En cinco años Chile tendrá sus primeras plantas de bioetanol

Tokman aclaró que el país no discriminará uso de biocombustibles de primera generación. Ayer fueron presentados los proyectos que trabajarán en la investigación y desarrollo de los primeros biocombustibles desarrollados con material lignocelulósico en Chile. En un máximo de cinco años, los consorcios prometen desarrollar las bases para comenzar la producción nacional. La Nación, 03 de octubre de 2008.


"No estamos haciendo algún tipo de discriminación sobre qué biocombustible tenemos que utilizar", aclaró el ministro de Energía, Marcelo Tokman, en la presentación de los consorcios tecnológico-empresariales que se encargarán de producir bioetanol con material lignocelulósico en Chile.

Si bien el Gobierno ha mostrado inclinación por la producción de biocombustibles de segunda generación -pues no compiten con los cultivos destinados a alimentos-, el ministro señaló que esto no significa que dejarán de apoyar la importación y producción de otros tipos de biodiésel.

"Estamos trabajando en distintas líneas, esta (producción con material lignocelulósico) es una que se mezcla muy bien con los intereses que hay desde el punto de vista de la innovación. Análisis internacionales muestran que acá hay un potencial a futuro y, obviamente para no quedarnos fuera de este tren, es importante hacer un esfuerzo desde ya, y así lo hemos entendido nosotros y las distintas empresas que están apostando a esto", declaró Tokman.

Los consorcios Biocomsa y Bioenercel invertirán alrededor de 7 mil millones de pesos en investigación e infraestructura para la producción de bioetanol a partir de residuos forestales. Corfo, a través de InnovaChile, cofinanciará las iniciativas aportando cerca de 4 mil millones. Bioenercel -conformado por las universidades de Concepción y Católica de Valparaíso, Arauco, Masisa, Fundación Chile y CMPC Celulosa S.A.- requiere más de 5 mil millones de pesos para desarrollar su proyecto, y Biocomsa -de la Universidad de Chile, Consorcio Maderero y ENAP Refinerías-, cerca de dos mil.

Ambos consorcios deberán desarrollar y/o adaptar tecnologías, formar capacidades humanas y, en el caso de Bioenercel, crear la infraestructura necesaria para la producción. En cinco años estarán funcionando las primeras plantas de bioetanol.

Dinámica mundial

"Ambos proyectos interactúan con la dinámica mundial de desarrollo tecnológico, no pretendamos que en Chile vamos a crear de la nada todo el conjunto de conocimientos necesarios para dar el salto en esta materia. Tenemos que tener consorcios capaces de interactuar con los avances existentes en el mundo y en la medida que exista la oportunidad, acelerar su materialización comercial", destacó Carlos Álvarez, vicepresidente ejecutivo de Corfo, respecto al plazo en que se espera que la producción local esté a la venta.

Alvaro Urzúa, gerente de Biocomsa, señaló que el consorcio que dirige pretende convertirse en un referente en materia bioenergética en Chile, estableciendo una red de contactos en Chile y el extranjero, "para crear un centro de bioenergética de gran peso para nuestro país, como existe en los países desarrollados"

"Chile es un país forestal, por eso es importante que nosotros empecemos a liderar en este tema. Nosotros no solamente estamos pensando en producir bioetanol, estamos pensando en producir toda una industria nacional que tiene como base el material lignocelulósico con el cual se produce el bioetanol, pero también una cantidad importante de otros productos que constituyen el concepto de la biorefinería", afirmó Jaime Baeza, director del proyecto de Bioenercel.

Los otros biocombustibles

En julio de este año llegó a Chile la primera importación de bioetanol desde Brasil, desde entonces, ENAP y Copec desarrollan análisis para determinar si las mezclas con este biocombustible -y con otro biodiésel- cumplen con los requerimientos desde el punto de vista de transporte, almacenamiento y funcionamiento de los motores.

Según el Ministerio de Energía, dos flotas de buses interurbanos están probando el combustible y con ello evaluarán si es necesario realizar modificaciones a la normativa. El próximo año, las evaluaciones deberían estar completadas y el biocombustible a libre disposición de los consumidores que, voluntariamente, quieran utilizarlo, pues mientras no se demuestre que el biocombustible importado es una alternativa que contribuye a reducir los costos de los combustibles, su uso no será obligatorio.

El ministro de Energía destacó que el beneficio tributario a la importación de biocombustibles tradicionales continúa, y en paralelo se está apoyando la investigación con otras materias primas de segunda generación como la jatropha y las microalgas.

PRÓXIMOS CONCURSOS
 
Para 2009, Corfo, a través de InnovaChile, continuará incentivando la producción de energías renovables no convencionales. Claudio Maggi, director ejecutivo de la unidad, adelantó que se llamará a concurso para el desarrollo de prototipos de soluciones tecnológicas basados en energías no tradicionales. De esta forma, se podrá “desarrollar prototipos asociados a fuentes de energías renovables (eólica, mareomotriz, geotérmica) que todavía tengan que mejorar algunos aspectos tecnológicos para posibilitar su escalamiento o masificación”, señaló. El concurso nacional de Innova, priorizará además, en uno de sus capítulos, proyectos relacionados con plataformas de energías no convencionales.

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