Conaf pide a la justicia salida de minera de área protegida

Corporación Nacional Forestal solicitó a tribunales que paralice faenas en área de nidificación de flamencos. El organismo sostiene que éstas se desarrollan a una distancia riesgosa para su ciclo vital y que no cuentan con una evaluación de impacto ambiental. Quiborax continúa faenas en monumento natural Salar de Surire, pese a oposición de entidad. La Nación, 14 de octubre de 2008.


El director de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) de la Región de Arica y Parinacota, Jorge Torres, afirmó ayer que la minera Quiborax sigue realizando faenas a menos de 3 mil metros de los sitios de nidificación de flamencos del monumento natural Salar de Surire, lo que coloca en peligro el ciclo reproductivo de esta especie en la zona.

"A fines de octubre comienzan los cortejos, una de las etapas reproductivas de los flamencos, y las explotaciones se han mantenido a mil metros de los sitios de nidificación, lo cual creemos es una distancia poco prudente. El decreto de 1989 establece 3 mil metros desde los sitios de nidificación. Esta es un ave muy tímida y la autoridad tuvo sus razones para establecer esta área de protección", dijo Torres.

La firma tiene una autorización para trabajar al interior del salar, pero resolvió ampliar las faenas sin autorización (ver recuadro), situación que fue dada a conocer en agosto por La Nación.

Frente a este escenario, y luego de recibir informes jurídicos favorables de parte del Ministerio de Minería, Conaf pidió la semana pasada la paralización de las faenas, denuncia que fue ratificada por Torres ayer ante el Primer Juzgado de Letras de Arica.

"Si la justicia procede rápidamente y ordena la paralización de faenas es un escenario. De no ser así, el plan de trabajo de la empresa supone actividades extractivas hasta el 31 de octubre", indicó el director regional.

Pero eso no es todo, la acción legal apunta también a que la Comisión Nacional del Medio Ambiente tome cartas en el conflicto, por lo que se pidió al tribunal que oficie a la entidad para que se pronuncie sobre las faenas y las someta al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Situación de la especie

Surire no es cualquier salar, según Eduardo Rodríguez, director regional de la Conaf de la Región de Antofagasta y coautor del libro "Flamencos altoandinos en el norte de Chile: estado actual y plan de conservación", quien dice que este sitio junto a los salares de Atacama y Punta Negra son los lugares de reproducción por excelencia de esta ave y donde se albergan las tres especies que existen en el norte del país: el chileno, de James y el andino.

Los flamencos se alimentan de diatomeas que son algas unicelulares, organismos microscópicos muy sensibles a la alteración de hábitat y a la presencia del hombre. "Durante este proceso los flamencos son muy sensibles, son capaces de advertir movimientos sobre los tres kilómetros de distancia de los puntos de nidificación. Entonces, por eso es complicado que durante la reproducción existan flujos de visitantes o faenas dentro de un radio de tres mil metros", señaló el experto.

Mientras que para su proceso de alimentación, se recomienda mantener una zona de seguridad de 700 metros. El ciclo reproductivo de estas aves parte en julio con los cortejos, en noviembre preparan los nidos y en diciembre colocan los huevos, que tienen un período de anidación de casi un mes.

DECRETO SIN VALIDEZ

La firma utilizó el Decreto Supremo 116 de 1978 para realizar las faenas en pleno corazón del salar, pese a que el 28 de julio la Conaf les informó que dicho documento carecía de validez. Quiborax hace décadas extrae material en la zona protegida gracias al citado decreto y a otro de 1989. Sin embargo, para la Conaf la obra era un proyecto totalmente nuevo que no podía ampararse en las citadas autorizaciones, una de los cuales se emitió antes de la subdivisión del Parque Nacional Lauca, que permitió la creación de la reserva Las Vicuñas y el monumento natural Salar de Surire. Para la Corporación el decreto de 1978 es débil, porque no establece restricciones, sólo plantea que se deberán tomar las precauciones para no afectar la flora y fauna. Como la firma no acató la resolución, Torres reportó la situación a las seremi de Minería, ya que Surire también es área de interés científico para este sector, condición que obliga a contar con una autorización presidencial para la extracción.

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