Afectados por accidente radioactivo anuncian nuevas acciones

Una nueva demanda estudia actualmente un grupo de trabajadores que fue afectado el 14 y 15 de diciembre del 2005 por el accidente radioactivo de Nueva Aldea. La Discusión, 16 de diciembre 2008.


De esta manera se sumaría otra acción legal a las que ya están en curso. Una de ellas fue presentada por Miguel Angel Fuentes contra el Estado de Chile y otra de carácter colectivo busca beneficiar con indemnizaciones a unas 170 personas.

El líder de los trabajadores irradiados, Aldo Arratia, sostiene que el próximo 20 de diciembre se reunirán en dependencias de la CUT en Concepción para definir los pasos a seguir en la nueva demanda, que favorece a otro grupo de operarios.

Adicionalmente el ex operario de ITC, Fernando Vargas, quien fue el último en manipular la cápsula del radioisótopo de iridio 192, manifestó que emprenderá una demanda en forma particular, la que está estudiando con su abogado.

De esta manera a tres años de haberse cumplido el accidente radioactivo, el escenario judicial se hace más complejo para las empresas que pudieron haber tenido alguna relación con el accidente.

Se supone que las entidades más comprometidas serían ITC, que era la encargada de protección radiológica, Echeverría Izquierdo quien contrató a aquella, Arauco y la Comisión Chilena de Energía Nuclear, la cual no habría fiscalizado el cumplimiento de las normas.

Durante el accidente algunos operarios estuvieron sometidos a grandes dosis de radiación. En el caso de Miguel Angel Fuentes se considera que éste recibió una descarga de 1.069 milisivert, en circunstancias que una persona puede soportar no más de 50 milisivert en un año.

EXPOSICIÓN SIMILAR.

El desafortunado hecho, tenía un antecedente previo en la misma empresa, pues a decir de Fernando Vargas, en septiembre de 2005 un equipo de radiografía industrial había caído desde un andamio, sin que hubiese escape de radiación. Además, sostiene que en la construcción de la planta de Valdivia, si bien no hubo un accidente como el que se produjo en Nueva Aldea, se constató que los trabajadores habían estado sometidos a una dosis alta de radiación por la gran cantidad de equipos que trabajaban en la zona, precisó el ex operario de ITC.

Aldo Arratia, quien trabajara en la planta, sostiene que “después del accidente se me ha hecho muy difícil tener un trabajo estable, producto de las listas negras ya que al denunciar el accidente pasé a ser una persona problemática como muchas personas que defienden sus derechos”.

El operario dijo que muchas personas sufren diversos síntomas como fatiga, dolores de cabeza, insomnio y problemas en sus relaciones con sus parejas”.

Señala que muchas personas probablemente no sufrieron los efectos del accidente radioactivo, pero las empresas al tratar de evitar que se supiera el evento, “causaron otro accidente que fue crear una psicosis colectiva que agravó más el accidente”.

FUENTES INUBICABLE.

A tres años del accidente radioactivo, el principal afectado, Miguel Angel Fuentes permanece inubicable. Su estado sicológico ha empeorado en el último tiempo como consecuencia de los problemas de salud que sufre, pero además por la reciente separación de su esposa.

Tras el accidente, el trabajador ha debido ser operado en al menos en tres ocasiones en Francia, a raíz de las quemaduras sufridas.

Comments are closed.