Epicentro de virus ISA se traslada a la XI Región y Sernapesca confirma contagio en truchas

A septiembre del año pasado se registran más de 520 concesiones otorgadas en Aysén. El Diario Financiero, 12 de enero 2009.


La industria salmonera está siendo testigo de un cambio drástico en el mapa del virus ISA. El epicentro del brote se está trasladando desde la Región de los Lagos a la de Aysén, informó el titular del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), Félix Inostroza. Lamentablemente eso no es todo, ya que el mal, que se creía radicado sólo en el Salmón Atlántico, se propagó a las truchas.

“La radicación del virus se ha trasladado a la zona norte de la Undécima Región, producto de la alta concentración de los centros de cultivo y las altas densidades que tenemos en la zona”, señaló la autoridad.

El director de Sernapesca agregó que ahora “la tensión está concentrada en ese punto donde siguió la evolución del virus y debiésemos esperar la misma situación”.

En sus orígenes la industria salmonera se instaló en la Región de Los Lagos para aprovechar una mejor conexión que facilitaba el traslado y la comercialización de la producción. Este cuadro perduró hasta julio de 2007, cuando se detectó la presencia de ISA en Chiloé, zona que llegó a concentrar al 90% de los centros de cultivo con el brote de la enfermedad. Esta situación llevó a los privados a trasladar sus operaciones y a proyectar el crecimiento de la industria un poco más al sur, en la Undécima Región.

A septiembre de 2008 en Aysén se elevaron 1.140 solicitudes de concesión y 520 fueron otorgadas, mientras que en Los Lagos se aprobaron 474 concesiones y las solicitudes cayeron drásticamente a 391.

Hoy, en Aysén hay seis centros con brote y un total de 31 en calidad de sospechosos. A nivel nacional, en tanto, existen 52 centros sospechosos.

ISA en truchas

Inostroza confirmó que la enfermedad no sólo está presente en el salmón del Atlántico -principal especie de exportación- si no que también se detectó su presencia en truchas, en las que el ISA sólo sería “huésped”, por lo que -explicó- éstas no presentan síntomas clínicos.

“Aunque tengan la presencia de virus, pueden seguir creciendo y llegar al tamaño de cosecha”, dijo.

Ante la posibilidad de que la trucha genere brotes de la enfermedad y una crisis sanitaria similar a la del salmón Atlántico, Inostroza indicó que “no tenemos conocimiento de que esta especie desarrolle la enfermedad y presente mortalidad, pero eso es sólo por los antecedentes que tenemos”.

Las empresas también han visto en la Región de Magallanes la posibilidad de mantener su producción a salvo de contagios. Por ello, a septiembre las concesiones acuícolas solicitadas superaron las mil, aunque hoy la zona tampoco está libre del virus, pues de acuerdo a los datos de Sernapesca cuatro centros de cultivo están en calidad de sospechosos, es decir, en ellos los peces manifiestan clínicamente la enfermedad.

Pese al complejo escenario sanitario y financiero de la industria del salmón, Inostroza se mostró optimista en los cambios que la industria experimentará con el nuevo reglamento sanitario -en revisión en la Contraloría- que permitirá definir un ordenamiento productivo de las concesiones y una mayor fiscalización de uso de antibióticos en el sector. Además, destacó la participación activa de la industria en la implementación de las mejoras.

Preocupación en la industria por situación financiera: gobierno anunció que no aumentará su apoyo en garantías para créditos.

La preocupación por la situación financiera de la industria salmonera es generalizada. Fuentes del sector admiten que el plan gubernamental lanzado en noviembre no les basta para repuntar su producción, golpeada por las restricciones de los bancos y la persistencia del virus ISA.

“El aporte del gobierno es poco. Puede alcanzar para cubrir las necesidades para el primer semestre del año, quizás. Hay un par de empresas que dudo que puedan manejarse más allá, porque no van a aguantar”, señala un alto ejecutivo salmonero.

Otra fuente asegura que “las firmas de tamaño mayor están lógicamente muy afectadas. De la deuda total de la industria, que debe andar cerca de los US$ 1.800 millones, sólo AquaChile tiene US$ 450 millones”.

Estas aprensiones coinciden con la solicitud presentada por la Asociación Bancos al ministerio de Economía, que consiste básicamente en garantías para créditos por US$ 300 millones destinados a capital de trabajo en el corto plazo.

Consultado sobre la posibilidad de acoger esta petición, el ministro Hugo Lavados señaló que “la idea del gobierno no es aumentar la garantías, sino que, en primer lugar, obtener la colaboración y realizar un esfuerzo conjunto con los bancos y la industria. Esperamos que especialmente los bancos sean parte activa de este esfuerzo”.

 

 

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