Guacolda: “No podemos pedirle a un país como Chile que tenga normas más restrictivas que Europa”

El ejecutivo afirma que la industria está por cumplir mayores requerimientos de emisiones en torno al carbón, pero pide que la discusión se haga con "racionalidad". El Mercurio 25 de enero de 2009.


Las eléctricas del país siguen atentas la discusión sobre la nueva normativa que tendrán las centrales termoeléctricas en materia de emisiones de material particulado. El proyecto en que trabaja la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) y la Comisión Nacional de Energía (CNE) tendría forma en marzo y supondrá importantes inversiones para el sector.

Sergio del Campo, gerente general de Guacolda, conoce el tema de cerca. La firma que dirige -sociedad de AES Gener, Copec y Von Appen- hoy opera un tercio de la capacidad a carbón del Sistema Interconectado Central (SIC) y antes de 2010 duplicará sus instalaciones. Además, acaban de ingresar a trámite ambiental una nueva unidad (Guacolda 5, 152 MW).

"Todas las empresas están invirtiendo en carbón; lo está haciendo: Gener, Endesa y Colbún. Ninguna de las empresas relevantes del sector eléctrico puede decir que no se ha dedicado al carbón en el último tiempo", afirma Del Campo, quien da cuenta de lo que él cataloga como un mito en torno a esta tecnología.

"Hay una especie de mito de que las termoeléctricas no queremos enfrentar normas de emisión que pueden ser restrictivas…. La verdad es que nosotros estamos adoptando las normas de emisión de la Unión Europea (UE)", explica.

Anticipándose a la nueva normativa, Guacolda invirtió US$ 70 millones en obras destinadas a reducir las emisiones de sus centrales en operación (Guacolda 1 y 2) y las que ingresarán hasta 2010 (Guacolda 3 y 4), lo que hará que las emisiones de las cuatro unidades sean menores a las que tenían sólo con sus dos primeras generadoras.

Esto llevó a que Guacolda planteara a la autoridad que el país adopte los estándares que poseen en Europa (que divide entre centrales en operación y proyectos nuevos), lo que si bien, señala, supone un gran esfuerzo de la industria, es una meta cumplible.

Pero, la nueva regla sólo se conocerá en marzo y eventualmente los requerimientos pueden ser distintos.

"Creo que es muy difícil poder cumplir con estándares más estrictos que los que tiene la UE por el nivel de ingreso per cápita. No podemos pedirle a un país como el nuestro, que es un tercio del ingreso que Europa, que cumpla con normas más restrictivas. Eso estaría fuera de toda lógica". Respecto a la alerta pública que se ha dado en torno al auge del carbón y el impacto ambiental que podría suponer, el ejecutivo es claro.

"La discusión en Chile tiene que ser más racional. No podemos pensar que nos estamos llenando de carbón y no estamos incorporando otras tecnologías. Es bueno recordar que durante diez años no invertimos en ninguna central a carbón, porque incorporamos el gas natural en la matriz", explica y resalta en que los países miembros de la OECD la generación a carbón representa el 40%, mientras que en Chile actualmente es el 15% y, si se consideran los nuevos proyectos, en el futuro la participación se elevaría sólo a un 30%.

Otro tema que inquieta a Del Campo es que hasta el momento la Conama sólo ha trabajado en normas que se apliquen a las termoeléctricas y no a otras industrias que son fuente de emisión.

"Aquí lo que corresponde hacer es que todas las fuentes emisoras sean las que cumplan con las normas de emisión", señala el ejecutivo y agrega que el Gobierno habría manifestado que éste es un proceso que se inicia con las termoeléctricas y que continúa con el resto de las fuentes, aunque mantiene su idea de que el proceso "debería ser simultáneo".

Respecto de los plazos que se ha dado la Conama para la norma, Del Campo afirma que éstos tienen que estar supeditados a la discusión técnica.

"Si en marzo están las condiciones, los estudios terminados y se ha llegado a algo racional de aplicar, yo no tengo objeciones; pero si no existen los debidos fundamentos para adoptar una posición que además no sea racional, sería muy peligroso para la industria", concluye. Por Danilo Bustamante Rocha

Comments are closed.