Santuario de cipreses a una hora de Santiago

Especies tienen más de 1.800 años y se encuentran en la comuna de San Felipe. Este mediodía, en el valle del Aconcagua, será inaugurado oficialmente el santuario que posee 500 árboles de esta milenaria especie. Se encuentra a 95 km de la capital y cuenta con una serie de servicios turísticos ofrecidos por los habitantes de El Asiento. La Nación, 10 de septiembre de 2008.


Puede sonar extraño, pero muy cerca de la capital -a casi la misma distancia que se encuentra la playa de Cartagena- es posible encontrar cipreses de 1.800 años, los mismos que nos regalan su majestuosidad en la Patagonia.

Este relicto (formación que quedó aislada de su especie) lo componen 500 árboles que se encuentran protegidos en el santuario de la naturaleza Serranía del Ciprés, en la comuna de San Felipe.

Los cipreses están ubicados a 2.300 metros, en la quebrada de El Asiento y en torno al cerro Tabaco, rodeados de una gran diversidad de flora y fauna.

El área fue creada en 2006, pero oficialmente comenzará a operar hoy, cuando diversas autoridades de la zona del valle del Aconcagua y la comunidad de El Asiento -la más cercana al santuario- den el vamos a la zona protegida y a una serie de servicios turísticos, como alojamiento, comida casera, artesanía y cabalgatas.

Trabajo comunitario

La presencia activa de los habitantes de El Asiento no es casualidad. La zona protegida es un recinto privado, de propiedad de la Comunidad Agrícola Serranía de El Asiento, formada por 106 comuneros, que decidieron destinar el 60 por ciento de su superficie para fines de conservación.

El reconocimiento de santuario lo hizo el Consejo de Monumentos Nacionales gracias al trabajo de la corporación CIEM Aconcagua, que prestó el apoyo técnico y desarrolló un plan de gestión a 10 años que define las distintas zonas del área y contiene recomendaciones para el uso humano.

El director ejecutivo de la corporación, el antropólogo Jorge Razeto, explicó a La Nación que si bien la declaración de santuario data de 2006, recién hoy el lugar cuyo acceso es gratuito- se abre oficialmente a todos quienes quieran visitarlo.

"Este lugar no ha sido promovido, ha estado sujeto a estudios de gestión, conservación, etcétera, pero ahora la idea es abrirlo al público y aumentar la afluencia, que hoy se circunscribe a la comunidad", dijo Razeto.

La zona no sólo se caracteriza por los cipreses, sino por su gran biodiversidad botánica -que incluye 79 especies registradas, varias vulnerables- y de fauna: más de 90 especies de vertebrados terrestres, aves, reptiles, mamíferos y anfibios. Ello sin contar con las evidencias arqueológicas de la zona que dan cuenta de la presencia humana desde hace más de 3.000 años. (ver infografía).

Además de CIEM, la iniciativa también contó con la colaboración de la Comisión Nacional del Medio Ambiente, la Corporación Nacional Forestal y el Servicio Agrícola y Ganadero y el financiamiento del Consejo de las Américas, el PNUD y la Fundación Avina. Este apoyo permitió hacer la investigación, puesta en valor, inversiones, trabajos, señalética, estudios y capacitaciones.

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