta avanzar, pues sin un paso agigantado, los daños ambientales que provoca esta industria no cesarán.

Dichas modificaciones al RAMA no incluyen, hasta el momento, una revisión y modificación a los parámetros de los Informes Ambientales (INFA’s) que las empresas deben entregar periódicamente a las autoridades. Hasta la fecha, estos informes se rigen en parámetros que ilustran daño hecho y de ninguna manera previenen los daños que pudiera causar un centro de cultivo determinado. Aparte de no prevenir, la información que contienen queda atascada en una larga fila de pendientes por procesar en la Subsecretaría de Pesca, y con suerte son mirados exhaustivamente (para evitar retrasos y llevar un trabajo al día, se ha optado por un “fast-track” de procesamiento de las INFA’s considerando solamente una parte de la información entregada).

Otro importante punto abordado por las modificaciones anunciadas referentes a la reducción del uso de antibióticos en la acuicultura. Particularmente en la salmonicultura, el uso excesivo de antibióticos ya es un hecho reconocido por empresas y gobierno, lo cual nos lleva a la reducción de las cantidades utilizadas, pero también a la selección de tipos de medicamentos utilizados y sus consecuencias en el medio ambiente marino donde son administrados (vía alimento para salmones en muchos casos). Antibióticos de uso en medicina humana, y aquellos de ciertas familias como la de las Quinolonas, deben ser prohibidos para su uso en acuicultura.

A pesar de reconocer la voluntad de cambio en las normativas del sector, Fundación Terram hace un enérgico llamado a frenar la entrega de concesiones acuícolas en las regiones de Aysén y Magallanes hasta que, por ejemplo, se garanticen parámetros preventivos en los informes ambientales y se norme sobre sustancias químicas nocivas para la fauna marina, entre otros factores, como el manejo sanitario, densidades de cultivo, y ubicación de los centros de cultivo. Como dato, es realmente alarmante que los informes de la mesa de trabajo, encabezada por Felipe Sandoval, constaten que en la Región de Magallanes existen 41 concesiones entregadas y 1083 pedidas solamente para la salmonicultura.

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