La disputa del Ártico

Calentamiento global deja al desnudo riquezas del tope del mundo. La Unión Europea se puso a la fila de quienes exigen derechos sobre el Círculo Polar Ártico. Ambientalistas están preocupados por una repartición que asoma devastadora. La Nación, 26 de noviembre de 2008.


Mientras el calentamiento global comienza a dejar expuestas las grandes riquezas minerales del Ártico, Europa declaró por primera vez que los recursos de la región debieran ayudar a la seguridad energética del continente. En lo que describió como "un primer paso hacia una política ártica de la Unión Europea", la Comisión Europea difundió un documento el 20 de noviembre, donde reseña su interés en los recursos energéticos, pesqueros, nuevas rutas de navegación, los temas de seguridad y los riesgos ambientales. "No podemos permanecer impasibles ante los alarmantes desarrollos que afectan al clima del Ártico", dijo Joe Borg, comisionado de asuntos marítimos.

La UE, tres de cuyos 27 estados miembro (Dinamarca, Suecia y Finlandia) limitan con el Ártico, dijo que quiere que se le conceda "estatus de observador" en el Consejo Ártico, organismo compuesto por los estados ribereños (EEUU, Canadá, Rusia, Noruega e Islandia), para velar por sus intereses.

La iniciativa se produjo tras una cadena de hechos en 2007 que revelaron una creciente competencia internacional por controlar el lejano norte, mientras la capa de hielo polar se derrite y el hielo de Groenlandia se adelgaza. Rusia provocó alerta, cuando envió un submarino por debajo del polo norte a clavar una bandera de titanio y reclamar el territorio. En mayo, EEUU, Rusia, Canadá, Dinamarca y Noruega acordaron en Groenlandia desistir de disputas territoriales sobre el Ártico, en un pacto cuyos críticos dijeron que anunciaba un esfuerzo por repartírselo.

Los asuntos del Ártico están regulados a través de la ley de la Convención del Mar, que ha sido ratificada por todos los países árticos excepto Estados Unidos. Se espera que el próximo Gobierno de Obama apoye el tratado, desatando una carrera más rápida en el desarrollo del Ártico, donde se estima que existe una cuarta parte de los yacimientos mundiales no explotados de petróleo y gas.

Amenazas potenciales

En marzo, un estudio de la UE llamó la atención sobre las amenazas a la seguridad de Europa, derivadas de los cambios que se están produciendo en el Ártico. "El rápido derretimiento de las capas de hielo polar está abriendo nuevas vías de agua y nuevas rutas comerciales internacionales", señaló el informe. "La mayor accesibilidad a los enormes recursos de hidrocarburos en la región está cambiando la dinámica geoestratégica de la zona".

Las temperaturas en el Ártico se calientan al doble del promedio global mientras que el hielo y el permafrost disminuyen más que lo previsto, dijo el documento del 20 de noviembre. Junto con pedir salvaguardias medioambientales para el Ártico, la Comisión Europea dijo que "la explotación de los recursos en hidrocarburos y la apertura de nuevas rutas de navegación pueden ser beneficiosas". Benita Ferrero-Waldner, la comisionada de relaciones exteriores, dijo que el objetivo era "conservar el equilibrio correcto entre preservar el medio ambiente y la necesidad de un uso sustentable de los recursos naturales, incluyendo los hidrocarburos".

El World Wildlife Fund dijo que el Ártico estaba "en el umbral de un cambio ecológico sin precedentes y potencialmente peligroso" y llamó a reglas más estrictas para la región.

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