Académico USM analiza energías renovables: las presiones que vienen

Los países de la Unión Europea (UE) lograron el martes 9 de diciembre del 2008 un acuerdo para que el 20% de la energía que se consuma en la UE en 2020 sea renovable, esto es, entre otras, una de las medidas de lucha contra el cambio climático que quiere aprobar la cumbre comunitaria de esta semana. La Segunda internet 19 de diciembre de 2008.


Pedro Serrano, académico del Departamento de Arquitectura de la Universidad Técnica Federico Santa María opinó al respecto que “esto indica dos cosas importantes: la primera es que los 27 países de la Unión Europea se están tomando muy en serio el asunto del cambio climático, y la segunda es que ven en la incorporación de los energéticos renovables una de las herramientas más eficaces para luchar contra el calentamiento global”.

El acuerdo ubica el desarrollo acelerado de las energías renovables como la más importante medida energética de Europa a principios del siglo XXI. La información asegura que esta medida creará hasta dos millones de nuevos empleos en la Europa Comunitaria y garantizará el liderazgo de la UE en tecnologías energéticas de vanguardia. El acuerdo establece que los 27 países que conforman la UE tendrán objetivos nacionales vinculantes para lograr ese 20 por ciento de participación de las renovables en los próximos 11 años.

Europa piensa hacer esta innovación con energía Eólica, Solar, Geotermia, Biomasa y Oceánica, en un esfuerzo de investigación inversión y aplicación sin precedentes en la historia planetaria.

“En el Chile de hoy, cerca del 92% de la energía total del país proviene de insustentables fuentes no renovables, incluida en esto la leña, que a pesar que es un recurso potencialmente renovable, se consume en el país de una manera ineficiente y con escasa recuperación. El 8% renovable anotado en las estadísticas corresponde a la energía hidroeléctrica para un año normal, pero cuando el año es seco, el porcentaje de renovables es aún menor. Estamos en Chile, el país con mayores costas del hemisferio, y por lo tanto donde la oferta eólica y oceánica es mejor que la europea. La radiación solar por supuesto es muy superior, y por condición geomorfológica y geográfica, tenemos geotermia más que abundante. Fuentes renovables no nos faltan”, sostiene el también Director de la Fundación Terram, Pedro Serrano.

En nuestro país, por ejemplo, el 16% de la energía total usada es leña y biomasa vegetal usada en combustión directa, la cual llega a ser según las últimas estadísticas, el 54% del sector Comercial Público Residencial. Por supuesto es un combustible social y económicamente complicado; no se transa en la bolsa y por lo mismo aparece muy poco en los planes y proyecciones de esta ortodoxa economía de mercado.

Sin embargo, la tecnología primitiva que se usa para quemar leña en la mayor parte de los casos, con suerte apunta a un 10% de eficiencia. Esto indica que cualquier esfuerzo de investigación tecnológica que permita mejorar estas deficiencias, ya sea disminuyendo las pérdidas de contexto (vivienda) y mejorando la eficiencia de quemado (quemadores), va  torcer ese 16% hacia el lado positivo. Si a esto se agrega un manejo racional de la biomasa verde, se tendría una fuente efectivamente renovable,  de emisión cero, de carácter nacional, superior incluso a las otras renovables. Por supuesto, hacer esto es una cuestión intensamente política.

“Con una buena planificación, decisión política y lluvia normal estaríamos llegando al 20% al que apuntan los europeos. Sin embargo, si a esto se agregan las posibilidades chilenas de hacer eficiencia energética en todos los campos, más los aportes de las ERNC, tales como la oferta eólica, geotérmica, solar y oceánica, atendiendo a la tecnología viable y disponible en este planeta comercialmente plano, se puede llegar fácilmente a una cantidad insospechadamente alta de aporte renovable a nuestra Matriz. Mejor que los mejores sueños de la U.E.”, asegura el Pedro Serrano.

El Centro de Innovación Energética CIE UTFSM realizó este año un análisis prospectivo de las ERNC como aporte sólo a SIC (Sistema Interconectado Central de Energía Eléctrica de Chile). Según el estudio del 2008 al año 2025, el 21%  de toda la energía eléctrica de SIC podría ser aportado por ERNC. Si se agrega eficiencia energética en una campaña planificada, este porcentaje aumentaría al 37%, sin contemplar en este cálculo aportes solares. La falta de una proyección nacional concreta del crecimiento del sector a plazos como el presentado, hace difícil calcular con mayor profundidad. En todo caso, una proyección como esta asegura que, si se hace todo bien, la mitad de al menos todo el consumo de combustibles carbonados para producción eléctrica podría ser sustituido sustentablemente en un período de 15 años.

“El sector eléctrico es sólo una parte del total del consumo nacional de energía, un consumo que incluye  transporte, industria y sector comercial-publico-residencial. En este contexto general  de país, el petróleo importado domina con un 40%. Hoy en día en torno 70% de los energéticos que usamos como país se importan y se queman. Esta parte insustentable de nuestro desarrollo, la más importante en realidad, podría tener un vuelco histórico más impactante que el esperado por los europeos”, explica el Director de la Fundación Terram, Pedro Serrano.
 

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