Al rescate de los huemules de la Patagonia chilena

Intensifican programa de captura y monitoreo de estos ciervos en ribera norte del Cochrane. El plan -pionero en duración y conservación de una especie amenazada en Chile- culminó exitosamente con la captura de los primeros doce huemules en Valle Chacabuco y Reserva Nacional Lago Cochrane, en Aysén. Con ello se cubre toda la distribución de estos ciervos en el área que formará parte del futuro Parque Nacional Patagonia en Aysén. La Nación, 23 de mayo 2009.


Las primeras actividades de captura y monitoreo de huemules en la Región de Aysén fueron iniciadas por Conaf en la década de los ’80 y reiniciadas entre los años 2000 y 2003. Sin embargo, en 2005 tuvieron un giro cuando el médico veterinario Paulo Corti, hoy investigador del Instituto de Zoología de la Universidad Austral de Chile, comenzó un monitoreo intenso de la población de huemules de la Reserva Nacional Lago Cochrane en el marco de su tesis de doctorado.

A través de la captura de huemules adultos y crías, colocándoles aretes y transmisores, buscó generar información sobre organización social, dinámica poblacional, estado genético y sanitario de la población. Y lo logró. De hecho, su trabajo dio como fruto el primer estudio científico sobre el huemul que existe en Chile.

"Esta etapa fue ardua y contó con fondos muy limitados, pero estoy satisfecho con los resultados obtenidos, ya que la nueva información tiene implicaciones importantes para la conservación del huemul en Aysén y queremos que la comunidad y las autoridades la conozcan", señaló Corti.

Desde 2008, su trabajo entró en una nueva etapa de investigación llamada "Aproximación Ecosistémica para la Conservación del Huemul en la Patagonia chilena", que cuenta con el auspicio de National Geographic Society, Felidae Conservation Fund y Conservación Patagónica. Esto, además de la colaboración activa del doctor Heiko Wittmer de la Universidad de California en Davis. Desde entonces, el objetivo ha sido extender el monitoreo de la población de huemules más allá de las fronteras de la Reserva Nacional Lago Cochrane. "Resulta imperativo tratar a la población de huemules de la ribera norte del lago Cochrane como una sola, olvidándose de límites administrativos, frente al cambio de manejo desde la ganadería a la protección que ha experimentado el vecino Valle Chacabuco, representando una opción real de nuevo hábitat para este ciervo amenazado", señala Cristián Saucedo, médico veterinario y administrador de Vida Silvestre de Conservación Patagónica.

De allí que, desde mayo, un equipo de guardaparques de Conservación Patagónica, dirigidos por Saucedo y Corti, iniciaron la captura de los primeros doce huemules de esta nueva etapa, en terrenos de Valle Chacabuco y otros aledaños a la Reserva Nacional Lago Cochrane. Un trabajo que culminó en forma exitosa, por lo que ya hay más huemules marcados dentro de este programa pionero en duración y conservación de una especie amenazada en Chile.

El monitoreo regular está a cargo de los guardaparques de Conservación Patagónica Daniel Velásquez, Delmiro Jara, René Millacura y Cristián Rivera, cubriendo toda la distribución de los huemules en el área que formará parte del futuro Parque Nacional Patagonia en Aysén.

Especie en peligro

Paulo Corti, autor del primer estudio científico sobre el comportamiento y genética de poblaciones de este animal, dijo que "la Reserva Nacional Lago Cochrane alberga un núcleo importante de huemules, siendo notable la mansedumbre de los animales, ya que tienen un comportamiento extremadamente confiado frente a los visitantes. Ello explicaría la facilidad con que han sido cazados en épocas pretéritas". Sin embargo, este núcleo no está libre de amenazas. Grupos de perros provenientes del poblado de Cochrane entran a la Reserva y han matado a varias crías durante el último año.

De allí que sea importante hacerles seguimiento, así como considerar su comportamiento a la hora de pensar en relocalizarlos, pues Corti sostiene que los machos dominantes no se toleran y son extremadamente territoriales y agresivos entre ellos.

El huemul, especie considerada en peligro de extinción, a nivel nacional y mundial (UICN, 2003), no cuenta en la zona central con más de 50 ejemplares. Su proceso de extinción se debe mayoritariamente -en Nevados de Chillán- a la progresiva destrucción de su hábitat por actividades ganaderas extensivas, sustitución de vegetación nativa y obras de infraestructura (turística, inmobiliaria, gasoductos y oleoductos).

Según los datos más alentadores, la población de huemules en Chile y Argentina no supera actualmente los dos mil ejemplares.

 

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