Ministerio de Agricultura medirá huella de carbono en producción silvoagropecuaria

Proyecto liderado por el investigador del INIA Sergio González, Premio Nobel de la Paz 2007, busca determinar niveles de gas de efecto invernadero que liberan las actividades propias del campo, para coordinar estrategias de reducción en sus emisiones. El Mostrador, 05 de mayo 2009.


Una experiencia inédita en el país permitirá medir la cantidad de carbono que se emite en el proceso de producción y comercialización de productos agrícolas de las principales regiones del país.

Esto, gracias a un proyecto desarrollado por el Ministerio de Agricultura, a través del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), en el que un grupo de expertos desarrollará estudios a partir de este mes para conocer la cantidad de carbono que se libera a la atmósfera y que contribuye al efecto invernadero, como resultado de los procesos productivos de los principales rubros agrícolas exportables.

El proyecto es liderado por el investigador del INIA Sergio González Martineaux, integrante del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, el cual obtuvo el premio Nobel de la Paz 2007, en conjunto con el ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore.

La ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl, catalogó esta experiencia como una iniciativa visionaria y de importantes alcances, ya que “nos permitirá adelantarnos a las barreras que puedan llegar a levantarse en algunos países en materias ambientales, lo que nos refuerza en nuestra tarea de seguir fortaleciendo nuestra vocación de potencia alimentaria y forestal”.

Sumado a ello, la autoridad agregó que, gracias a los resultados de este proyecto y a las medidas que se podrán asumir sobre la base de los conocimientos que genere, “Chile podrá contribuir a disminuir las emisiones que contribuyen al afecto invernadero y de esta manera seguir trabajando en la línea marcada por el Consejo de Cambio Climático y Agricultura instaurado en esta cartera”.

La ministra Hornkohl indicó que el proyecto denominado “Huella de carbono de productos de exportación agropecuarios de Chile” será financiado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), también dependiente del Minagri, y tiene como propósito definir y caracterizar la producción de gases efecto invernadero de cada uno de los productos agrícolas exportables, desde su producción en campo hasta su llegada a centros de distribución a minoristas.

En Chile, las emisiones del sector agrícola fluctúan entre un 15 y un 20% del total nacional. La titular de Agricultura afirmó que esta es una contribución importante y que “por eso, este proyecto va a estimar los niveles en los cuales estaría fluctuando la huella de carbono de estos productos e identificar las fases más emisoras”.

Para ello, se contempla la medición de los gases con efecto invernadero que se generan en la fase de producción de diversos productos agrícolas, lo que ayudará a identificar las áreas donde hay necesidad de desarrollar investigaciones para facilitar al agricultor técnicas menos emisoras de gases efecto invernadero en el sector agrícola.

Según el investigador del INIA encargado del proyecto, Sergio González, la iniciativa permitirá definir metodologías para determinar la huella de carbono e incrementar la competitividad de los productos agrícolas nacionales que se comercializan en los principales mercados del mundo.

“Mediante este proyecto se obtendrán referencias para conocer los valores y las fases de producción y comercialización que aportan mayor cantidad de gases de efecto invernadero. De esta manera, nuestro país puede tener una actitud más activa, acrecentar la competitividad y anticiparse a las demandas por productos agropecuarios sanos y de calidad”.

De acuerdo a González, entre los principales procesos productivos de la actividad agrícola y que más contribuyen a las emisiones de gases de efecto, se pueden identificar preliminarmente el laboreo de suelo, el uso de fertilizante y la aplicación de plaguicidas, entre otras.

“La ganadería también contribuye al cambio climático, a través de la emisión de metano, producto de la fermentación aeróbica entérica de los animales rumiantes y la fermentación anaeróbica del estiércol apilado en sitios de confinamiento animal”, puntualizó el experto.

En este sentido, se proyecta que será posible reducir las emisiones de las actividades silvoagropecuarias, básicamente con un uso más eficiente de los combustibles fósiles, de los insumos agrícolas y por la aplicación de mejores prácticas agrícolas.

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